Entre Dos Mundos Radioshow

Programa radial conducido por la licenciada Karla Ávila.

Demos

Distintos trabajos de locución realizados por la licenciada Karla Ávila.

Activismo Ciudadano

Poner en práctica el valor de la solidaridad es #CuestiónDeHumanidad

Centro de Justicia y Paz

Valores democráticos y Derechos Humanos que promuevan la cultura de paz, el respeto y el entendimiento.

#HeteroAliada que brinda una #MiradaDeRespeto

Orientación que ayuda a promover la igualdad de los Derechos Humanos para la comunidad sexodiversa.

Red Naranja Venezuela

Por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

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sábado, 12 de junio de 2021

Karla Ávila Morillo: Mi trayectoria y motivaciones

Sobre mi trayectoria y motivaciones, los antecedentes de algunos temas sobre los que escribo, el proceso editorial y el impacto de mi trabajo

Mi trayectoria

Comencé en la radio desde que era adolescente de 15 años, desde ese entonces me empeñé en ser locutora, pero en el camino hacia esa meta me di cuenta que para poder dedicarme a la radio con toda la formalidad que yo quería, debía tener una profesión, ya que uno de los requisitos en la Universidad Central de Venezuela para poder cursar el prestigioso curso de locución, era justamente ese, ser técnica superior universitaria o licenciada. Al no gustarme el ambiente universitario de la UCAB decidí cambiarme a la Universidad Católica Cecilio Acosta donde no solo me sentí más a gusto sino que culminé mi carrera con éxito e inmediatamente me inscribí en la UCV para tener mi certificado de locutora.



Por un buen tiempo detuve mi parte profesional porque decidí dedicarme a la crianza de mi hijo, soy madre soltera y sentí que lo mejor era acompañarlo en su crecimiento ya que es un chico especial; ya cercano a la culminación de sus estudios escolares fue cuando volví a la radio y empecé a escribir cuando comencé a estudiar sobre derechos humanos.

Desde hace más de seis años estudio, aprendo y enseño sobre derechos humanos a través de mi ONG llamada Fundación Lucelia “Academia de Solidaridad”, con especial énfasis hacia los derechos de las mujeres, la perspectiva de género, valores humanos, entre otros.

He tenido espacios radiales en importantes emisoras, en La Mega, llamada La Megaestación 88.9 FM en los años 90; luego en Circuito X 94.7 FM en Guarenas; Radio Pentagrama 107.3 FM en Puerto Ordaz; Unión Radio Noticias 88.1 FM y actualmente formo parte del Enlace Radial Informativo del Diario La Nación del Táchira, el cual suena en más de 30 emisoras de la zona andina y algunas del sureste de Venezuela.

Quienes me leen me manifiestan que a través de mis conferencias y escritos sienten que hago un periodismo más humano y cercano sin caer en la cursilería, considero que eso se debe a que me apasiona la comunicación y trabajar con calidad de servicio.

Soy activista ciudadana desde que era una niña, sucedió un día cuando mi maestra de kínder nos dijo que existían niños pobres, eso me conmovió tanto que al otro día llevé varias cosas mías y algo de comida para los niños pobres porque yo no podía creer que existieran personas que no tenía acceso a nada.

Cuando doy mis conferencias abordo los temas desde varias perspectivas haciendo que las personas que me escuchan desarrollen su propio criterio. Quienes me leen y me escuchan me identifican como una mujer fuerte, audaz y elocuente pero al mismo tiempo ven mi sensibilidad.



No tolero las injusticias, cuando veo algo injusto tomo esa causa como si fuera mía, la vivo de verdad, por eso me considero una persona servicial y apoyo las buenas causas previa comprobación que sea cierto cada caso.

Me destaco cuando propongo y participo en campañas que tienen que ver con DDHH, muchas de las que se hacen virales son mías pero nadie sabe que detrás de ellas estoy yo porque considero que es más importante el mensaje que se da, a que se sepa quién está detrás de eso.

Antecedentes de los temas sobre los que escribo:

Ángela Aguirre:

La primera vez que escuché un testimonio cercano sobre secuestro, explotación sexual, prostitución forzada y otros delitos contra una misma mujer, detonó en mí el interés por hacer algo más que escuchar. Es por ello que luego de un tiempo, al conocer el caso de Ángela Aguirre, conversar con sus padres pero con especial atención a su madre, sentí un compromiso profesional pero también humano en darle seguimiento a este femicidio.

Para este escrito en particular sobre Ángela, puedo confesar que pasé varios días muy afectada debido a las fotografías de su cadáver, las expresiones de las caras de sus padres y recordando las largas horas afuera de los tribunales.

Trabajadores de las empresas básicas de Guayana y presos políticos

Al conocer tantos testimonios de primera mano por parte de víctimas y familiares de personas a las cuales les han violado sus derechos, se puede decir que he visto de cerca el dolor y sufrimiento de quienes únicamente piensan distinto al régimen.

Mi abuelo fue un trabajador y luego jubilado de una de las empresas básicas, por eso cuando cubro las protestas de los trabajadores, jubilados y pensionados, veo en cada uno de ellos, el rostro de mi abuelo.

Es una gran injusticia que luego de levantar las empresas más importantes de Venezuela y hacer de Guayana una zona próspera, ahora muchos de ellos no tengan para comer suficiente, para ir al médico, tomar sus medicamentos y a la hora de su muerte algunos no tengan cómo cubrir gastos funerarios.

El impacto de mi trabajo, en algunos casos ha resuelto problemas que se denuncian, tanto así que lo que publico es tomado en cuenta por organizaciones, defensores de derechos humanos, activistas y organismos internacionales.

Proceso editorial

En cuanto al proceso editorial, por ejemplo, en Amnistía Internacional Venezuela confían en lo que hago, me apoyan muchísimo y yo siento que doy y recibo un gran respeto.

Es sencillo, una vez que me aprobaron como articulista, cada escrito se envía, lo revisan y luego autorizan. Además le dan difusión por todos sus canales.

Karla Ávila, Marcos Gómez director de Amnistía Internacional en Venezuela y Katiusca Salinas, directora de Fundación Grupo de Apoyo A Todo Pulmón


Lo mismo ocurre con mis publicaciones en: https://quepasaenvenezuela.org/ - https://www.termometronacional.com/ - https://www.amnistia.org/ - https://activistasciudadanos.org/ ; nunca he tenido llamados de atención sino más bien felicitaciones tanto de editores como de lectores.

Impacto de algunos de mis trabajos publicados

Los escritos han sido tomados en cuenta como fuentes de datos para monitoreo en el ámbito de derechos humanos, para generar campañas y como parte de la presión que se busca ejercer para que los responsables solucionen o sean debidamente sancionados.


miércoles, 12 de junio de 2019

Mis días en Venezuela

No me imagino lo duro que fue para Anna Frank vivir lo que le ocurría. Obviamente lo mío no le llega ni a la suela de sus zapatos pero no deja de doler esta situación venezolana que sinceramente no le veo fin.

No me estoy levantando muy temprano porque escribo, programo y publico de madrugada cuando hay señal para hacerlo.
De día, si hay agua, me baño y/o lavo ropa... si no hay, pues se usa el agua del tanque para lo básico, que si lavar los platos, por ejemplo.
Comemos una o dos veces al día porque no hay para más. Entonces hacemos una buena comida principal que no siempre es al mediodía sino a mitad de tarde para que no nos vuelva a dar hambre tan temprano. Si me da mucha hambre, me tomo un litro de agua, pero entonces está el dilema del papel higiénico que se acaba rápido.
Mi hijo ya no va a la universidad, son casi 4 millones el trimestre y con lo de su diagnóstico decidimos que vamos a descansar del agite por un tiempo para recapitular a ver que carajo vamos a hacer con nuestras vidas.
Tengo momentos de llanto, momentos de rabia, momentos de tristeza, pero intento resistir lo más que pueda a pesar de la falta de comunicación, lo cual es una muerte lenta para un periodista, pues, busco los espacios para no callarme... Asisto a los eventos que me inviten, participo en lo que puedo y quiero, si no quiero, no asisto... en estos días nos regalamos ir al cine mi hijo y yo, la pasamos muy bien y eso reconforta.
Confieso que pasé meses queriendo morirme porque no le veía sentido a nada, pero gracias a la intervención profesional de psicólogos sin fronteras y la atención de 3 psicólogas (finalmente me quedé con una sola) pude comprender que no me quería morir, yo solamente quería dejar de sufrir, entonces al repensar las cosas, me ha traído un poco (bastante) de tranquilidad a pesar de mi realidad, la realidad del país y la interacción con lo poco que me rodea...
La urbanización... y me atrevo a extenderlo a gran parte de la ciudad, es tierra hostil. Por eso no me agrada mucho salir a perder tiempo. Si salgo es para hacer mis diligencias o a cosas puntuales. En la cuadra se han mudado gente rara, muy rara diría yo, otros huyen y los otros siguen con los escándalos de siempre que ahora incluyen violencia de género y sexo salvaje con amplificador para que todos los enteremos.
En cuanto a las personas, muchas se han alejado, pero muchas, y no se trata que se han ido del país, esas que están fuera de Venezuela es como si estuvieran muertas o más bien, como si yo hubiera muerto para ellas/ellos; yo me refiero a las que viven aún aquí pero están alejadas, es una especie de abstracción generalizada, nadie quiere estar con nadie, cada quien lleva una cruz.
Y si hablamos de los grupos, se han hecho tribus urbanas de los grupos de coach que no hacen coaching, los grupos de emprendedores que te cobran hasta por respirar, los grupos religiosos que satanizan a los que no están con ellos, los grupos de agencias de viaje virtuales que forman mafias de cupos para volar, los que van a los hospitales a tomar fotografías a niños que están casi muriendo para seguir con el comercio de la lástima... lo tragi-cómico es que casi todos resultan extremistas y no dan cabida al discernimiento racional, más bien buscan personas sumisas para sacarle los pocos reales que tienen, solamente para vivir de eso... Y por favor, no se ofenda si esa no es su práctica, yo no me refiero a todos, me refiero a algunos que proliferan por ahí... si detallan, verán que hay un gentío haciendo lo mismo y puedo comprender que posiblemente sea para evadir la realidad, para no sufrir... es posible que sea un mecanismo de defensa.
En cuando a mi salud, pues, no sé... hay días buenos y otros no tanto, tengo muchas alergias, volvieron mis dolores muy fuertes de la fibromialgia, me empezó la presbicia, no veo bien. Desde hace un mes tengo entumecimiento de mis manos, pero sobre todo la derecha, esta última semana no podía mover el dedo índice, de noche (cuando logro dormir) me levanto con los dedos de las manos y pies dormidos, también me pasó con el paladar. Lo atribuyo a la falta de oxigenación porque de noche no puedo respirar bien, mis cornetes están muy grandes y la operación en Caracas es muy costosa.
A todas estas, muchas personas creen que yo soy algo así como Malula Concejal, que soy una luchadora social que vivirá los próximos 50 años haciendo voluntariado las 24 horas del día, ayudando sin recibir ni las gracias y trabajando gratis. Pues no, están confundidos, si bien es cierto que amo servir, que quiero aportar a mi país, también es cierto que yo necesito dinero para vivir, por lo que no puedo seguir ayudando sin límites. Si no pongo coto, si no pongo pautas, las personas no me respetarán ni como persona, ni como profesional. De hecho, hay unas mujeres que por ponerles ese límite (dejar de hacerles favores), se han dado la tarea de desprestigiarme en el pueblo. Sin embargo, eso no me preocupa ni me detiene, al contrario, será mi labor profesional la que hablará por mí.
Para finalizar debo decir que la vida ha dado un giro fuerte, muy violento... Y en ese giro me he topado con desconocidos que al brindarme su humanidad se han hecho amigos, por supuesto, también personas que me han visto crecer...
Me he conseguido con una profesora fabulosa, aquella que yo le sacaba mala nota, pues ahora me dona medicinas para que mi corazón funcione mejor; me he topado con una hermana compañera de derechos humanos que desde fuera del país, me ha brindado su mano para seguir adelante en medio del caos venezolano; también una hermana de vida que hace un esfuerzo grande por contribuir en algo para Gabo; otra amiga que cuando viaja, hace el favor de convertirse en puente para que las cosas me lleguen.
Encontré que a través de lo que escribo hay personas que se identifican conmigo, desde la madre patria o desde Perú, en la medida de sus posibilidades, me ayudan con mis hormonas para que mis ovarios funcionen mejor. Es conmovedor contar con unos pocos amigos...
La primera vez que me llegó la cajita de medicinas lloré como loca, no lo podía creer, primero que llegara todo sano y salvo, segundo, que se tomaran la tarea de ayudarme y finalmente que estemos pasando por esta situación tan bochornosa.
Atrás quedaron las faltas de respeto de personas por quien yo metía mis manos en el fuego, que pidiéndome fotos de mi refrigerador para ver si de verdad no teníamos comida en casa, se burlaban de nuestra situación. De ese tipo de personas no quise saber más, y no se trata de hacer una lista negra de personas, se trata de respeto por mí misma, no lo merezco. Igualmente aquellas que me escribieron voluntariamente para ofrecerme ayuda y aún la sigo esperando... simplemente me alejé, ya sufre uno con lo de aquí como para estar de masoquista con sufrimiento adicional por la actitud de alguien que no comprende la situación venezolana. ¡Qué va!, que vayan a otro lado a burlarse o chismear con la desgracia ajena. Conmigo no cuenten para alimentar su ego.
En fin... no me quejo, soy descriptiva...
¡Seguiremos adelante! No queda de otra...
KAM

¡Ha muerto un mujerón!

Evangelina García Prince.
FOTO: Cortesía


¡Mujerón!, es una palabra de uso común, con la cual, mi abuela Lucelia se refería a una mujer con eme mayúscula, esa que representa poder en la sociedad, una dama que potencia sus virtudes y minimiza sus defectos a través de la perseverancia, independencia, asertividad, valentía, confianza en sí misma, aceptándose tal como es, sin miedo al qué dirán; concepto muy lejano a la etimología que le dan los machos machotes a la palabra mujerón: “mujer excesivamente bella y sexualmente apetecible”, aunque cabe decirlo, no por adular ni faltar el respeto sino más bien por reconocerlo, Evan, como le decía de cariño, era elegantemente hermosa y eso no se puede negar.

Y bueno, aunque este escrito lo lean muchas personas, es algo entre Evangelina y yo, es conversar sobre una persona que admiro y quiero mucho por todo lo que representa para las mujeres latinoamericanas, una persona que sabía lo que quería, trabajó y generó cambios al dar a conocer la realidad de de las mujeres, logrando transformar esas realidades sombrías en un futuro prometedor pero que aún debemos encaminar para que no existan retrocesos.

Ella nos enseñó que las mujeres estaban vinculadas a un complejo proceso histórico, derivado de factores políticos, culturales, económicos y sociales que determinaron un proceso acumulativo de discriminaciones contra las ellas, en todas las esferas sociales, políticas, culturales y religiosas.

Trabajó incansable y disciplinadamente por proporcionar garantías constitucionales, por promulgar leyes apropiadas para prohibir la discriminación por razones de sexo de todas las mujeres y las niñas de todas las edades y garantizar a las mujeres, sea cual fuere su edad, la igualdad de derechos y el pleno disfrute de ellos.

Nos hizo plantearnos la construcción de una agenda legislativa de las mujeres como un hecho político organizado y claramente intencionado, creó esa conciencia política sobre las posibilidades de participación femenina, la sensibilización sobre igualdad y criterios de género. Optimizó los procesos de exploración y recepción de demandas de la sociedad sobre determinados temas.

Si bien es cierto que no todo lo planteado funciona espléndidamente, también es verdad que, gracias a ella, se abrió una gran brecha para que todas y todos caminemos con marcha firme hacia la optimización de las leyes, ya que de ahí deriva la efectividad de la aplicación de las mismas. Es importante una agenda legislativa al respecto pero también la obediencia y la debida ejecución de esas leyes al entrar en vigencia.

Inteligentemente puso el foco en las culturas androcéntricas, esas que hacen referencia a la práctica de otorgar a los varones una posición central y única en los parlamentos, esas que refuerzan el acento patriarcal del trabajo legislativo, porque excluyen, sectorizan, desvalorizan o tienden a minimizar o postergar el tratamiento legislativo de asuntos vinculados con necesidades prácticas y estratégicas del género femenino.

A las mujeres que sabemos lo que queremos, nos llaman súper poderosas, pero en realidad el único poder que tenemos es el de la palabra, es por ello que Evangelina decía: “Tu palabra es tu poder”, lo que se traduce en dar un paso adelante por el principio de igualdad de derechos y la no discriminación de las mujeres.

Esta mujer que por fortuna conocí, se esmeraba con gran ahínco en observar, estudiar y dar a conocer las tendencias existentes en latinoamérica en relación con los avances constitucionales, legales e institucionales de los derechos de las mujeres y los soportes internacionales que han contribuido a dichos avances.

Por esta razón y mucho más, es que despedimos con melancolía a la profesora Evangelina García Prince, notable antropóloga, socióloga, maestra de muchas personas dentro y fuera de Venezuela, presencial, virtual y cercanamente a cada quien que se le aproximaba con curiosidad de saber sobre el feminismo y lo que ello implica, ella compartía todo su conocimiento con gran alegría, la mejor disposición, sin egoísmos de brindarnos su sabiduría.

Por ello, como herederas que somos de dicha labor, tenemos el deber de garantizar la sostenibilidad del trabajo realizado previamente por mujeres como Evangelina, esa faena no puede morir con el final de su vida, más bien, debe renacer como continuidad de su existencia física.

miércoles, 20 de febrero de 2019

La Pela Bola


Dicen algunos que el término “pela bola” proviene del mundo beisbolístico, ya que remonta a una época antigua donde los jugadores de béisbol que no lograban batear y “pelaban la bola” (no le pegaban a la bola) al batear, motivo por el cual se los dejaban en la banca y eran vistos ante todos como jugadores de poco valor.

Sin embargo, hoy en día tiene varios significados, en este escrito mío “pela bola” significa no tener dinero, es una manera muy vulgar de decirlo aquí en Venezuela. Pero como somos adultos, podemos entendernos sin ofendernos o por lo menos espero que no les ofenda que yo sea una mujer que el dinero no le alcanza ni para un café.

Tener un empleo, no siempre es garantía de tener estabilidad económica, mucho menos en la Venezuela actual, donde la hiperinflación galopa como caballo en la recta final de la carrera más importante de su vida.

Lo que nunca me imaginé era que eso iba a pesar tanto en las relaciones interpersonales. No me había detenido a pensarlo.

Aquello de ver los demás como cifras, índices de productividad o mejor dicho, en criollo, “tanto tienes, tanto vales”, no me había hecho tanto ruido en la cabeza y en el bolsillo como ahora, año 2019.

Una vez, una vieja amiga, o amiga vieja, como quieran llamarle… me explicaba sobre las relaciones de parejas, ella recordaba la charla prematrimonial que había tomado en Valencia hace más de 50 años atrás, justo antes de casarse con su amado. Allí hablaban sobre una frase que me enseñó mi abuela: “Cada oveja con su pareja”, que para mí, cuando era niña, era una frase lapidaria y discriminatoria. Claro, es que yo siempre fui emotiva en exceso y para mí todos los seres humanos tenían que tener su oportunidad de amar a quienes quisieran.

Entonces vino la larga explicación de lo que significaba teóricamente “cada oveja con su pareja”, según la excelente ilustración de mi querida amiga esto tenía que ver con las dimensiones de las parejas, no son otras que: la identidad, el vínculo y el deseo.

En cuanto a la identidad se refiere a ser nosotros mismos, a desarrollarnos individualmente, aun cuando esto facilite el desarrollo personal en pareja. Es decir, respetar las individualidades pero valorando lo que es cada quien.

El vínculo tiene que ver con las emociones que generan las acciones y reacciones dentro de la pareja. Esta dimensión es considerada la principal porque de ella depende el alejamiento o acercamiento de las personas.

El deseo es parte de la alianza de una pareja, sin embargo no sustituye las otras dimensiones que mencioné antes. Cuando no existe atracción física, verbal o sexual, es difícil que suceda la magia de poder continuar una unión. Y cuando hay mucho deseo pero no están presentes las otras dimensiones tampoco durará a menos que trabajen esos otros aspectos.

Entonces, ahondaba en ejemplos, decía: “Si la mujer es trabajadora, gana su sueldo, es independiente, esto a la larga le va a molestar al marido, se va a sentir menos que ella; y si es al revés, que es el esposo el único que lleva dinero a la casa, entonces la va a querer dominar a ella. Por eso deben tener ingresos similares o ser de la misma clase social porque si no habrán problemas que tal vez no se puedan resolver si no hay disposición para ello”. Lo mismo explicaba para el tema sexual y los gustos particulares. Sin dudarlo, debo decirlo, los pilares de una pareja deben trabajarse desde el principio de la relación, si no es así, será un fracaso garantizado.

Volviendo al tema económico, ¿Qué tenemos? ¿Cuál es nuestra realidad nacional? Empleos con condiciones laborales deplorables, mediocridad en algunos cargos gerenciales, entre otros menesteres. ¿Y qué sucede cuando alguna persona se atreve a levantar la voz al respecto? La tildan de irracional porque pareciera que ya es normal ser mediocre, algunos dicen: “Acepta lo que sea porque no estamos en condiciones de elegir qué empleo nos gusta o no”, cuando sencillamente los ambientes hostiles tienen como consecuencia la afectación de la producción de toda empresa, es decir, esa organización no será ni sostenible ni sustentable en el tiempo.

¿Qué nos queda? ¿Será que nos vamos todos a “trabajar” en las minas ilegales del sur venezolano donde se vive al estilo Mad Max? Hacia allá se van muchos y muchas también, con la falsa alegría de hacerse millonarios en una semana, cuando la realidad es que tal vez regresen muertos, si es que consiguen sus cuerpos. Mala decisión de quienes tienen la fiebre del oro en un país donde la delincuencia organizada tiene el control de casi todo, menos de mi dignidad, gracias a Dios.

Ah! Pero no crean que esto es exclusivo de Venezuela, no, realmente el panorama no pinta bueno para toda latinoamérica, sin embargo, a mí me agobia lo pertinente a mi país, porque es aquí donde sufro la mala vida que llevo aunque procuro lo más posible no inquietar mi alma.

Es aquí cuando me voy a mi propia realidad, soy una pela bola, sí, me duele decirlo, pero es la realidad. No gano lo suficiente para poder vivir con dignidad. ¿Y quién vive dignamente donde la inflación ronda el 23.000.000% para el año 2019? No me respondan, ya sé a quienes me van a nombrar y en esa lista no estoy yo ni mi familia.

Si la situación sigue así, pronto colocaran pantallas en los supermercados donde los precios de los productos cambien cada hora, entonces sería como una casa de cambio… “bajó el tomate, corre a comprarlo”, “subió la cebolla, devuélvela porque no alcanza ni para comprar una”. Ojalá este párrafo no lo lea nadie para no dar ideas a los vivos.

En fin, yo puedo entender que existan personas extremistas, bien saben que la mucha luz es como la mucha sombra. Pero no puedo entender cómo hay gente que no siente nada por los demás, personas tan frías como un tempano de hielo que creen que burlándose de la desgracia ajena son más que los demás.

Tampoco entiendo la analogía de quienes ven a uno como un enfermo mental, es decir, aquello de “no te alcanza porque no te da la gana”, o quieren ponerlo a uno como un flojo y en el peor de los casos, los que le piden a uno la foto de la nevera para ver si es verdad que no hay comida ahí, de verdad me parece exagerado y el colmo de lo arrogantemente desagradable. No podía dejar de mencionar aquellos que ven a uno como un trampolín para lograr sus metas personales porque no son capaces de lograrlas por sí solos sin aprovecharse de los demás. Da dolor el comportamiento de los “amigos” ante una situación tan compleja que no es propiciada por mí ni tampoco está únicamente en mis manos resolverla.

Es muy feo que lo tilden a uno de improductivo, de irresponsable por aceptar una invitación a cenar mientras no hay dinero para pagar la universidad de mi hijo o por tener tres trabajos para apenas comer una o dos veces al día. Creo que debo cambiar de amistades, unas que sean más cuerdas o que por lo menos respeten lo que soy, una mujer valiente, trabajadora, apasionada de mi profesión pero colapsada por el cansancio físico, mental, emocional y espiritual. Los daños colaterales de lo que hemos vivido en Venezuela son reales, tenemos estrés postraumático, eso no es invento mío para dar lástima ni estar quejándome porque me da la gana.

¿Será que algunos por ahí quieren mujeres sumisas? Hembras que no discutan las órdenes de los machos, damas que mantengan las cocinas impecables, sonrisas ultra blancas prefabricadas, cinturitas de avispas y pechos grandes en serie para la venta, expertas maquinitas sexuales, además de tener muchos hijitos para asegurar la existencia del apellido, las esposas perfectas que no se quejen y sean serviles ante toda presencia masculina tal y como se plantea en la satírica película “Las mujeres perfectas”, en inglés The Stepford Wives (2004) de Frank Oz. Aparte de todas estas características, pues que tengan su propio dinero para que no estorben al presupuesto familiar (del macho). Bastante irónico ¿Cierto? Si producen no es suficiente, si no producen dinero entonces mucho menos. Por supuesto, como siempre, hablo desde mi sarcasmo.

Para cerrar este escrito, estoy segura en decir que debemos reprogramarnos, desaprender y reaprender sobre los roles en la sociedad, obviamente esa idea de la mujer ama de casa presa en la jaula de oro ya no va, nunca debió suceder, ahora es distinto en muchos casos, ahora las mujeres trabajan, aportan tanto como los hombres tanto en productividad laboral como en bonanza en el hogar, pero eso no significa que deba ser servil a nadie.

Sería bueno buscar hacia la equidad sin llegar a extremos que invaliden a aquellos seres humanos a los que no les va tan bien, que no son tan productivos como otros. Somos muchas las mujeres que día a día intentamos sobrevivir en esta Venezuela, muy distinta a la de los años 90, contra viento y marea haciendo todo lo posible para seguir adelante, así por lo menos, si no lo comprenden, pues no molesten ni pongan más trabas emocionales a quienes estamos luchando por sobrevivir.

La capacidad de resiliencia se puede aprender, desarrollar la capacidad de encontrar soluciones también se puede aprender, no es ser mediocre, es poder adaptarnos a la actualidad que vivimos. Y muy importante, aprender a decir las cosas desde el corazón, decir las cosas con lógica pero desde el amor, la simpatía para no abrir más heridas entre los venezolanos.


Estamos heridos, dolidos, aunque no lo reconozcamos, desperdigados por el mundo, algunos con nortes claros pero otros sin rumbo fijo. Las pocas parejas que hay constituidas tambalean por no reforzar el reconocimiento de cada uno, el respeto, la comunicación asertiva, positiva, honesta, directa, la empatía, los ideales, los gustos. ¿Y si en vez de criticarnos y sacarnos los ojos hasta quedar en el mundo de los ciegos, nos cuidamos entre todos, nos brindamos afecto proyectando a futuro amor y manteniendo relaciones sanas? No es cursilería, es ser mejores con nosotros mismos, así seremos más productivos, cada quien desde lo que le gusta hacer. Encontrarnos en las diferencias para tener relaciones fructíferas también nos hará un país próspero.

Seguiré bateando desde este campo hostil hasta que le pegue a la bola y la saque de homerun. No me rindo, pero tampoco me ataré a personas que me siembren desesperanza a través de sus críticas destructivas.



lunes, 1 de mayo de 2017

“Emprendizaje” sostenible = Emprendimiento + Aprendizaje sostenible


Quisiera comenzar rescatando palabras de Pablo Villoch, máster en liderazgo estratégico para la sostenibilidad: “Aprendizaje sostenible es transformarse uno mismo con el propósito de modificar a la sociedad para que emprenda satisfaciendo las necesidades del presente dentro de los ciclos de la naturaleza sin menoscabar las capacidades de las generaciones futuras de cumplir sus propias obligaciones".



Que interesante es ver el mismo mundo en que vivimos con una distinta óptica a lo que ven nuestros ojos en la actualidad.

Tengo buen rato, yo diría que algunos años, pensando en esas preguntas que hoy nos hace la profesora Sofía Omaña Montes: ¿Qué nos produce la idea que el mundo está acabándose?, ¿Qué sentimos ante la destrucción del medio ambiente y empeoramiento del cambio climático? Algo muy grave sucede a nuestro alrededor pero no sabemos cómo afrontarlo, ¿Se puede evitar? ¿Es suficiente con el análisis y existencia de la Agenda XXI de aquella cumbre de la tierra del año 1992?

El cambio es ahora, debe ser de inmediato, análisis hay muchos y ya tenemos el diagnostico general que es: “El ser humano está acabando con el planeta tierra mediante el efecto que produce la actividad humana sobre el medio ambiente”. Es una cadena de consecuencias que se derivan en lo social, económico, tecnológico y la salud de todos los seres vivos.

Lo primero que debemos hacer como activistas ciudadanos es presionar a las autoridades (concejales, diputados, asistentes parlamentarios, consejos comunales, alcaldes y gobernadores) desde nuestras comunidades para generar el cambio en políticas que ayuden a preservar el medio ambiente, desde nuestras urbanizaciones, barrios, pueblos y ciudades hasta abarcar el país entero. Esto se logra no solamente reclamando sino llevando propuestas concretas, aportando ideas que bien pudieran ser tomadas de otros países donde tengan óptimos resultados, es decir, replicar actividades o programas ambientales que se han puesto en marcha afuera para aplicarlos en nuestro país.

Aquí es indispensable incluir el desarrollo local sustentable del que habla Pablo Villoch, que indica “desarrollo de los seres humanos, satisfaciendo necesidades presentes sin comprometer generaciones futuras y respetando los ciclos de la naturaleza”.

¿Qué necesitamos para avanzar en este modelo mental con el que podamos entender mejor mundo?
Sencillo, precisamos de educación y como dice Villoch: “Comprendiendo que el mundo y el ser humano no funcionan como máquinas”.

¿En qué debe basarse la educación ambiental?
En actitudes, aptitudes, conciencia, conocimientos, medición, evaluación y participación a través del emprendimiento sostenible.

Dentro de mi inocencia, quiero pensar que si los hippies de los años 60 y 70 no hubieran comenzado a hablar para aquella época de la preservación del ambiente, hoy en día el mundo estuviera peor de lo que está. Muchos de ellos empujaron a que la educación ambiental fuera incluida en los sistemas de educación del mundo.

Ahora bien, según comenta Pablo, la fundación “The Natural Step” creada por el doctor Karl-Henrik Robèrt, que agrupa a científicos, expertos ambientales y empresas comprometidas con la investigación, la educación y el asesoramiento para el desarrollo sostenible, desarrollaron cuatro principios socio-ecológicos sobre cómo conseguir un desarrollo sostenible basado en las leyes de la termodinámica. Ellos creen que ni los humanos ni la naturaleza, aguantan un crecimiento sistemático de la concentración de sustancias en la ecósfera por lo cual aseveran que una sociedad sostenible debe tener en cuenta estos lineamientos:

   1. Las sustancias extraídas de la litosfera no deben acumularse de forma sistemática en la ecósfera.

   2. Las sustancias producidas por nuestra sociedad no deben acumularse de forma sistemática en la ecosfera.

   3. Las condiciones físicas de producción y de diversidad de la ecosfera no deben ser deterioradas de forma sistemática.

   4. La utilización de los recursos debe ser eficaz y correcta con respecto a las necesidades humanas.

Sin querer caer en fanatismos debo decir que este tema debemos tomarlo como algo personal, solo así, tomando conciencia, involucrándonos y participando, es que vamos a obtener el cambio que el planeta tierra necesita para poder seguir vivo y nosotros con él.



Recordar esta idea del periodista y escritor, Eduardo Galeano: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”

KAM

domingo, 30 de abril de 2017

Problemas ambientales en la frontera venezolana

¿Cuáles son los principales problemas, en materia ambiental, a los que hace frente la población de la frontera venezolana?

Existen varios problemas en materia ambiental en la zona fronteriza entre Colombia y Venezuela. La geografía limítrofe con Brasil tampoco escapa de dichas dificultades que deterioran la flora, fauna y calidad de vida de los venezolanos y extranjeros.

·         Minería ilegal
En este ámbito podemos volver a temas que ya tocamos en módulos pasados, como la interculturalidad, ya que no solamente daña los ecosistemas sino que arrasa con culturas para imponer violencia, caos y disputas entre mafias por el control de las minas, como lo reseña este artículo de la AFP.

La propia colega periodista, Valentina Quintero comenta: “Solamente el Gobierno venezolano puede acabar con la minería en Canaima, porque ese es un asunto que está controlado por los militares en Venezuela y solamente ellos son los responsables de lo que está ocurriendo”. Ella que muy bien conoce la geografía venezolana, tomó la batuta al hablar sobre este problema que está acabando con la naturaleza.

El problema es tan grave que los indígenas de esas zonas están dejando sus costumbres ancestrales por dedicarse a la minería, algunos son obligados, pero otros por iniciativa propia y querer mejorar sus condiciones económicas, toman la decisión de explotar las tierras para obtener oro.

Al mismo tiempo ciudadanos, de distintos ámbitos políticos, sociales y ambientales han propuesto recolectar firmas para evitar activar el proyecto del Arco Minero que impactará negativamente en el cambio climático del planeta y en la vida de indígenas venezolanos. El Correo del Caroní reseña la lucha por la defensa del arco de vida del Orinoco.

·         Extracción de flora y fauna de Parques Nacionales para ventas ilegales
Orquídeas, musgo, bromelias, loros, guacamayas, tucanes, cunaguaros, monos, culebras. Es un delito comercializar con ellos, no por nada esta es la mayor práctica ilegal a nivel mundial, da dinero a quienes la practican pero dañan los ecosistemas. Me pregunto ¿A qué se van a dedicar estos inescrupulosos el día que el planeta tierra esté desolado?
La venta ilegal de animales en Venezuela se ubica en el tercer puesto, luego del tráfico de armas y tráfico de personas. Un problema que desequilibra el ambiente, rompiendo con los ecosistemas y la biodiversidad del país. Es decir, que si usted viajaba a Canaima para ver a los tucanes en su habitad natural, cuando vuelva en los próximos años, ya no los encontrará allí.

·         Desarrollo del ecoturismo para consumo masivo
Las bellezas naturales venezolanas de esta tierra milenaria, parque naturales nacionales, están en peligro debido a la masificación del turismo. Lo mismo sucede en otros sitios del mundo, como pasa con el desgaste de las piedras en Machu Picchu, las pirámides de Egipto, entre otros. Se pierde la conciencia colectiva por una inadecuada educación ambiental.

Otro grupo de cuidado son los Rustiqueros citadinos abren caminos no autorizados con sus camionetas 4x4 ignorando que además de correr peligro, dañan los suelos de zonas tan frágiles que pasarán miles de años para que se puedan regenerar. Sin embargo, hay que decirlo, no todos los dueños de vehículos de alta tracción cometen estas faltas contra el ambiente, por lo cual han agrupado a compañeros con conciencia ambiental para hacer un llamado al respeto por los paisajes naturales.

Por otro lado, están también los comerciantes que al descubrir tales maravillas geográficas ven la oportunidad de llenarse los bolsillos de mucho dinero haciendo construcciones sin permisos o con ellos, en zonas protegidas bajo el régimen de administración especial con ecosistemas delicados para practicar negativamente el turismo ecológico. ¿Qué pasa aquí?, ¿Quién vela por el cumplimiento de las leyes en estas zonas?

La última vez que visité el campamento base frente al Tepuy Roraima, pude constatar con mis propios ojos la cantidad de desechos dejados por turistas en esa zona. Cabe destacar y bien vale la pena que lo diga, que la mayoría eran desechos humanos, es decir, heces de personas. Es que claro, ¿quién quiere cargar con su materia fecal como si fuera un souvenir? Nadie, pero lo cierto es que si se va a visitar este lugar tan delicado y hasta sagrado, lo mejor es cumplir las reglas. Lo demás que vi tirado en el suelo eran botellas, bolsas plásticas y empaques de comidas tipo snack.

Aquí se viola la norma principal que dice: “Llévate de vuelta a casa la basura que generes”

·         Desechos sólidos y líquidos
Se genera mucha basura, no hay políticas de reciclaje ni recolección adecuada de los desechos.

Aplicaría muy bien la recomendación de Pablo Villoch sobre la idea de cambiar modelos mentales a gran escala, esa metamorfosis sólo se logra con educación, en este caso con educación ambiental, familiar y ciudadana, esa materia que por conveniencia política e ideológica, sacaron del currículo académico escolar venezolano.

En Guayana hemos tenido una experiencia (2016) con la Plaza El Agua, ubicada en Macagua. Todos pasábamos por allí refunfuñando sobre lo feo que estaba el lugar, sucio, desolado y atacado por la inseguridad ¿Será que alguien recibe un presupuesto para mantenerlo en óptimas condiciones? Es decir, todos juzgábamos con razón, sobre la decadencia del sitio, hasta que un día pasó por allí Valentina Quintero y asombrada con el panorama, posteó en sus redes sociales la denuncia de abandono de la plaza. Esto motivó conmoción en la región, por lo cual el grupo “Guayaneses por el mundo” junto a varias personas nos reunimos con ambientalistas, grupos, fundaciones y organizaciones no gubernamentales, forjando una fuerte motivación por la recuperación del espacio, lo cual fue reseñado a nivel nacional. Le llamamos “Jornada Ciudadana: Recuperando Nuestra Plaza El Agua”, aquí pueden ver el video que realicé para dejar constancia de esta valiosa actividad.




Los que organizamos la actividad, no pensamos que tendría un impacto tan grande, pero así fue, llegaron cientos de personas con sus implementos para ayudar a limpiar la extensa plaza. Gratis, con alegría, optimismo y unidos sin distingo político o social trabajando por un mismo objetivo.

Revivió el lugar, Valentina aplaudió la jornada y todos nos fuimos con la satisfacción de ejercer ciudadanía de verdad, pero con los días llegó la decepción de ver como los responsables gubernamentales de mantener esa zona decidieron dejarlo morir de nuevo, esperando vivamente que quienes rescatamos el sitio con tanto amor, vayamos regularmente bajo aquel inclemente sol a hacer el trabajo gratis de quienes posiblemente les pagan y no lo hacen.

Bien vale la pena aplaudir, apoyar y participar en iniciativas como la de “Tapas Por Vida” o “Tapas Por Patas” que mediante el reciclaje obtienen dinero para ayudar a pacientes con cáncer o animalitos en situación de calle. Es ganar – ganar, es aportar a la sociedad, medio ambiente y la economía nacional. Igualmente otras empresas y organizaciones se suman a al reciclaje como es el caso de Fundapet en Ciudad Guayana.

·         Comercio informal
No solo genera impacto ambiental por el alto flujo de personas que se movilizan a través de trochas y caminos no autorizados a las zonas de fronteras para hacer negocios, que en muchos casos son ilegales, como por ejemplo, el contrabando de combustible. Además de ser una actividad ilegal, ¿Trasladan adecuadamente estas sustancias?, ¿Hay derrames?, etc.

Por otro lado, tan sólo en el año 2017, el oleoducto Caño Limón-Coveñas ha sido atacado unas 28 veces por guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), bajo el argumento de que se apoderan de los recursos naturales sin dejar beneficios a la población ni a la economía del país, lo que ha originado una pérdida de 893.000 barriles de petróleo este año. No solamente preocupa la pérdida económica sino la contaminación que estos ataques generan en nuestras fronteras, que si bien es cierto, ocurren de un solo lado, impactan a ambos países por igual.

Existe la falsa sensación que en la frontera con Brasil el contrabando de combustible no sucede o es menor, pero la verdad es que está tan presente como en la frontera con Colombia. En esta zona también hay que meter la lupa de la responsabilidad y de la acción por un país mejor.

·         Contaminación sónica
Este es un tema del que se habla poco pero si vamos a la Gran Sabana en temporada alta, como semana santa, agosto o enero, podemos percibir que algunos citadinos no respetan el silencio de los ciudadanos que pueblan las zonas selváticas, por lo cual en la mayoría de los campamentos hay carteles donde se prohíbe el uso de grandes parlantes que con su sonido quiebren la paz y la tranquilidad de estos lugares. Es curioso, aquí volvemos el tema de la interculturalidad, lo que los amantes del “tunning” hacen en la ciudad y han normalizado de tanto repetir esta acción, pues creen que en la Gran Sabana pueden refrendar, por aquello de que el espacio es amplio, no vive nadie según ellos y son libres de hacer lo que les plazca.

En Santa Elena de Uairén, por ejemplo, zona venezolana limítrofe con Brasil, comercios formales e informales intentan llamar la atención de clientes con parlantes inmensos, generando incomodidad entre los habitantes de esta zona que en otros tiempos fue muy tranquila.

Es un tema entonces de modelos mentales negativos que hay que modificar, una vez más lo digo, con educación. Tal parece que debemos volver a la frase: “Caca, eso no se hace” para que los ciudadanos del futuro aprendan a respetar a los demás y al medio ambiente. Me pregunto lo mismo que Villoch: “¿Con qué lentes ve esta generación actual el mundo en que vivimos?”. Comencemos desde ya a construir los cristales de esos lentes para nuestras generaciones futuras, no dejemos en manos de nadie más la educación de nuestros pequeños.

KAM



jueves, 6 de abril de 2017

INTERCULTURALIDAD: RELACIÓN ENTRE CULTURAS


Introducción
Con frecuencia escuchamos en coloquios, tertulias de calle y en Redes Sociales, la siguiente frase: “Fulano no tiene cultura” de hecho algunos connacionales sintiéndose ajenos a su propio terruño, repiten como loros: “El venezolano no tiene cultura”.

Y es que encasillamos con facilidad, pareciera un pasatiempo aquello de etiquetar y estigmatizar a los demás a priori.

Generaciones enteras crecen con la idea de juzgar que son más cultos que otros cuando en realidad todos tenemos saberes. La mayoría de los seres humanos creen en algo, conocen de algún asunto, tienen costumbres y capacidades que transmiten a los demás en la sociedad.

Vale la pena recordar en esta oportunidad el pensamiento de Fernando Savater: “Todo el mundo recibe educación, lo importante es saber de quién la recibe”, es decir, que si usted crece viendo y escuchando por doquier: “Llorar no es de hombres”; “La mujer para la cocina”; “Eso le pasa por rarito”, “El venezolano es flojo de nacimiento”, “Ese fanático es un pastelero”(para referirse al espectador que no es seguidor del equipo deportivo de su propio país), entonces es muy probable que usted mismo repita expresiones e ideas que no se deben aplicar con tanta frescura sin analizar el contexto de cada quien, lo cual genera discriminación y al repetirlas constantemente  hace que se normalicen opiniones distorsionadas que pasan por la boca de todos como si nada.

Sinopsis
Según palabras de Pedro Pablo Salvador Hernández, profesor antropólogo de la Universidad de Castilla – La Mancha en España, el concepto de cultura que manejamos cotidianamente se refiere a aquel descrito en el diccionario: “Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico”, es decir, saber de todo tema un poco.

Mientras que el concepto de cultura que nos debería interesar para propósito de estudio es el descrito por la antropología que es precisamente la ciencia de la cultura, entonces en un sentido amplio y menos inquisitivo cada quien tiene tanta cultura como un científico de la NASA que un indígena del Amazonas.

Lo que significa que la misma es compartida por todos los seres humanos y de paso, por si fuera poco, se hereda a través de los miembros de la sociedad.

De esta ilustración de ambos conceptos, dos puntos de vista, nace la importancia de considerar previamente al prójimo y reflexionar sobre estos temas si de verdad queremos trabajar en proyectos de carácter social.

El catedrático Pedro Pablo hace referencia también a Carlos Marx, quien expuso tres nociones para plantear el contenido de la cultura en un patrón universal para obtener datos y poder organizarlos.

Ellos son:

Infraestructura:
Son los elementos físicos palpables, lo que podemos tocar, elementos asociados a la producción. Ejemplo: los libros, los carros, un cuchillo, las computadoras, una pala.

Estructura:
Es la forma de organización en cada sociedad. Por ejemplo: la familia, los partidos políticos, el sistema educativo, el sistema financiero, el Estado.

Superestructura:
Es lo que guarda nuestra mente. Ejemplo: los valores, los significados, los símbolos, las creencias.

Opinión
El pasado 20 de marzo de 2017, Yorelis Acosta psicóloga clínico y social, conversó con César Miguel Rondón, acerca de su ensayo publicado en la Revista Politeia en el año 2015, titulado “La identidad nacional e identidad política ¿Quiénes somos 40 años después?”, donde esclareció cómo nos vemos los venezolanos, el perfil ciudadano y algunas de las características que nos distinguen con respecto a otras naciones. Si lo desean, aquí pueden escuchar el audio de esta interesante conversación http://exitosfm.com/capitulo-iii-pais-posible-venezolano-lo-caracteriza/

De la misma forma comenta Acosta en la edición número 174 (Año 2016) de la Revista Comunicación sobre la prevalencia de emociones básicas en Venezuela durante uno de los períodos electorales destacando las relaciones entre las emociones y sus consecuencias en la salud física, psicológica y social, temas importantes para conocer un poco más sobre la cultura del venezolano.

De inmediato lo asocié con esta reseña que tiene mucho que ver con la percepción que tenemos los unos de los otros y lo que comento en la introducción, ¿Cómo vemos al otro?, ¿De qué manera usamos nuestros sentidos para comprender el contexto de cada individuo?, ¿Analizamos inteligentemente o a priori? Lo dejo a reflexión de cada lector.

Yorelis realizó un estudio sobre la identidad nacional y viejos estereotipos latinoamericanos analizando un poco los trabajos de José Miguel Salazar iniciados en 1979, continuando en 1988, 1989 y 1994, igualmente el de Maritza Montero de 1984, que conceptualizaron el ser venezolano y latinoamericano. Por ejemplo, los venezolanos se consideraban perezosos e irresponsables, pero al mismo tiempo generosos, alegres y cordiales. La mayoría consideraba a Venezuela un país atrasado y anárquico, con servicios públicos deficientes pero como rasgo positivo, la libertad de expresión. Sin embargo, ha pasado mucho tiempo de este interesante estudio, por lo cual vale la pena mirar el tema desde aproximaciones disciplinarias actualizadas al contexto país que se vive actualmente.

Les sugiero sobre los estudios de la psicóloga porque me parece pertinente intentar romper con paradigmas y ciertas etiquetas que nos dividen. Considero que es buen “momento país” para inculcarles a las nuevas generaciones un poco más de tolerancia hacia los que son o piensan distinto.

Conclusión
Para cerrar el análisis sobre este apasionante tema de la interculturalidad, ratifico lo dicho por Pereira y Costa (2013): “es un conjunto de prácticas sociales relacionadas a “estar con el otro”, entenderlo, trabajar con él, producir sentido en conjunto”.

No podemos avanzar como sociedad si seguimos apartando al prójimo, si continuamos con la cultura del descarte y con la falsa creencia que existen ciudadanos de primera o segunda categoría; recordar los Derechos Humanos.

Cada ser humano puede y debe contribuir con la sociedad, cada quien con su forma culturalmente diferente de observar los mismas cosas, los semejantes problemas sociales, pueden aportar soluciones que ayuden a mejorar conflictos entre familias, vecinos, ciudades o países.

Las relaciones entre diversas culturas deben basarse en el respeto a la pluralidad, el enriquecimiento mutuo, el contexto de horizontalidad, el diálogo sin sumisión, la comunicación sincera, entre otros aspectos que generen interacciones positivas.

Fuentes
·         Salvador Hernández, Pedro (2010) Módulo de Interculturalidad [Libro en Línea] Disponible en: http://lertra25.com/ediciones/ppsalvador/index.html [Consulta: 2017, abril 06]

·         Acosta, Yorelis (2015) ¿Nueva identidad nacional y viejos estereotipos Latinoamericanos? [Informe en línea] Disponible en:
·         Pereira, J. y Costa Calarge, C. (2013) Escuela Intercultural de Frontera: Brasil - Bolivia. Universidad Federal de Mato Grosso do Sur. Edición Bilingüe [Libro en línea] Disponible en: http://www.peif.ufms.br/edicao2013/docs/livro_espanhol.pdf  [Consulta: 2017, abril 06]

·         Revista Comunicación. Estudios venezolanos de comunicación (2016) Centro Gumilla. Caracas. Venezuela [Publicación en línea] Disponible en:
http://www.medianalisis.org/images/Archivos/investigaciones/Rev%20Com%20174.pdf [Consulta: 2017, abril 06]

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