Entre Dos Mundos Radioshow

Programa radial conducido por la licenciada Karla Ávila.

Demos

Distintos trabajos de locución realizados por la licenciada Karla Ávila.

Activismo Ciudadano

Poner en práctica el valor de la solidaridad es #CuestiónDeHumanidad

Centro de Justicia y Paz

Valores democráticos y Derechos Humanos que promuevan la cultura de paz, el respeto y el entendimiento.

#HeteroAliada que brinda una #MiradaDeRespeto

Orientación que ayuda a promover la igualdad de los Derechos Humanos para la comunidad sexodiversa.

Red Naranja Venezuela

Por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

sábado, 30 de enero de 2021

El barril de Anabel y Luis David

El barril de Anabel y Luis David

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

Comienza la particular escena del cortometraje “The Barrel” (2012) de Anabel Rodríguez Ríos con la mirada hacia una barca navegando aguas zulianas; muestra el recorrido de un niño llamado Luis David Villasmil en una embarcación azul que surca entre ciénagas boscosas y la descarga de los ríos Bobo, Bravo, Catatumbo y Escalante que traen sedimentos de los andes venezolanos.

Entre los manglares costeros se abre paso ese catire (rubio) que va rumbo a un pequeño gran sueño infantil; no es otro que conseguir un barril nuevo para poder disputar un buen lugar y ganar la competencia de barcazas improvisadas.

Luis surca el lago de Maracaibo, aprendió a pescar cuando tenía 11 años, luego trabajó arduamente para ayudar a dar de comer a sus siete hermanos, de vez en cuando se rebusca en el pueblo trabajando por trueques (intercambios) y así es feliz, se dibuja en su cara una gran sonrisa y sus ojos achinados se cierran aún más.

Escena del cortometraje "The Barrel"


La cineasta venezolana Anabel Rodríguez Ríos, junto a Robin Todd, Marianela Maldonado, Carmen Rivas, Sepp R. Brudermann, Waldemar D´Lima, Sergio García y Arcenio Hernández, entre otras valiosas personas, nos muestran la historia de un pueblo sobre el agua, el “Congo Mirador”, con exclusivo enfoque hacia un niño y el contraste de sus metas infantiles, por un lado la responsabilidad, perseverancia y compromiso con su trabajo como pescador, mientras que por otro lado ilustran la humilde meta de tener un bidón de plástico modificado para competir en la carrera de barquitos que flotan sobre las aguas que abrazan los palafitos de un lugar que comenzaba a presentar un impactante proceso de sedimentación, un sitio que dio aviso de estar muriendo pero nadie lo detuvo.

Escena del cortometraje "The Barrel"


A través de la extraordinaria fotografía que vemos en el corto admiramos un precioso colorido de imágenes sinceras que no oculta las precariedades de aquel pueblo, ni sus costumbres, ni los sueños de sus habitantes. Se escucha claramente el sonido de aquellas aguas que bañan la vida de los congoleños, los motores de las lanchas y el típico hablar cantado de los zulianos.

¿Por qué titulé “El barril de Anabel y Luis David”? porque es una historia que les pertenece a ambos pero que amablemente comparten con nosotros, tanto uno como el otro la vivieron, la mostraron, se entusiasmaron y se apasionaron por contarla.

Finalmente nos hace reflexionar sobre esa tierra productora de petróleo, la romántica pequeña Venecia, esa que ofrece riquezas pero que su pueblo nunca alcanza la bonanza de aquella actividad económica. Esa misma que siempre soñé conocer pero nunca pude y ahora simplemente no existe.


A mis lectores les invito a ver el cortometraje aquí: Video del cortometraje "The Barrel"


Gracias Anabel y a las personas que participaron en la realización de esta maravillosa producción audiovisual por mostrarnos parte de la historia de mis ancestros maternos.







Fotos: Archivos gráficos de la familia Morillo Fernández en las playas de La Rita, 
estado Zulia, Venezuela.










sábado, 21 de noviembre de 2020

Lo que me quitó la vaguada, lo que me trajo el mar.

Me complace mostrarles este escrito mío que va desde lo más profundo de mi alma. Es la historia de una amiga y su familia, desde el día que la escuché por primera vez me estremeció por lo emotivo, por esas palabras tan descriptivas de la persona que lo vivió y compartió conmigo esa historia de terror que se transformó en una lección de resiliencia, en un motivo para seguir adelante y estar mejor.

Lo escribí para participar en un concurso de "La Vida de Nos" pero no como no gané, decidí compartirlo en mi blog con la esperanza que lo lean muchas personas, conozcan una de muchas historias vividas en la tragedia de Vargas en Venezuela (1999) y además sientan motivación para resurgir desde las adversidades de la vida.


No todo está perdido.

KAM

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Lo que me quitó la vaguada, lo que me trajo el mar.

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

Era una noche calurosa en Macuto, Eli veía pasar las horas sin descansar, estaba embarazada y le costaba un poco dormir por lo que acomodó su postura hacia el lado izquierdo para ver si podía conciliar el sueño.

Así fue, de pronto cayó en un sueño profundo, pero volvía la misma pesadilla que se repetía una y otra vez, aquella gran ola pasaba sobre ella. Era inmensa, como un gran manto de agua salada que pasaba llena de gente, carros, animales y objetos. Situación que ella siempre relacionó con un tsunami porque en ese momento vivía en La Guaira, estado Vargas en Venezuela, en plena costa del Caribe.

Tanto la perturbaba esto que habló con un psicólogo quien le dijo que era posible que ese sueño fuera por la cercanía al océano; que vivir cerca del mar tal vez se relacionaba con algún miedo interno que ella tenía, miedo a lo profundo, al agua y que quizás eso se le estaba representando en las visiones mientras dormía.

“Pero lo extraño del sueño es que, era una ola inmensa y yo siempre me salvaba de una u otra manera. En unas oportunidades yo iba montada en un carro por la carretera y de repente volteaba, veía la ola que venía. Una ola colosal. Y yo «Dios mío, no puede ser». Luego pasaba sobre el carro. En otras oportunidades era que estaba parada en la orilla del mar y venía la ola, se levantaba inmensa, horrible, yo lo que hacía era que me agachaba y delante de mí se levantaba una gran piedra y pasaba sobre mí aquella ola”.

Eli insiste en que fueron tantas las veces que se repitió la pesadilla que llegó un momento en que ella sabía que a pesar de que viniera la gran ola, que apareciera llena de mucha gente, que a veces ella volteaba y veía gente, lo cual era terriblemente atormentante, ella tenía la certeza de que algo la iba a proteger.

Se levantaba súbitamente con la disforia que le provocaba la preocupación por ese sueño periódico. Entre la latencia de sueño, despertares nocturnos y sueño poco reparador transcurrieron los días hasta que pasó lo inesperado para algunas personas.

Era quince de diciembre de mil novecientos noventa y nueve, justo el día del cumpleaños de Ibrahim, su pequeño hijo mayor que arribaba a sus ocho añitos comenzaron los acontecimientos asociados a una gran tragedia nacional, una que marcaría para siempre a Eli, Ernesto, Ibrahim y la bebé Andrea que aún se mecía en el vientre de su madre, momentos que quedaron impregnados en cada venezolano con distintas historias pero de manera similar en cuanto a la emotividad de lo vivido en carne propia y lo que se podía ver en los medios de comunicación de la otrora Venezuela con mayor libertad de expresión.

“Ernesto y yo estábamos en el apartamento con Ibrahim cuando comenzó el deslave y la tragedia, todo empezó a suceder esa noche. Tuvimos que quedarnos allí encerrados, salvarnos como podíamos, poner cosas en la puerta porque sentíamos los gritos de las personas que estaban violando o matando, nosotros estábamos en un piso muy alto pero se escuchaba de todo, hasta se oían tiros en la noche. Ya a las cinco de la tarde era un pueblo sin ley porque lo peor de la tragedia fue la parte humana, lo malo que salió de aquellas personas que quedaron vivas, que comenzaron a saquear y a matar a la gente que había quedado viva dentro de sus casas o en casas con vecinos”.

Cuenta Eli que se metían en casas y apartamentos, las pocas estructuras que quedaban de pie, sobre todo durante las noches y hacían de todo, hace énfasis generalizando todo aquel acto de vandalismo y delito que pueda imaginarse un ser humano. Mientras tanto, Eli, su esposo Ernesto y su hijo Ibrahim de apenas ocho años recién cumplidos estaban arriba en el apartamento temblando de miedo, ese miedo que hiela los huesos, tapaban la puerta de su hogar con la nevera, le ponían objetos pesados encima por si acaso alguien se atrevía a querer entrar a hacerles daño. Así transcurrieron tres días durante los cuales esperaban poder salir sanos y salvos.

El pequeño Ibrahim hacía muchas preguntas, obviamente no entendía lo que pasaba ni cuándo iba a terminar aquella pesadilla que se había vuelto una agobiante realidad, a lo que ella con su gran fe en los ángeles, le respondía que estuviera tranquilo, que aunque estaba lloviendo mucho los ángeles iban a ir a sacarles de allí, que les iban a ayudar, por lo cual se juntaban a rezarle al ángel de la guarda para que viniera por ellos y les ayudara con prontitud.

Puntualmente y sin descanso, cada día, cada larga jornada diaria de incertidumbre, Eli le daba fortaleza a su familia tanto en la mañana como en la  noche, así pasaron tres días infinitamente largos, pero ese acto de rezarle al ángel de la guarda para que los acompañara en aquel momento era la gran roca de fe que los aferraba a la vida.

Un día, su esposo Ernesto se armó de valor y salió a ver dónde estaba su familia. Ese día Eli lo rememora claramente, le viene a la mente la cara de él aterrorizado por todo lo que había visto en el camino, el panorama no era nada alentador y fue eso precisamente lo que le hizo tomar la decisión de salir de allí. Entonces le dijo: "Tenemos que sacarte de aquí Eli, yo te tengo que sacar de aquí como sea porque La Guaira se acabó, esto se terminó, no hay carreteras, esto está horrible, no quedó nada".

A Ernesto le tocó caminar entre cadáveres y escombros para poder llegar a la casa de su mamá que vivía en La Guaira, se trasladó de Macuto hasta allá para saber cómo estaba su familia, en el camino de regreso ya venía con el propósito de sacar a Eli e Ibrahim del apartamento. Entonces, ese día les avisan que obligatoriamente tenían que salir de ese sitio y llevarse algo pequeño, tal vez un bolso chico que ella pudiera cargar sin molestias por su embarazo y además, en su caso, andar con un niño pequeño. No era conveniente que llevara tanto peso.

“Decidí guardar en un bolso las fotografías, los documentos del apartamento, los documentos de mi salud, lo que yo llevaba del embarazo, de todas las pruebas que me había hecho y todo eso, los exámenes y un suéter. Me acuerdo que mi hijo me dijo que se llevaba la enciclopedia porque ahí estaban todos los países del mundo. Más nada, es decir, realmente yo no cargué con muchas cosas. Pensé que eso era lo imprescindible porque yo decía que de alguna manera u otra tenía que probar que yo vivía ahí y debía llevarme los recuerdos en fotografías, por lo menos. Más nada, ¿qué tanto? Ropa podía comprar en cualquier lugar, lo demás era como para cargar cosas por cargar, no sé, no me importó”.

Antes de salir de su hogar le volvieron rezar al ángel de la guarda y le dijo firmemente a su hijo Ibrahim que no se separara por nada del mundo de su lado, que siempre estuviera pendiente de dónde estaba ella mientras caminaban y de ese modo se dispusieron a bajar rumbo a la salvación de aquel infierno de Dante.

Comenzaron a bajar por las escaleras del edificio, la familia vivía en un piso veinte. Iban sin mirar atrás lo que dejaban sino con la convicción de huir de la tragedia. Para ese momento ya había salido el sol, estaba pasando la lluvia intensa y perenne, ahí empezaron a ver los helicópteros que llegaban frente al edificio, un sitio que llamaban "El Babero", en Macuto.

“El Babero” era una cancha deportiva donde practicaban beisbol. Un sitio con un centro de bateo y unas arquerías de fútbol que ya no estaban a la vista porque habían quedado tapadas por el lodo y los escombros que bajaron de las montañas. Justo en ese lugar era que estaban llegando los helicópteros para rescatar a las víctimas de aquella vaguada de Vargas.

“Cuando nos habíamos alejado del edificio, más o menos como una cuadra de distancia, para poder llegar a «El Babero», comenzó a llover de nuevo. Yo comencé a temblar terrible, era horrible porque ya no me podía devolver y mi miedo era que viniera otra vez el lodo, que se viniera otra ola, bueno, todo lo que habíamos visto desde arriba. Entonces me aferré mucho más a mi hijo y a Ernesto y bueno, seguimos adelante pues. Vi largas colas de muchas personas, había heridos, había viejitos, era muchísima gente y finalmente, mi esposo logra hacer que me monten en un helicóptero porque ya eran las seis de la tarde y no iban a salir más aeronaves”.

Ernesto la montó con el niño por la puerta de atrás del helicóptero y le dijo al piloto "llévatela porque está embarazada". Cuando comenzaron a elevarse en el cielo fue que pudo ver el lugar donde estaban metidos. Ella afirma, que no es lo mismo ver desde el sitio de los acontecimientos, en el entorno, a ver todo el panorama desde el aire. Cuando se fija bien dónde estaban metidos, lo vio como si fuera una novela de las más dramáticas. Vio alejarse a su esposo, quien quedó en el lodo, allí en la tierra, mientras ellos se iban y lo dejaban atrás.

Volando hacia el aeropuerto de Maiquetía, al darse cuenta de cómo estaba la situación con aquella tragedia, agarró a su hijo de la mano porque su bebé Andrea empezó a darle muchas patadas en el vientre. Sentía mucho miedo a que les pudiera pasar algo, a que su hijo se quedara con una cantidad de extraños en ese helicóptero, entonces, con angustia le decía a Ibrahim: "Dime dónde vive tu abuela, te voy a dar la dirección de tu abuela, la dirección de tu abuela es esta…" y se la repetía hasta más no poder.

Hacía que el niño le repitiera una y otra vez lo mismo, le seguía haciendo hincapié: “El número de teléfono por favor dímelo, dímelo", y si se equivocaba lo agarraba y le indicaba "mi niño, te lo tienes que aprender, el número de teléfono te lo tienes que aprender. Si tú no me ves, si tú ves que no estoy o me pasa algo, prométeme que tú vas a sobrevivir. Tú tienes que salir adelante. Tú tienes que sobrevivir, esté yo o no esté. Tú tienes que prometerme que vas a buscar a tu abuela".

Al llegar a Maiquetía todas las personas se bajaban del helicóptero, pero la aeronave no se posaba en el suelo sino que quedaba flotando medio estática. Eli no se podía bajar rápidamente porque un mal salto la ponía en riesgo de parto prematuro, fue entonces cuando a su hijo lo bajaron del helicóptero y se lo llevaron. Fue un militar  quien lo hizo, pero el niño empezó a patear y gritar: "Mi mamá, mi mamá". Ella, a su vez, insistía en que no podía saltar porque su pánico ante todo lo que estaba pasando la paralizaba.

Finalmente Eli pudo bajarse, y ya estando en la pista del aeropuerto, se encontró con una vecina que tenía tres niñas. La amiga le dijo: "Quédate aquí conmigo, está rota la autopista Eli, no hay aviones para subir a Caracas". A lo que ella se preguntaba: "¿Cómo no va a haber un avión para Caracas?”, perpleja, no comprendía la magnitud de los daños producidos por la vaguada. Llegó a pensar que la emergencia era a nivel nacional porque todavía, en ese momento, ella no tenía total conocimiento de lo que realmente estaba pasando.

“A medida que mi vecina me venía diciendo eso, yo la percibía a ella pero veía al fondo; ella estaba como en un segundo plano, me hablaba y yo no la enfocaba porque atrás venía caminando un hombre muy alto, blanco, con una serenidad increíble. Precisamente creo que eso fue lo que me llamó la atención de él, que la gente corría, estaban todos nerviosos, pero en cambio él venía caminando, tan sereno. Llegó donde estábamos nosotros e inmediatamente yo empecé a temblar, era una cosa así como si tuviera mucho frío, es más, es una sensación como la que siento cuando vuelvo a contar la historia”.

El alto hombre blanco llegó justamente donde estaba Eli con Ibrahim, la vecina y las tres niñas, pero fue directo con Eli le agarró el bolsito y le dijo: "Dos personas conmigo" a lo que ella responde tajantemente: "No, pero es que no somos dos solamente, aquí estamos entre cinco y siete personas". Ella intentaba contar nerviosamente la cantidad de personas en total pero nunca terminaba de hacerlo, entonces él replicó: "Solamente tengo espacio para dos".

El piloto tomó el bolso y comenzaron a caminar por la pista hasta llegar a una pequeña avioneta donde solamente cabían unas cuatro personas. Era tan pequeñita que parecía de juguete. De la aeronave se bajó un señor que tenía un estetoscopio en el cuello, lo que le hizo deducir a Eli que era un médico.

Volaron a Caracas el piloto, el presunto médico, Eli con Andrea en el vientre e Ibrahim a su lado. Nerviosa, preguntaba para dónde iban, pero el piloto la calmaba dándole seguridad de ir rumbo a un sitio donde no correría peligro, le repetían: “Quédate tranquila que tú vas con nosotros”. Para calmarla aún más le expresaban: “¿Y ese bebé cómo va?, ese bebé parece que es una niña ¿verdad?, ya tienes el varón, bueno, eso es una nena lo que tienes allí, ¿Cómo te sientes?”.

El médico la escuchó pacientemente, sin embargo ella estaba muy alterada, por lo cual el doctor la examinó y la invitó a respirar profundo porque, en efecto, ya no estaban en peligro. Arribaron a La Carlota y cuando se bajó de la avioneta el piloto le dio la mano, la ayudó a bajar y le dijo que cuidara mucho a esa nena, abrió una maletica y le regaló una cobija rosada: "Toma, es para la nena", mientras que al niño le daba otras cosas.



Allí quedó ella, un poco desorientada pero a salvo, no comprendía mucho lo sucedido pero a esa hora de la noche él piloto levantó vuelo en su avioneta y partió para nunca más toparse con ella. No supo su nombre, solo le dio un profundo agradecimiento que se tradujo en un simple “gracias”. Seguidamente pudo llamar por teléfono a su padre para que los fueran a buscar. Ese fue uno de los abrazos más emotivos de su vida.

Al llegar a casa de sus padres, por curiosidad abrió la cobija que le había regalado el piloto, era de color rosado pastel con una imagen de un pesebre en el centro, es decir, las figuras de Santa María, San José, el niño Jesús, la mula y el buey, en las puntas tenía cuatro ángeles y en el borde de la cobija decía: "Dios con nosotros" que por cierto viene a ser la traducción de su nombre real del hebreo al castellano. Lo curioso de todo esto es que nadie sabía si la criatura en su vientre iba a ser hembra o varón, tiempo más tarde coincidió la predicción del piloto con el sexo de la niña.



Lo que parecen ser casualidades de la existencia, se convirtieron en causalidades que conectaban con detalles muy precisos de la vida de Eli y su familia, quienes luego de pasar por estos momentos tan duros, lograron volver a estar juntos como casta de amor y perseverancia por salir adelante. 

Recibieron ayuda para poder comenzar de cero ubicándolos en un apartamento que iban a poder pagar poco a poco e igualmente un buen empleo fijo donde Eli pudo lucirse como profesional, no solamente del diseño gráfico reconocida a nivel nacional sino también de la publicidad impregnada del valor que mejor la define: la solidaridad, pudiendo socorrer a través de la ayuda social a miles de personas que como ella, quedaron sin nada, gente que aquella vaguada les había arrancado todo.

Hoy en día, Eli, Ernesto, Ibrahim y Andrea son una familia sólida que gracias al trabajo en equipo, perseverancia, amor y sobre todo resiliencia, pueden ver atrás y darse cuenta que el camino recorrido, aunque doloroso, los hizo crecer y renacer del lodo pero como buenos alfareros convirtieron aquel barro en vasijas de fe.

Entonces aquel sueño sí resultó ser premonitorio, además el tan pensado ángel de la guarda los salvó en avioneta convertido en un piloto y asimismo les llevó la buena nueva de la futura niña que nacería, mensaje que dio a través de aquella cobija impregnada con la frase: "Dios con nosotros". 

Es por eso que para Eli la vaguada se llevó cosas materiales, pero salir hacia el mar le trajo ventura y prosperidad.



“Miradas Diversas” llega para fomentar los Derechos Humanos a través del cine.

“Miradas Diversas” llega para fomentar los Derechos Humanos a través del cine.

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM


Gran Cine, Movies That Matter, People in Need y Provea, con el financiamiento de la Unión Europea, presentan la unión cinematográfica con los Derechos Humanos, cita que permitirá al público regresar a las salas de cine. Al mismo tiempo, continuará la modalidad streaming, a través del Trasnocho Web, del Trasnocho Cultural, Mestizo Films, Ticketmundo Plus y de la plataforma “Películas de impacto", que estrena Gran Cine.

La gran protagonista de la programación será la película “Érase una vez en Venezuela, Congo Mirador”, de Anabel Rodríguez, postulada al Oscar 2021. 



“Miradas Diversas”, es el segundo Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos que tendrá todos esos formatos: streaming, a través del Trasnocho Web del Trasnocho Cultural, de Mestizo Films, Ticketmundo Plus  y “Películas de impacto”, la plataforma streaming que estrena Gran Cine, con una selección de filmes que hacen honor al nombre del servicio. El evento traerá también cine al aire libre a través del Gran Cine Móvil con puntos de proyección en diversas locaciones de  los municipios Chacao, Baruta, El Hatillo y Cine Foros en su mayoría como eventos presenciales en el interior del país, específicamente en ciudades como Maracaibo, estado Zulia, Mérida, estado Mérida, Valencia, estado Carabobo, y La Asunción, estado Nueva Esparta. 

Además de la programación en espacios que se suman a esta cita cinematográfica como el Autocine Caracas y la Sala Cabrujas de Los Palos Grandes, perteneciente a Cultura Chacao, entre otros.  

Gracias a las organizaciones Gran Cine, Movies That Matter, Provea y People in Need con el financiamiento de la Unión Europea es posible el encuentro. Sus impulsores y voceros principales son: Bernardo Rotundo, presidente de Gran Cine, María Helena Freitas, directora general de la organización, Iván Zambrano, director del Festival Miradas Diversas, Rafael Uzcátegui, coordinador general de Provea, Anabel Rodríguez Ríos y Claudia Lepage, directora y productora, respectivamente, de la película “Érase una vez en Venezuela, Congo Mirador”, uno de los platos fuertes de la programación de “Miradas Diversas”.   

Tanto en Caracas como en el interior del país se llevarán a cabo varios cines foros, tanto de forma presencial como vía online con películas que tocarán temas diversos. En Caracas serán el Trasnocho Cultural, el Centro de Estudios Políticos de la UCAB y la Sala Cabrujas los espacios destinados para tales fines. Mientras las sedes de los Centros Venezolano-Americanos de Mérida, Valencia y Margarita son los puntos de encuentro regional. En Barquisimeto será el CIECA el organizador y en Maracaibo lo harán el Teatro Baralt, Cíngaro Cine y el Cine Club LUZ.

Más de 60 películas

En esta oportunidad el prestigioso catálogo de “Miradas Diversas” lo componen 62 películas, compartidas entre largometrajes, cortometrajes, documentales y ficción, todas seleccionadas para ofrecer una visión  reflexiva a temas como los Derechos de la Mujer, Derechos de los Niños, la preservación del ambiente, la Libertad de Expresión, el Derecho de Acceso a la Información, la inclusión y los derechos civiles de la comunidad LGBTIQ+, el empoderamiento de la mujer y sus luchas ante una sociedad opresora y agresiva, los juicios injustos a reporteros, el drama de los balseros cubanos, las víctimas de las estafas de poderosos, entre otros, son los temas que abordan, mediante diversos géneros como la comedia, el thriller, el drama o el relato biográfico o fantástico, los 27 largometrajes de ficción de la muestra.  

Asimismo, en el género de cortometrajes se abordarán temas como la discapacidad, la problemática del agua o de la educación, así como las protestas sociales o la lucha ecológica, mediante los recientes documentales producidos por los jóvenes realizadores Fábrica de Cine IV (programa social de Gran Cine) y la oferta programática de las otras casas productoras involucradas en el festival como La Faena Films, entre otras. 

La trata de personas, las violaciones a la privacidad vía digital, las víctimas de regímenes totalitarios, la juventud enfrentada a los poderes del Estado, el drama de las cárceles venezolanas, las consecuencias del narcotráfico, la tragedia por la falta del servicio eléctrico, la situación de la mujer en la sociedad venezolana, la devastación de la selva, son los temas que se despliegan en los 13 documentales que forman parte de esta edición de “Miradas Diversas”

Películas de Alemania, Argentina, Colombia, Cuba, Estados Unidos, España, Francia, Polonia, Reino Unido, República Checa, Suecia, Uruguay y por supuesto Venezuela, algunas de reciente producción y reconocidas en importantes festivales como Cannes, San Sebastián, Berlín o Venecia, entre otros. 

Entre los estrenos más importantes, además de “Érase una vez en Venezuela”, se encuentran filmes  de otros directores venezolanos como “Mujeres del caos venezolano”, de Margarita Cadenas, “La Causa”, de Andrés Figueredo, “Infección”, de Flavio Pedota, “La Fortaleza”, de Jorge Thielen Armand, “Venezuela en cuarentena”, de Sergio Monsalve y “Maracaibo: oscuridad y resistencia”, de Orángel Lugo, además de títulos criollos anteriores a 2019. 

Entre la selección internacional de mayor renombre están: “Preso”, de Ana Tipa, “El oficial y el espía”, de Roman Polanski, “Kill Chain: la ciberguerra en las elecciones de los Estados Unidos”, de Simon Ardizzone, Russell Michaels y Sarah Teale, “Retrato de una mujer en llamas”, de Céline Sciamma, “Who Am I”, de Baran bo Odar, “Selfie” de Thomas Bidegain, Marc Fitoussi, Tristan Aurouet, Cyril Gelblat y Vianney Lebasque y “Seberg”, de Benedict Andrews.

La mirada en el Congo 

“Érase una vez en Venezuela, Congo Mirador”, es el laureado documental de Anabel Rodríguez Ríos, que tras su estreno en el célebre Festival de Sundance 2020 ha tenido un brillante recorrido internacional y recientemente ha sido postulado por una Comisión Especial en Venezuela para representar al país en la próxima contienda de los premios Oscar 2021. 

Anabel Rodríguez en tras cámaras "Érase una vez Venezuela". Foto: Robin Todd
Anabel Rodríguez en tras cámaras "Érase una vez Venezuela". 
Foto: Robin Todd

Rodríguez hace una crónica de la paulatina desaparición de un pueblo lacustre del lago de Maracaibo, víctima no solo de la sedimentación, sino además de la desidia, el conflicto político y, especialmente, la corrupción. 



La película ha contado con elogios en reseñas de medios como The Hollywood Reporter, la revista española Fotogramas, el diario El País de España y la agencia Reuters, entre otros medios foráneos. En estas tierras obtuvo el premio al Mejor Documental del Festival de Cine Venezolano 2020, así como el Premio Especial de la Prensa, en el mismo evento. “Érase una vez en Venezuela: Congo Mirador” (Once upon a time in Venezuela es su título internacional) es una película distribuida por el Circuito Gran Cine.

Fundación Telefónica Movistar y Fundación La Caixa se unen a UNICEF a través de ProFuturo

 

Fundación Telefónica Movistar y Fundación La Caixa se unen a UNICEF a través de ProFuturo

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

El programa de educación digital “ProFuturo” de la Fundación Telefónica y Fundación la Caixa reivindica la importancia de garantizar el derecho a la educación de todos los niños y niñas del mundo.



Con el objetivo de contribuir a mitigar el impacto de la pandemia en la educación y de facilitar el aprendizaje fuera de las aulas, “ProFuturo” ha permitido que más de 5 millones de niños, niñas y adolescentes de todo el mundo pudieran terminar el curso escolar a pesar de la contingencia y confinamiento por la pandemia causada por la Covid19.

Para lograrlo, el programa abrió en abril sus contenidos digitales de manera gratuita a docentes, estudiantes e instituciones y adaptó sus materiales para llegar a los desconectados. Además, durante este tiempo ha formado a 500.000 docentes de 50 países.

De acuerdo con información publicada por la UNESCO, aún un 12,8% de la población mundial en edad escolar de 23 países está afectada por el cierre de escuelas y 23,8 millones de niños y jóvenes podrían abandonar el sistema educativo el año que viene. En el pico de la pandemia, el cierre de escuelas dejó a 1.200 millones de estudiantes sin clases en 143 países del mundo. Esta es una realidad que afecta, una vez más, a la población más vulnerable, que no dispone de los recursos necesarios para seguir estudiando desde casa.

Por eso el programa “ProFuturo” puso a disposición de estudiantes y docentes de todo el mundo 1.800 horas de contenidos de lengua, matemáticas, ciencia, tecnología y habilidades para la vida a través de su plataforma de aprendizaje, que abrió a la comunidad educativa mundial. De esta misma forma, durante este tiempo, el programa ha reforzado la formación docente brindando 160 cursos en 4 idiomas. 

En las zonas más remotas donde el acceso a dispositivos electrónicos y la conectividad a Internet es limitada, ProFuturo hizo el esfuerzo de llegar a los niños y niñas a través de sus profesores, por ejemplo a través WhatsApp con el envío de links a las actividades. De esta forma se pudo establecer una comunicación bidireccional, para que también los niños y jóvenes pudieran comunicarse con sus profesores y hacerles llegar dudas y preguntas.

También han puesto a disposición de gobiernos e instituciones internacionales sus contenidos y se ha sumado a la coalición mundial que ha puesto en marcha la UNESCO para combatir el impacto que está teniendo la crisis sanitaria de la Covid19 en el sector educativo en entornos vulnerables.

Magdalena Brier, directora General de ProFuturo señala lo siguiente: “La educación digital ha logrado dar cierta continuidad a la educación lejos de las aulas, y ha permitido que más de 5 millones de niños de todo el mundo terminen el curso escolar a pesar de la pandemia. En ProFuturo creemos que la educación es la herramienta más poderosa para transformar el mundo y, sin duda, lo que está pasando con el Covid19 es una oportunidad sin precedentes para reducir la brecha educativa y digital”, también indica que la importancia que ha cobrado la educación ahora es una ventana abierta a la esperanza y está siendo un estímulo para elevar la calidad educativa en línea.

El programa de educación digital se vio en la necesidad de desarrollar soluciones creativas e innovadoras para llegar a quienes carecen de conectividad. Así, durante este tiempo ha transformado sus contenidos digitales en workbooks, podcast, programas de televisión, mensajes de texto y una app offline con formación docente.

ProFuturo en Venezuela logró atender a más de 5.000 docentes e impactar alrededor de 25.000 niños, niñas y adolescentes gracias al desarrollo de distintas alternativas de capacitación como “Innova ProFe”, en la que por medio de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, en la modalidad de foro-chats, 4.000 pedagogos recibieron orientación por parte de especialistas en el uso de herramientas digitales.

Finalmente en conmemoración del Día Mundial de los Niños, Fundación Telefónica Movistar en Venezuela se une a la campaña de UNICEF “Reimaginamos el futuro” para celebrar el treinta y un aniversario de la “Convención de los Derechos del Niño” y los avances conseguidos, pero también para poner foco en la situación de los infantes más vulnerables, darles espacios para expresar sus puntos de vista, apoyarlos en reimaginar el futuro y actuar por un mejor mañana.

martes, 12 de mayo de 2020

Artistas unidos cantarán en homenaje al personal de salud.


En la unión por el canto está la fuerza para amar al prójimo

Por: Karla Ávila M. / @LaTuristaKAM
12/05/2020

Con el fin de dar tributo musical al personal que labora en los sistemas de salud a nivel mundial y que hacen frente en la primera línea de atención a las personas que padecen Covid19, varios artistas venezolanos en su mayoría pero también de otras nacionalidades, se unieron para realizar una versión de la canción “Rise up” (2015) de la artista Andra Day con la traducción de Mayré Martínez, quien en el año 2006 fuera triunfadora de Latin American Idol.

De esta manera, de la cantautora y activista venezolana Nerymar Sanó, surgió la iniciativa de rendir homenaje hacia la comunidad y personal sanitario que lucha día a día por salvar miles de vidas. Desde los hogares de cada colaborador con mucho esfuerzo y compromiso fueron concretando el trabajo colaborativo que se requirió para dar los toques técnicos al producto musical final.
Nerymar Sanó


Nerymar, nació en Ciudad Bolívar al sur de Venezuela, cuenta con una larga trayectoria profesional en el mundo de la música; comenzó a cantar cuando era adolescente, a los 14 años formaba parte de la banda Rosa Negra, agrupación que se dio a conocer en el programa de radio “megamanía” y que con frecuencia abría las presentaciones de los conciertos en el Centro Italo Venezolano de Guayana durante la época de oro del rock regional. Tiempo más tarde pasó a lucirse vocalmente a nivel nacional en programas como “Cuánto vale el show” con Guillermo Fantástico González, luego se alzó como ganadora en “Fama y Aplausos” transmitido en el canal RCTV.

En la producción musical del cover que presenta Nerymar junto a sus amigos está a cargo el famoso Eduardo Stanbury; en la masterización y mezclas se encuentra el ingeniero de grabación Jesús Leonides de Estudios 24bits; en cuanto a los músicos de todas partes del mundo, se unieron Eliezer López desde Brasil para tocar el bajo la edición del video; en el piano y teclados está David Blanco desde España; en las guitarras se encuentra a Benjamín Amaru de Argentina.

Entre los artistas que participan están Aldrey, Paris Aguilar, Keyen López, Linda Rakell, Alejandro Viscalla, Jennifer Stanbury, Nerymar Sanó, Sharon Sanó y Sury Faría.

La invitación es a que se unan al nuevo canal de YouTube “Nerymar Sanó Music” el día viernes 15 de mayo de 2020 a las 5:00 p.m. (GMT-5) hora de Ciudad de México para que disfruten del lanzamiento del cover “Rise Up” y ayuden a que dicho homenaje llegue a los héroes de la salud.

Cover "Rise Up" en el canal de YouTube "Nerimar Sanó Music" en homenaje al personal de salud


miércoles, 25 de marzo de 2020

Disciplina, ingenio y abnegación: bomberos voluntarios universitarios de la UNEXPO



Por: Karla Ávila Morillo / Bolívar
24/03/2020.

El sargento mayor (B) Tony José Colmenares Albarrán es la voz líder del voluntariado de bomberos estudiantes de la Universidad Nacional Experimental Politécnica “Antonio José de Sucre” en Puerto Ordaz, él nació en Ciudad Guayana y hoy, a sus treinta años de edad, ya es técnico superior universitario (T.S.U.) en seguridad e higiene industrial y ambiente, egresado de La Salle, perteneciente a la promoción 2012, además es bombero profesional universitario, con diversos cursos en combate de incendios estructurales, prevención ante explosivos y rescate.

Tony Colmenares. Foto: Elvis Martínez


Comenzó a trabajar en rescate y salvamento a partir del año 2012, cuando cursaba su carrera de bombero universitario a la par de la de T.S.U. Culminó ambos estudios profesionales y a partir de ahí continuó siendo bombero voluntario y entró en las filas de control de emergencias en Carbonorca, donde resultó ser técnico de control de emergencias de esa empresa.

Desde el inicio, bomberos UNEXPO representaban para él una alternativa de formación que le iba a servir para establecerse en este ámbito, pero con el transcurrir del tiempo fue convirtiéndose en un estilo de vida y después se dio cuenta que esto se transformó en parte de su alma. Esa capacidad de estar siempre dispuesto a ayudar a la gente, salvar vidas, para Colmenares es muy gratificante por lo cual perennemente se siente agradecido y desea mejorar su estación.

El cuerpo de bomberos voluntarios de la universidad se creó el 31 de marzo de 1995, este 2020 arriban a su 25 aniversario, por lo que recuerdan a la profesora Tibisay Medina, quien fue colaboradora y voluntaria de la UNEXPO, momento del cual nació un encuentro entre amigos que se fue convirtiendo en lo que hoy son, una de las instituciones de respuesta de emergencias más conocida de la ciudad.

En vista de las muchas novedades que se presentaban en la universidad, se suponía que era necesaria la existencia de personal de emergencia para dar respuesta a cualquier eventualidad, fue allí cuando nació este cuerpo de bomberos voluntarios universitarios.

Misión y visión de la institución

El Cuerpo de Bomberos Universitarios UNEXPO - Vicerrectorado Puerto Ordaz, tiene como misión brindar una respuesta eficiente, solidaria y efectiva de alta calidad a la comunidad en general, en materia de rescate y salvamento, soporte básico y avanzado de vida, prevención y extinción de incendios,   incidentes con materiales peligrosos y seguridad industrial, dando cumplimiento del marco legal en dichas materias.

Su visión es ser una institución estratégica para la universidad, impulsando la prevención y control de riesgos, salvaguardar y mejorar la calidad de vida de las personas dentro y fuera de la casa de estudios superiores.

Como institución quieren ser siempre mejores, fortalecerse y reinventarse, como bien lo dice su lema: “Disciplina, ingenio y abnegación”; muchas veces recurren a improvisar y utilizar el intelecto para mejorar su capacidad de respuesta, dedican tiempo, dinero, manifiestan que el desgaste es fuerte.

Han habido varios momentos difíciles, sobre todo en el área pre hospitalaria donde han estado expuestos, son instantes en los que deben mantener con vida a las personas, comenta Colmenares: “Uno de los momentos más duros es cuando alguien fallece, cuando queremos dar lo máximo de nosotros, humanamente, con las herramientas, con los equipos, pero hay cosas que no podemos revertir, eso es fuerte, ver cuando alguien fallece, personas que mueren antes de llegar al hospital, en accidentes de tránsito, durante rescates, es bastante difícil vivir eso.”

Son un equipo multidisciplinario, en su caso, Tony Colmenares es el primer comandante, también hay un segundo comandante, un jefe de operaciones, jefe de adiestramiento, coordinador de redes sociales y audiovisuales, asimismo el jefe de recursos humanos, un equipo de trabajo primordial para llevar a cabo las labores, pero adicionalmente está el personal de tropa que se encuentra en el área de operaciones, quienes abordan la unidades, los paramédicos, personal del área de rescate, del área de incendios y todos quienes conforman el equipo actualmente son más de cuarenta personas, sin dejar por fuera a la promoción número 19 que ya está en formación.

Marlon Muñóz, Tony Colmenares, Diego González. Foto: Karla Ávila M.

Los valores humanos que fomentan a través de sus labores se ven representados en el lema, allí se han centrado para materializarlo a través de las acciones, por eso son aspectos que siempre divulgan para que las personas conciban que la disciplina es clave para servir a la comunidad. Asevera Tony: “Como institución estamos llamados a seguir de pie siempre, porque hay muchas personas que nos siguen y que esperan que respondamos a las emergencias, por eso también fomentamos la prevención, el amor hacia el prójimo, el amor hacia los animales, la protección de los bienes, sobre todo prevenir accidentes, una de las cosas más importantes, siempre lo decimos, prevenir es más económico que cuando se materializa una emergencia.”

Además de la búsqueda y salvamento de personas, también son un ente protector, buscan fomentar la prevención como pilar fundamental a través de charlas, cursos, talleres y también desde las redes sociales. Es prioridad ante todas las cosas, además de eso tienen alianzas en el área deportiva, running, crossfit, aéreas de entrenamiento funcional, ciclismo, automovilísticas, con todos ellos asumen muy buenas relaciones.

Numerosas personas les apoyan con donaciones, actualmente se encuentran equipados en el área de rescate de altura, espacios confinados, con equipos de protección del personal, equipos de movilización pre hospitalaria, poseen una ambulancia tipo 3, dos motos y están trabajando en activar la brigada motorizada por completo, igualmente la brigada de rescate de personas, de animales, mencionan que existe también una camioneta pero la tienen fuera de servicio por lo que necesitan ayuda mecánica para repararla, igualmente están en proceso de recibir un camión para combatir incendios.

Para pertenecer a los bomberos hacen el llamado a los posibles aspirantes, uno de los requisitos primordiales es tener entre 18 y 35 años, ser egresado, estudiante en curso o próximo a estudiar una carrera universitaria. Es un recorrido exigente donde se realizan pruebas psicológicas, físicas, médicas. Se inscriben muchos pero poco a poco van quedando menos, sin embargo, los que quedan son los mejores, quienes tienen más méritos. Gracias a ello han podido tener un personal capacitado, explica Tony: “En mi caso, nosotros éramos más de cien personas cuando entramos al curso y al final quedamos doce nada más, allí se pueden dar cuenta de la exigencia que tenemos como institución.”

            El mayor reto es mantenerse operativos, conseguir los insumos, conservar las unidades de apoyo activas, conseguir los repuestos, mantener al personal seguro, tener la alimentación adecuada, hace énfasis en lo siguiente: “A veces estamos allí en la sede, pasamos el día sin comer y se nos hace difícil tener una jornada de servicio sin comer bien; el personal pasa muchas horas en la institución y por ello la sede debe tener espacios cómodos para que el personal pueda descansar luego de las jornadas externas.”

Cuentan con tres unidades para prestar apoyo a emergencias que se presenten en la ciudad; una ambulancia y dos motos, esperan poder reparar las otras dos unidades para poder aumentar su capacidad operativa.

Han recibido muchos reconocimientos a lo largo de los años de servicio a la comunidad, también han participado en jornadas nacionales de gran magnitud, en los grandes incendios que se han presentado han dado apoyo a la empresa Masisa; cuando cayó el avión de Conviasa en la zona industrial de Guayana, fueron los primeros en llegar al sitio; hacia el sur también han ido para prestar apoyo en rescates, igualmente durante el deslave de Vargas, entre otros sucesos de relevancia nacional.

Reciben donaciones, sin embargo, debido a la gran cantidad de servicios que prestan a la comunidad estos insumos no son suficientes, por lo cual siempre serán bien recibidos todo tipo de materiales, herramientas, medicamentos, alimentos, repuestos para las unidades, siempre están abiertos a recibir para poder dar al prójimo.

Colmenares hace hincapié en que necesitan apoyo con la comida, concretamente con alimentos no perecederos, para poder nutrir al personal que se encuentra semanalmente en la estación. Esa es una de las necesidades más prioritarias, después de eso, repuestos para las unidades, igualmente los insumos para atender a quienes lo necesiten, desea que estén al tanto: “Que las personas sepan que cuando pedimos algo para un carro es porque eso se va a convertir en un beneficio para la comunidad.”

Recibiendo donativos. Foto: Cortesía


Si alguien desea conceder lo que ellos necesitan, puede ir directamente a la institución para coordinar las entregas o el apoyo que desean brindar, tienen a la orden al primer comandante Tony Colmenares en el siguiente número: (0424) 936.78.12, también pone a disposición del público, los siguientes correos electrónicos institucionales bomberosvrpo@unexpo.edu.ve y bomberosunexpopoz@gmail.com, en instagram los ubican como @bomberosunexpo y en Twitter @Bomberosvrpo. Se encuentran dentro del campus universitario de la UNEXPO en la urbanización Villa Asia en Puerto Ordaz.

Tony Colmenares frente al cuerpo de bomberos UNEXPO. Foto: Elvis Martínez

Adicionalmente ofrecen capacitación en el área de atención de emergencias, de la mano con los bomberos municipales, manejo de extintores, soporte básico de vida, entre otros aspectos importantes de estas aéreas.

Sin dudas, la solidaridad es la actitud que destaca en Colmenares y todo el equipo que conforma a los bomberos universitarios voluntarios de la UNEXPO, sus metas e intereses son comunes, dar y recibir como círculo virtuoso que fortalece los lazos sociales humanitarios en Ciudad Guayana.

KAM

lunes, 23 de marzo de 2020

Un año sin Ángela Aguirre son 365 días sin justicia definitiva



Un año sin Ángela Aguirre, 365 días sin justicia definitiva

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

23/03/2020

FOTO: ONG Codehciu


Hace un año, la adolescente Ángela Nohely Aguirre Yaguare de 16 años de edad, desapareció mientras se encontraba celebrando el cumpleaños de José Alberto Cedeño en el Club Ítalo-Venezolano de Ciudad Guayana, lugar ubicado en las riberas del río Caroní con acceso a una pequeña isla semiprivada llamada “La Terecaya”, donde solo personas privilegiadas pueden tener acceso en lanchas.

Luego de tres días de búsqueda, el 26 de marzo de 2019 apareció el cadáver de Ángela flotando río arriba, es decir, contracorriente, muy cerca del balneario “El Rey”; allí estaba su cuerpo ya rígido con un traje de baño negro y un chaleco salvavidas del mismo color.

Desde ese momento empezaron las dudas en su familia, además de no poder creer lo sucedido, se sumaban más interrogantes en torno al caso, ya que Ángela estaba con personas que la conocían, quienes se supone no deberían hacerle daño alguno y en supuesto caso que corriera peligro, iban a socorrerla si ella lo hubiera necesitado.

Según la familia de la adolescente, las versiones de todos los acompañantes eran contradictorias, aunado a esta situación, se realizaron dos autopsias que arrojaron resultados distintos, en la de fecha 26 de marzo de 2019 se decía que “todas las lesiones encontradas fueron causadas cuando la hoy occisa se encontraba con vida”, además mencionaba lesiones en sus partes íntimas que evidenciaban relaciones sexuales contra su voluntad ya que los hematomas encontrados fueron hechos con violencia. Por otro lado, la otra autopsia, la cual fue hecha sin autorización de los padres, negaba todo lo dicho anteriormente, por lo que la defensa del caso recusó dicha prueba por considerarla inadecuada.

Siete personas que se encontraban juntas durante el cumpleaños fueron detenidas como sospechosas por el femicidio de Aguirre, ellos son: José Alberto Cedeño (18 años); José Zorrilla (44); Glauder Zorrilla (19); Orlando Salazar (35); Wilmer Díaz (30); Joselyn Barreto (18), y Dayana Nicieza (28), quienes hasta el día de hoy siguen contradiciéndose y negando lo sucedido, aseverando que todo fue un accidente.

Al transcurrir un año de este nefasto suceso, la madre de Ángela, la señora Yerlis Yaguare de Aguirre comenta que ellos como familia sienten como si acabara de suceder y todo estuviera comenzando, siguen en el proceso legal en etapa de juicio en Caracas, donde son las audiencias una vez por semana.

Además, desean expresar lo siguiente textualmente: “Algo que no habíamos dicho públicamente es que el día que fue hallado el cuerpo de Ángela le fueron tomadas varias fotos inmediatamente en el sitio por un familiar directo y que hemos decidido como familia hacerlas públicas para desmentir las versiones de personas allegadas a los acusados y los vicios en el caso ocasionados por los fiscales del MP Emiliys Hernández y Reny Amundaraín, en dichas fotos se muestra claramente el nivel de violencia que sufrió Ángela y que esas personas detenidas le ocasionaron, los siete son culpables y si hay más implicados ellos nunca los quisieron mencionar, cabe destacar que desde ese día esa fiscal estorbó la investigación impidiendo que fuesen realizadas pruebas importantes y negándose a solicitarlas para luego con su aliado Reny Amundaraín desviar la verdad descubierta por el CICPC y dejando todo viciado y a favor de los implicados”.

En las fotografías enviadas por la familia Aguirre Yaguare se ve claramente los brazos del cadáver de Ángela, uno con evidente marca de estar sujetado con algo y otro con lo que parece una soga gruesa envuelta en la extremidad, por lo que presumen que estuvo amarrada.

Rememora Yerlis que como padres, a pesar de las circunstancias económicas y sociales que vive Venezuela, ellos se sentían realizados como familia, felices por sus tres hijos, el poder garantizarles educación, amor, respeto, un hogar y la comida; lucharon siempre por garantizar el bienestar familiar de todos sus miembros, pero después del suceso donde fueron víctimas se sienten vulnerables por todo lo malo que rodea la sociedad, al ser acosados no solamente por delincuentes sino por funcionarios corruptos que buscaban amedrentarlos para abandonar la lucha y dejar el caso sin justicia, sienten que perdieron la seguridad, la estabilidad de su casa, el ingreso del empleo, ahora, además de sufrir la pérdida de su hija, les toca protegerse y resguardar a sus otros hijos para poder continuar la disputa por la justicia.

Comenta con aflicción: “Desde lo que sucedió, como familia, apenas nos hemos dedicado el tiempo a nosotros mismos, en pocas ocasiones nos hemos sentado a hablar, llorar, a tratar nuestro luto, a consolar a nuestro pequeño e inocente hijo por lo sucedido y a su hermanita, porque ya no puede estar en su casa, porque no puede regresar a su colegio, no podemos permanecer unidos, por las amenazas recibidas, ha sido demasiado difícil para nosotros y enfrentar también la dura situación del país”.

Hace referencia a que había leído en los medios sobre femicidios y violencia de género, recuerda que en la urbanización donde viven hubo un caso de una dama que fue asesinada por su ex pareja, situación que para ella fue  impactante por lo cruel del suceso, sin embargo, como aspecto social nunca había hablado sobre las leyes que existen, como lo es la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, allí se dio cuenta que en Venezuela existe un alto índice de asesinatos entre los que se encuentran los femicidios, lo que a su juicio parecieran ser cifras invisibles para el Estado Venezolano, ya que no presentan estadísticas con los casos que afectan a una gran cantidad de mujeres, señala: “La violencia de género es un flagelo que azota a las mujeres venezolanas y es evidente la apatía e indolencia de las instituciones”.

Como victimas cercanas al caso, sienten que el camino ha sido muy largo, no saben qué tiempo les llevará todo el proceso, pero ahora ven que se ha llevado a cabo y sin demora, ya que solo declara un testigo por audiencia y se da una audiencia por semana donde son muchos testigos, sin embargo ahora dichas audiencias han sido postergadas por la contingencia nacional relacionada a la pandemia del Covid19. Hace énfasis: “Se expone un testigo o prueba por audiencia, uno por semana y hemos contado siempre con excelentes abogados para hacer prevalecer la verdad, solo nos gustaría que evaluaran dos o tres elementos de prueba en vez de uno solo cada vez”.

Yerlis manifiesta que los involucrados o allegados de los imputados por el caso, nunca les han expresado algún gesto de arrepentimiento, así lo dice: “Desde la desaparición de nuestra niña, desde la fatídica llamada a las 2:00 a.m. de ese domingo, durante la búsqueda y aun en juicio nunca han tenido o demostrado gesto alguno de arrepentimiento. Siempre hemos dado el ejemplo que para un chofer responsable cuando tiene un accidente y alguien sale lesionado, ese chofer responsable se preocupa por el bienestar y salud de esa persona ya que es su responsabilidad, se pueden imaginar si la persona fallece el remordimiento es difícil ya que sería su homicida. Por el contrario ellos nunca se acercaron a nosotros ni siquiera para dar aviso de lo que realmente sucedió”.

En cuanto a los testimonios de las dos mujeres, Joselyn Barreto (18), y Dayana Nicieza (28), comenta: “Ellas estaban allí cuando sucedieron los hechos y nunca se presentaron en la búsqueda, todos han mentido desde el principio, incluyéndolas a ellas”.
Al pasar por la impactante situación de ver a su hija muerta se ha dado cuenta lo difícil que es vivir dicha realidad. Por eso envía un mensaje a todas aquellas familias que han pasado por un escenario similar: “Nuestro mensaje es que luchen, no desistan, háganlo público, que toda la sociedad tenga conocimiento de lo ocurrido, háganlo por su familiar, que su muerte no quede impune, el sistema debe cambiar, se debe erradicar la impunidad, se deben hacer valer las leyes, nosotros estamos en gratitud con todas esas buenas personas que se solidarizaron con nosotros, por los que nos acompañan día a día y con nosotros exigen #JusticiaParaÁngelaAguirre, a todas las víctimas de violencia de género, háganlo público, no están solas”.

Conjuntamente, los miembros de la familia Aguirre Yaguare desean enviar un mensaje especial a las niñas, adolescentes y mujeres adultas con relación a la violencia de género, femicidios y derechos de las mujeres para prevenir contextos como el que vivieron ellos, explica: “Nuestro mensaje es que confíen más en sus padres y en el criterio de ellos, en general les recomendaría mucho sentido común, no consideren que eso no les puede pasar a ustedes., los peligros existen a nuestro alrededor, el país no es seguro, la sociedad actual no es segura, la impunidad reina por encima de la ley, vean las pocas estadísticas o en los sucesos el aumento de la violencia contra las mujeres, observen la crueldad de los crímenes, crueldad significa generar dolor y sufrimiento en otro ser viviente, se trata de una violencia con ensañamiento, han aumentado las violaciones en las niñas y adolescentes, la sociedad culpa a la víctima, se preguntan que hacía en ese lugar, por qué fue tan confiada, por qué aceptó su presencia, culpar a la víctima evita la solidaridad con ella, la humilla y encubre el abuso y crueldad, se establece la tolerancia hacia la violencia contra las mujeres”.

En cuanto a los derechos de las mujeres, Yerlis dice que las leyes son vacías y no tienen efecto o sentido si no existe un organismo o sociedad que las respeten y hagan cumplir, se pregunta de qué sirve tener leyes rigurosas si van a depender de un funcionario que crea o no en esas leyes, que las respete y haga respetar, que no se corrompa ante la corrupción, o que sea indiferente a las víctimas. Expresa que si existe la ley en contra de la violencia hacia la mujer entonces hay que darla a conocer e instruir a las personas.

Opina que los femicidios se incrementan por la falta de empatía, falta de funcionarios honestos que respeten las leyes y a su vez las hagan cumplir por encima de cualquier beneficio económico, asevera: “Pueden observar cualquier caso de femicidio en la actualidad, son pocos o ninguno que tienen procedimientos apegados al derecho, tienen un mal proceder o una irresponsabilidad de cualquier funcionario judicial, no podemos mencionar que son todos los funcionarios ya que aun existen buenos e imparciales oficiales que hacen bien su trabajo pero existen una gran mayoría que daña y ennegrece el buen proceder de los buenos funcionarios, eso hay que decirlo, hay que denunciarlos”.

Para finalizar, hacen un llamado a la opinión pública que expresan de la siguiente manera: “Hoy es la familia Aguirre Yaguare que atraviesa por esta tragedia que muchos opinaran que no es nada o es tan solo un caso más con todo lo que ocurre en nuestro país, pero debemos crear conciencia, tenemos que darle  la seriedad que amerita ya que son todas nuestras hijas, sobrinas, nietas, hermanas, madres, tías, en fin todas nuestras mujeres quienes están en riesgo, debemos sentir empatía no con mi familia solamente sino con todos los casos de femicidios, las leyes deben ser más radicales y tener fiel cumplimiento con funcionarios honestos, con disciplina y entrenamiento adecuado en la atención de las víctimas, no hace mucho pudimos leer un caso de una joven que salió de un local y era de noche, les pidió ayuda a una patrulla de policía que pasaba por el lugar y estos en vez de ayudarla la llevaron a su delegación y abusaron de ella, así también como un famoso caso de una mujer que llegó a una oficina de atención a las mujeres en cuanto a la violencia de género y al poner su denuncia la funcionaria no la quiso tomar en cuenta, aun siendo ella también mujer, debemos crear conciencia, ya que en Venezuela todos corremos riesgo de ser víctimas de cualquier situación pues en la actualidad todo puede pasar pero las mujeres son más vulnerables, no es asunto de organizaciones no gubernamentales  y grupos de lucha feminista solamente, esto es problema de toda la sociedad”.

Todas aquellas personas que están al tanto del femicidio de Ángela Nohely Aguirre Yaguare, esperan que el caso no quede en el olvido, por lo cual alzan sus voces periódicamente en redes sociales bajo la etiqueta #JusticiaParaÁngelaAguirre a modo de visibilizarlo en las tendencias para exigir que este femicidio no quede impune.

 
FOTO: Cortesía