Entre Dos Mundos Radioshow

Programa radial conducido por la licenciada Karla Ávila.

Demos

Distintos trabajos de locución realizados por la licenciada Karla Ávila.

Activismo Ciudadano

Poner en práctica el valor de la solidaridad es #CuestiónDeHumanidad

Centro de Justicia y Paz

Valores democráticos y Derechos Humanos que promuevan la cultura de paz, el respeto y el entendimiento.

#HeteroAliada que brinda una #MiradaDeRespeto

Orientación que ayuda a promover la igualdad de los Derechos Humanos para la comunidad sexodiversa.

Red Naranja Venezuela

Por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

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lunes, 1 de mayo de 2017

“Emprendizaje” sostenible = Emprendimiento + Aprendizaje sostenible


Quisiera comenzar rescatando palabras de Pablo Villoch, máster en liderazgo estratégico para la sostenibilidad: “Aprendizaje sostenible es transformarse uno mismo con el propósito de modificar a la sociedad para que emprenda satisfaciendo las necesidades del presente dentro de los ciclos de la naturaleza sin menoscabar las capacidades de las generaciones futuras de cumplir sus propias obligaciones".



Que interesante es ver el mismo mundo en que vivimos con una distinta óptica a lo que ven nuestros ojos en la actualidad.

Tengo buen rato, yo diría que algunos años, pensando en esas preguntas que hoy nos hace la profesora Sofía Omaña Montes: ¿Qué nos produce la idea que el mundo está acabándose?, ¿Qué sentimos ante la destrucción del medio ambiente y empeoramiento del cambio climático? Algo muy grave sucede a nuestro alrededor pero no sabemos cómo afrontarlo, ¿Se puede evitar? ¿Es suficiente con el análisis y existencia de la Agenda XXI de aquella cumbre de la tierra del año 1992?

El cambio es ahora, debe ser de inmediato, análisis hay muchos y ya tenemos el diagnostico general que es: “El ser humano está acabando con el planeta tierra mediante el efecto que produce la actividad humana sobre el medio ambiente”. Es una cadena de consecuencias que se derivan en lo social, económico, tecnológico y la salud de todos los seres vivos.

Lo primero que debemos hacer como activistas ciudadanos es presionar a las autoridades (concejales, diputados, asistentes parlamentarios, consejos comunales, alcaldes y gobernadores) desde nuestras comunidades para generar el cambio en políticas que ayuden a preservar el medio ambiente, desde nuestras urbanizaciones, barrios, pueblos y ciudades hasta abarcar el país entero. Esto se logra no solamente reclamando sino llevando propuestas concretas, aportando ideas que bien pudieran ser tomadas de otros países donde tengan óptimos resultados, es decir, replicar actividades o programas ambientales que se han puesto en marcha afuera para aplicarlos en nuestro país.

Aquí es indispensable incluir el desarrollo local sustentable del que habla Pablo Villoch, que indica “desarrollo de los seres humanos, satisfaciendo necesidades presentes sin comprometer generaciones futuras y respetando los ciclos de la naturaleza”.

¿Qué necesitamos para avanzar en este modelo mental con el que podamos entender mejor mundo?
Sencillo, precisamos de educación y como dice Villoch: “Comprendiendo que el mundo y el ser humano no funcionan como máquinas”.

¿En qué debe basarse la educación ambiental?
En actitudes, aptitudes, conciencia, conocimientos, medición, evaluación y participación a través del emprendimiento sostenible.

Dentro de mi inocencia, quiero pensar que si los hippies de los años 60 y 70 no hubieran comenzado a hablar para aquella época de la preservación del ambiente, hoy en día el mundo estuviera peor de lo que está. Muchos de ellos empujaron a que la educación ambiental fuera incluida en los sistemas de educación del mundo.

Ahora bien, según comenta Pablo, la fundación “The Natural Step” creada por el doctor Karl-Henrik Robèrt, que agrupa a científicos, expertos ambientales y empresas comprometidas con la investigación, la educación y el asesoramiento para el desarrollo sostenible, desarrollaron cuatro principios socio-ecológicos sobre cómo conseguir un desarrollo sostenible basado en las leyes de la termodinámica. Ellos creen que ni los humanos ni la naturaleza, aguantan un crecimiento sistemático de la concentración de sustancias en la ecósfera por lo cual aseveran que una sociedad sostenible debe tener en cuenta estos lineamientos:

   1. Las sustancias extraídas de la litosfera no deben acumularse de forma sistemática en la ecósfera.

   2. Las sustancias producidas por nuestra sociedad no deben acumularse de forma sistemática en la ecosfera.

   3. Las condiciones físicas de producción y de diversidad de la ecosfera no deben ser deterioradas de forma sistemática.

   4. La utilización de los recursos debe ser eficaz y correcta con respecto a las necesidades humanas.

Sin querer caer en fanatismos debo decir que este tema debemos tomarlo como algo personal, solo así, tomando conciencia, involucrándonos y participando, es que vamos a obtener el cambio que el planeta tierra necesita para poder seguir vivo y nosotros con él.



Recordar esta idea del periodista y escritor, Eduardo Galeano: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar”

KAM

domingo, 30 de abril de 2017

Problemas ambientales en la frontera venezolana

¿Cuáles son los principales problemas, en materia ambiental, a los que hace frente la población de la frontera venezolana?

Existen varios problemas en materia ambiental en la zona fronteriza entre Colombia y Venezuela. La geografía limítrofe con Brasil tampoco escapa de dichas dificultades que deterioran la flora, fauna y calidad de vida de los venezolanos y extranjeros.

·         Minería ilegal
En este ámbito podemos volver a temas que ya tocamos en módulos pasados, como la interculturalidad, ya que no solamente daña los ecosistemas sino que arrasa con culturas para imponer violencia, caos y disputas entre mafias por el control de las minas, como lo reseña este artículo de la AFP.

La propia colega periodista, Valentina Quintero comenta: “Solamente el Gobierno venezolano puede acabar con la minería en Canaima, porque ese es un asunto que está controlado por los militares en Venezuela y solamente ellos son los responsables de lo que está ocurriendo”. Ella que muy bien conoce la geografía venezolana, tomó la batuta al hablar sobre este problema que está acabando con la naturaleza.

El problema es tan grave que los indígenas de esas zonas están dejando sus costumbres ancestrales por dedicarse a la minería, algunos son obligados, pero otros por iniciativa propia y querer mejorar sus condiciones económicas, toman la decisión de explotar las tierras para obtener oro.

Al mismo tiempo ciudadanos, de distintos ámbitos políticos, sociales y ambientales han propuesto recolectar firmas para evitar activar el proyecto del Arco Minero que impactará negativamente en el cambio climático del planeta y en la vida de indígenas venezolanos. El Correo del Caroní reseña la lucha por la defensa del arco de vida del Orinoco.

·         Extracción de flora y fauna de Parques Nacionales para ventas ilegales
Orquídeas, musgo, bromelias, loros, guacamayas, tucanes, cunaguaros, monos, culebras. Es un delito comercializar con ellos, no por nada esta es la mayor práctica ilegal a nivel mundial, da dinero a quienes la practican pero dañan los ecosistemas. Me pregunto ¿A qué se van a dedicar estos inescrupulosos el día que el planeta tierra esté desolado?
La venta ilegal de animales en Venezuela se ubica en el tercer puesto, luego del tráfico de armas y tráfico de personas. Un problema que desequilibra el ambiente, rompiendo con los ecosistemas y la biodiversidad del país. Es decir, que si usted viajaba a Canaima para ver a los tucanes en su habitad natural, cuando vuelva en los próximos años, ya no los encontrará allí.

·         Desarrollo del ecoturismo para consumo masivo
Las bellezas naturales venezolanas de esta tierra milenaria, parque naturales nacionales, están en peligro debido a la masificación del turismo. Lo mismo sucede en otros sitios del mundo, como pasa con el desgaste de las piedras en Machu Picchu, las pirámides de Egipto, entre otros. Se pierde la conciencia colectiva por una inadecuada educación ambiental.

Otro grupo de cuidado son los Rustiqueros citadinos abren caminos no autorizados con sus camionetas 4x4 ignorando que además de correr peligro, dañan los suelos de zonas tan frágiles que pasarán miles de años para que se puedan regenerar. Sin embargo, hay que decirlo, no todos los dueños de vehículos de alta tracción cometen estas faltas contra el ambiente, por lo cual han agrupado a compañeros con conciencia ambiental para hacer un llamado al respeto por los paisajes naturales.

Por otro lado, están también los comerciantes que al descubrir tales maravillas geográficas ven la oportunidad de llenarse los bolsillos de mucho dinero haciendo construcciones sin permisos o con ellos, en zonas protegidas bajo el régimen de administración especial con ecosistemas delicados para practicar negativamente el turismo ecológico. ¿Qué pasa aquí?, ¿Quién vela por el cumplimiento de las leyes en estas zonas?

La última vez que visité el campamento base frente al Tepuy Roraima, pude constatar con mis propios ojos la cantidad de desechos dejados por turistas en esa zona. Cabe destacar y bien vale la pena que lo diga, que la mayoría eran desechos humanos, es decir, heces de personas. Es que claro, ¿quién quiere cargar con su materia fecal como si fuera un souvenir? Nadie, pero lo cierto es que si se va a visitar este lugar tan delicado y hasta sagrado, lo mejor es cumplir las reglas. Lo demás que vi tirado en el suelo eran botellas, bolsas plásticas y empaques de comidas tipo snack.

Aquí se viola la norma principal que dice: “Llévate de vuelta a casa la basura que generes”

·         Desechos sólidos y líquidos
Se genera mucha basura, no hay políticas de reciclaje ni recolección adecuada de los desechos.

Aplicaría muy bien la recomendación de Pablo Villoch sobre la idea de cambiar modelos mentales a gran escala, esa metamorfosis sólo se logra con educación, en este caso con educación ambiental, familiar y ciudadana, esa materia que por conveniencia política e ideológica, sacaron del currículo académico escolar venezolano.

En Guayana hemos tenido una experiencia (2016) con la Plaza El Agua, ubicada en Macagua. Todos pasábamos por allí refunfuñando sobre lo feo que estaba el lugar, sucio, desolado y atacado por la inseguridad ¿Será que alguien recibe un presupuesto para mantenerlo en óptimas condiciones? Es decir, todos juzgábamos con razón, sobre la decadencia del sitio, hasta que un día pasó por allí Valentina Quintero y asombrada con el panorama, posteó en sus redes sociales la denuncia de abandono de la plaza. Esto motivó conmoción en la región, por lo cual el grupo “Guayaneses por el mundo” junto a varias personas nos reunimos con ambientalistas, grupos, fundaciones y organizaciones no gubernamentales, forjando una fuerte motivación por la recuperación del espacio, lo cual fue reseñado a nivel nacional. Le llamamos “Jornada Ciudadana: Recuperando Nuestra Plaza El Agua”, aquí pueden ver el video que realicé para dejar constancia de esta valiosa actividad.




Los que organizamos la actividad, no pensamos que tendría un impacto tan grande, pero así fue, llegaron cientos de personas con sus implementos para ayudar a limpiar la extensa plaza. Gratis, con alegría, optimismo y unidos sin distingo político o social trabajando por un mismo objetivo.

Revivió el lugar, Valentina aplaudió la jornada y todos nos fuimos con la satisfacción de ejercer ciudadanía de verdad, pero con los días llegó la decepción de ver como los responsables gubernamentales de mantener esa zona decidieron dejarlo morir de nuevo, esperando vivamente que quienes rescatamos el sitio con tanto amor, vayamos regularmente bajo aquel inclemente sol a hacer el trabajo gratis de quienes posiblemente les pagan y no lo hacen.

Bien vale la pena aplaudir, apoyar y participar en iniciativas como la de “Tapas Por Vida” o “Tapas Por Patas” que mediante el reciclaje obtienen dinero para ayudar a pacientes con cáncer o animalitos en situación de calle. Es ganar – ganar, es aportar a la sociedad, medio ambiente y la economía nacional. Igualmente otras empresas y organizaciones se suman a al reciclaje como es el caso de Fundapet en Ciudad Guayana.

·         Comercio informal
No solo genera impacto ambiental por el alto flujo de personas que se movilizan a través de trochas y caminos no autorizados a las zonas de fronteras para hacer negocios, que en muchos casos son ilegales, como por ejemplo, el contrabando de combustible. Además de ser una actividad ilegal, ¿Trasladan adecuadamente estas sustancias?, ¿Hay derrames?, etc.

Por otro lado, tan sólo en el año 2017, el oleoducto Caño Limón-Coveñas ha sido atacado unas 28 veces por guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN), bajo el argumento de que se apoderan de los recursos naturales sin dejar beneficios a la población ni a la economía del país, lo que ha originado una pérdida de 893.000 barriles de petróleo este año. No solamente preocupa la pérdida económica sino la contaminación que estos ataques generan en nuestras fronteras, que si bien es cierto, ocurren de un solo lado, impactan a ambos países por igual.

Existe la falsa sensación que en la frontera con Brasil el contrabando de combustible no sucede o es menor, pero la verdad es que está tan presente como en la frontera con Colombia. En esta zona también hay que meter la lupa de la responsabilidad y de la acción por un país mejor.

·         Contaminación sónica
Este es un tema del que se habla poco pero si vamos a la Gran Sabana en temporada alta, como semana santa, agosto o enero, podemos percibir que algunos citadinos no respetan el silencio de los ciudadanos que pueblan las zonas selváticas, por lo cual en la mayoría de los campamentos hay carteles donde se prohíbe el uso de grandes parlantes que con su sonido quiebren la paz y la tranquilidad de estos lugares. Es curioso, aquí volvemos el tema de la interculturalidad, lo que los amantes del “tunning” hacen en la ciudad y han normalizado de tanto repetir esta acción, pues creen que en la Gran Sabana pueden refrendar, por aquello de que el espacio es amplio, no vive nadie según ellos y son libres de hacer lo que les plazca.

En Santa Elena de Uairén, por ejemplo, zona venezolana limítrofe con Brasil, comercios formales e informales intentan llamar la atención de clientes con parlantes inmensos, generando incomodidad entre los habitantes de esta zona que en otros tiempos fue muy tranquila.

Es un tema entonces de modelos mentales negativos que hay que modificar, una vez más lo digo, con educación. Tal parece que debemos volver a la frase: “Caca, eso no se hace” para que los ciudadanos del futuro aprendan a respetar a los demás y al medio ambiente. Me pregunto lo mismo que Villoch: “¿Con qué lentes ve esta generación actual el mundo en que vivimos?”. Comencemos desde ya a construir los cristales de esos lentes para nuestras generaciones futuras, no dejemos en manos de nadie más la educación de nuestros pequeños.

KAM



lunes, 3 de octubre de 2016

Colombia y el mundo sí quieren paz, pero no de esa manera


Colombia y el mundo sí quieren paz, pero no de esa manera

- El NO, no es la declaración de guerra. Debe ser entendido como la expresión democrática de un grupo de personas que no están de acuerdo con las condiciones del tratado pero sí desean la concordia.

- El SI no es la paz absoluta. La paz se trabaja sistemáticamente sin manipulaciones ni intenciones ocultas que favorezcan a algunos y excluyan a otros.



- No ganó Uribe, ni perdió Santos. Esto no es una competencia de personajes políticos. Colombia no es sólo Uribe y Santos. No se trata de una pelea de boxeo para ver quien pega más duro, es un tema muy amplio que implica emociones, acciones, compromisos y responsabilidades de toda la sociedad.

- No me parece prudente estigmatizar a quienes votaron que sí o que votaron no. Cada quien sabe por qué lo hizo y aunque parezca paradójico, todos lo hicieron por la paz desde distintas perspectivas.

- El perdón es una decisión propia de cada quien, no se puede obligar a nadie a sentir lo que no siente. Es un proceso interior, pero no mágico, implica muchos aspectos. No siente igual la víctima que el victimario y mucho menos siente igual aquel que no ha vivido la experiencia de perder un familiar en las circunstancias que ya sabemos.

- Quien ya ha perdonado, pues muy bien. Es un gran paso adelante. Sin embargo, no da derecho a juzgar a los que aún no han podido perdonar. Más bien deben dedicarse a acompañar a los dolidos sin acosarlos ni manipularlos.

- Yo escucho lo que dicen las FARC pero no pierdo el foco de mis convicciones. Recomiendo hacerlo, no creo en lágrimas de cocodrilo pero escucho para tener buena perspectiva y poder hacer análisis. Obviamente en su primera declaración luego del plebiscito expresan molestia por quienes votaron que NO, o más bien, por quienes lo defendieron. Eso dice mucho, hay que leer entre líneas y seguir trabajando el tema de limar asperezas y concordar en ideas.

Las FARC dijeron en su comunicado que: "lamentan profundamente que el poder destructivo de los que siembran odio y rencor haya influido en la opinión de la población colombiana", sin embargo, luego reafirmaron el cese al fuego bilateral definitivo. Eso también es importante considerarlo como algo positivo.

 - Queda en evidencia real y contabilizada que Colombia está dividida, el márgen entre SI y NO es estrecho. También merece la pena ver la abstención que igualmente lanza un mensaje, todo comunica. Atentos a estos datos para que no se conviertan en una radicalización de las partes en el país.

- Venezuela no es Colombia, ni Colombia es Venezuela, aunque somos tierras hermanas y tenemos muchas semejanzas, pues, ha quedado muy claro que allá hay mayor cultura política, tienen distinta perspectiva a la nuestra, años luz. Reinó el respeto a pesar de las diferencias. 

Por otra parte, es doloroso escuchar o leer de colombianos que "no se quieren parecer a nosotros los venezolanos" cuando en realidad muchos de los carteles mexicanos y colombianos han sido integrados a Venezuela desde su país y ahora tienen un gran poder aquí en Venezuela con la ayuda del comunismo. Ojo, no se trata de culparlos sino de establecer responsabilidades y consecuencias de los actos cometidos, además, bien que se ha permitido en mi país que esto suceda. ¿Entonces? Mejor evitar comentarios odiosos y unirnos para trabajar por la paz, porque la paz no es sumisión ante el enemigo, es organizarnos con estrategias que nos lleven a alcanzar objetivos en común apoyados en principios  democráticos y legalmente justos para la mayoría.

Resulta un buen ejercicio ver o escuchar testimonios de ambas partes para hacer análisis profundos y dejar de comentar en redes sociales tonterías que no aportan nada a la humanidad. Hay víctimas de atentados, víctimas de familiares desaparecidos, son distintas vivencias. Muchos han pasado ya su duelo, otros aún no han podido porque nadie les ha dado respuestas. 

Durante la discusión del tratado asistieron varias víctimas pero también hubo otro gran grupo que no  participó en Cuba, ellos mismos señalan que no se lo permitieron.

Es una situación compleja que no debe juzgarse como si fuera un juego entre buenos y malos o como si fuera una carrera de caballos en el hipódromo. Hay que tener respeto por todos los colombianos, bastante que han sufrido, merecen consideración como seres humanos que son.
Cincuenta años de dolor no se pueden disolver en un día votando por un SÍ o por un NO. Si bien es cierto que puede ser un inicio, no es un todo. 

El mensaje fue contundente, y da dos señales importantes; Una: Colombia está dividida, tiene dudas, eso lo demuestran las cifras. Dos: la ventaja del NO indica que gran parte de los que se expresaron desean un proceso de paz sin impunidad, con reglas claras, justicia y apego a la legalidad.
Esas dudas, considero que están basadas en las condenas cortas y flexibles de la llamada justicia transicional planteada en el tratado; la participación política de las FARC con ventaja para obtener posiciones de poder y los altos costos monetarios que asumiría el país a futuro a través del gobierno para apoyar los convenios establecidos con los revolucionarios durante las discusiones en La Habana.



Considero que es válido tomarse un tiempo para pensar lo que va a pasar con los desmovilizados, ¿tendrán oportunidad de hacer una nueva vida sin señalamientos ni persecuciones?, ¿serán perdonados por la sociedad?,  ¿serán asesinados como algunos otros? Ojalá que esta decisión del 2 de octubre sirva para bien. La vida sigue, no se detiene, pase lo que pase... por eso es importante plantearse el trabajo social y ciudadano con relación a este tema que no acaba con la realización de un plebiscito.
Las realidades siguen allí latentes, todos y cada uno de los implicados son un torbellino de emociones, de secuelas, de incertidumbres, motivaciones y desmotivaciones.

Reflexión y más reflexión es lo que queda para que se traduzca en acción necesaria para un verdadero cambio, no se puede llevar la existencia como si fuera cualquier cosa. Hay que vivir la vida a plenitud pero con conciencia, solo así tendremos paz en nuestros corazones.

Bien lo ha dicho Tushar Gandhi, bisnieto de Mahatma Gandhi, en su visita a Catia, en Venezuela: "La travesía de la paz, es un camino de aprendizaje". Es que mientras más violencia exista, más tenemos que trabajar por la paz, palabra preciosa que merece ser transformada en acciones individuales y colectivas.

KAM