Entre Dos Mundos Radioshow

Programa radial conducido por la licenciada Karla Ávila.

Demos

Distintos trabajos de locución realizados por la licenciada Karla Ávila.

Activismo Ciudadano

Poner en práctica el valor de la solidaridad es #CuestiónDeHumanidad

Centro de Justicia y Paz

Valores democráticos y Derechos Humanos que promuevan la cultura de paz, el respeto y el entendimiento.

#HeteroAliada que brinda una #MiradaDeRespeto

Orientación que ayuda a promover la igualdad de los Derechos Humanos para la comunidad sexodiversa.

Red Naranja Venezuela

Por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

Mostrando las entradas con la etiqueta Activismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Activismo. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de marzo de 2018

La violencia contra la mujer en Ciudad Guayana es una realidad


Desde el año 2015 comencé a recibir capacitación en Derechos Humanos, gracias a la invitación que me hicieron Félix Fernández y Danny Rousseau, activistas ciudadanos de la Organización No Gubernamental "Orgullo Guayana", quienes con dedicación y ahínco luchan en contra de la discriminación por sexo, orientación sexual, expresión de género o condición de salud en el estadoBolívar.

A través de ellos comprendí que para ser solidaria con la comunidad LGBTI no es necesario ser lesbiana, entendí también que no hay que tener miedo ante los tabúes de la sociedad. Así que realicé introspectiva y me di cuenta que hay mucho que aprender, que lo seres humanos debemos tejer redes de ayuda, apoyarnos y visibilizar las injusticias que siempre están íntimamente relacionadas con los Deberes y Derechos, esos que repetimos al caletre en la escuela pero que no muchos entienden a fondo.

Desde ese momento comenzó mi contacto con el Centro de Justicia y Paz (CEPAZ) con la Red de Activistas Ciudadanos (REDAC), con la Red Naranja Venezuela, empecé a conocer a valiosos profesionales de los cuales he aprendido muchísimo, entre ellos Oswaldo Cali de la ONG Espacio Público, a quien despido hoy mientras escribo esto, mi apreciado amigo acaba de perder la batalla contra el cáncer.

De pronto y sin aviso, ya estaba recibiendo testimonios reales de personas conocidas, de gente cercana y allí comprendí que el asunto es más serio de lo que parece.

¿Por qué es tan serio? Porque cuando te toca vivir en carne propia lo que es el acoso sexual y laboral al mismo tiempo por una personalidad a quien la sociedad ama porque habla bonito en público o sale en una entrevista de CNNE y luego los demás te dicen: "Bájale dos", "No es tan grave", "No vas a cambiar el mundo", "Hazte la loca", "No le digas nada a nadie porque te vas a rayar", "Tal vez es culpa tuya", "Es que eres muy extrovertida", aun cuando eres fuerte, aun cuando muchas veces pensaste que eso no te iba a pasar a ti, pues la vida te sorprende.

Allí te das cuenta lo vulnerable que puedes ser como mujer, es cuando abres los ojos y ves quienes son tus amigos de verdad, te das cuenta de la verdadera opinión de algunos familiares, comprendes cómo funciona el sistema de justicia venezolano y lo mal que te atienden al contarles tus intimidades, porque es algo muy íntimo que un baboso se te venga encima para besarte a la fuerza, entonces descubres el chip machista que tiene incrustado casi todo ciudadano venezolano, incluyendo algunas mujeres lamentablemente.

¿Saben qué causa frustración? Ver a funcionarios públicos recibir capacitación en protocolo de atención a víctimas de violencia y que luego solo les quede para un archivo personal el certificado de asistencia. 

Por todo lo antes dicho, dirigí mi atención hacia la violencia de género, me dediqué a desmenuzar el tema, aunque todavía me falta desmenuzarlo más, tomé detalle de la ley venezolana, porque aunque algunos no lo sepan, existe la Ley Orgánica sobre el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, la cual contempla 21 tipos de violencia contra la mujer, donde por cierto, en su sumario dice que desean "crear las condiciones para prevenir, atender, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en cualquiera de sus manifestaciones y ámbitos, impulsando cambios en los patrones socioculturales que sostienen la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre las mujeres, para favorecer la construcción de una sociedad justa democrática, participativa, paritaria y protagónica". 

¡Wow! Suena tan hermoso, pero qué lejano está de la realidad, en fin, no es la ley en lo que me quiero enfilar en esta oportunidad.


Entonces, la violencia contra la mujer sucede...

Y ocurre en Ciudad Guayana aunque se hagan los ciegos, sordos y mudos.

Así se percibe la violencia de género


El caso que les relataré a continuación sucedió aquí entre nosotros, mientras discutimos sobre la inmortalidad del cangrejo, no es una historia de Discovery ID ni de algún país en guerra, es en el estado Bolívar, Venezuela.

Casos de violencia contra la mujer en el estado Bolívar, Venezuela. Durante el período 2013 - 2016.


CASO: Margarita

El caso no se hizo público en los medios, más allá de la denuncia de sus familiares por la desaparición de la víctima. Por este motivo nos reservaremos el nombre de ella. 

La víctima a la que llamaremos Margarita, para proteger su identidad, es una mujer mayor de edad pero muy joven, soltera, sin hijos en aquel momento, ella es manicurista.

Un día, en una reunión en la zona donde vive, conoció un hombre mucho mayor que ella, lo llamaremos ficticiamente Freddy. Fue un encuentro normal, era muy educado, culto, no dio indicios de ser violento u obsesivo, era un caballero. Continuaron viéndose ocasionalmente en reuniones, salieron en varias oportunidades. Un día, los padres de Margarita necesitaban medicamentos porque estaban muy enfermos, entonces Freddy se los regaló, estas ayudas continuaron, lo que hizo ganar la confianza de tal manera que ella se mudó con él, a la casa de Freddy.

Este individuo siempre la apoyaba en su labor, le compraba materiales para que ella trabajara como manicurista sin ningún inconveniente, es decir, ¿Por qué tendría que existir contrariedad con eso?. Así duraron muchos meses. De pronto, un día comenzaron los celos. Él preguntaba con exagerada frecuencia a dónde iba, con quién salía, qué hacía, la monitoreaba de manera que no era normal, llamándola a cada rato por teléfono. Freddy viajaba perenemente por motivos laborales. La dejaba a ella con su hijo mayor (de Freddy) para que la vigilara, Margarita ya no podía salir de la casa sin permiso y luego, cuando el hijo de Freddy tenía que salir, la dejaba encerrada colocando un candado en la puerta principal de la casa para que no saliera.

Cada vez que la madre de Margarita llamaba a casa de Freddy para saber de su hija, le tenía alguna excusa: “Ella está dormida; ella salió; se está bañando”.

Un día, como pudo, ya cansada de la situación y asustada por aquel aislamiento, se escapó saltando por un muro, la vecina la ayudó a fugarse de aquella pesadilla. Se trasladó a la casa de su madre y pudo contar a su familia lo que le había ocurrido. Pasó un buen tiempo con la tranquilidad de saberse libre, sin embargo, vecinas ponzoñosas, de esas que tienen el chip machista incrustado en el alma, le decían con desprecio: “Eso te pasa por ser manicurista”, a pesar de las críticas destructivas y burlas, decidió volver a trabajar.

Un día se dispuso a tomar un taxi, pero como le cobraba muy caro, lo dejó ir con la esperanza de encontrar otro más económico. El automóvil se devolvió y el taxista le dijo que le cobraría menos. Ella confiada se subió en el puesto trasero. Sin sospecharlo, se montaron otros hombres, la sorprendieron colocándole un trapo en la cara, la durmieron y de allí no recuerda nada hasta que despertó en un cuarto oscuro sin ventanas, se sentían las paredes rusticas como si fueran de bloques sin friso. Cuando gritaba desesperada alguien entraba y le inyectaba algo en los brazos y piernas, con eso la dormían. Por momentos sentía que la sacaban de ese cuarto y la llevaban aparte a otros cuartos más pequeños donde varios hombres la violaban no solamente con sus genitales sino también con palos de escoba, bombillos y otros objetos. Hirieron sus piernas, pechos y otras partes del cuerpo.

Con frecuencia escuchaba los gritos de otras féminas. En una oportunidad metieron en su cuarto a otra muchacha, esta nueva chica decía que era de Mérida y que no sabía dónde estaba metida, desconocía por qué estaba allí. Margarita no preguntó mucho, casi siempre estaba desorientada por las drogas que le suministraban.

Hubo una ocasión en que varias de las mujeres que estaban allí junto a Margarita intentaron marcharse, se escucharon gritos y tiros. A una de ellas no la vieron más, por lo que Margarita presume que la mataron. Mientras huían, ella se dio cuenta que había un largo pasillo con distintas habitaciones de construcción rústica, cada una con un candado. Ya fuera de allí se dio cuenta que estaba en una zona boscosa.

Durante ese escape, los malhechores a cargo, volvieron a capturar a Margarita. Le pegaron, la amenazaron y le dijeron que debía llamar a su familia para que retirara la denuncia sobre su desaparición. Tomaron un celular y la obligaron a llamar pero ella estaba tan aturdida que no podía recordar el número de su madre, se obligaba a sí misma a recordarlo pero no podía, su mente estaba congelada. El hombre le ponía el arma en la cabeza y le decía: “más te vale que recuerdes el número porque si no lo haces, te mato”. Así lo hizo, tanto se esforzó que pudo recordar el número y darle el recado a su familia, pero luego hubo otra llamada de vuelta donde le daban la orden al delincuente de soltarla. Y así fue, la subieron a un carro, la drogaron y la dejaron en un sitio donde su familia pudo ubicar y tenerla en resguardo.

Continuaron las investigaciones, las cuales determinaron que Freddy, su antigua pareja, estaba involucrado en este secuestro y otros más, no solo eso, también se supo que había estado casado y su esposa estaba desaparecida, tiempo después encontraron el cadáver de esa mujer. Gracias a la presión de la familia de Margarita fue capturado, hoy se encuentra preso. 

Margarita, luego de un año de terapia psiquiátrica y luchar contra las ganas de suicidarse, ha podido volver a vivir con normalidad junto a su nueva familia pero jamás olvidará los dos meses que pasó secuestrada, violada y torturada, de eso no se curará nunca.

Ahora que leyeron esta historia de la vida real, ¿Qué tal si la comparten en familia?. Tal vez podamos salvar vidas y logremos entender que no es normal el machismo, que no tiene que dar risa que una mujer se dedique a ser manicurista.

Posiblemente consigamos razonar que la violencia contra la mujer está más cerca de nosotros de lo que creemos, muy posiblemente está a la vuelta de la esquina dentro de algún taxi o en una inocente reunión familiar llena de damas y caballeros o detrás de la sonrisa manipuladora de un autodenominado terapeuta familiar que entrevistan en CNNE y que por salir desde un canal informativo internacional se gana la ingenua confianza de los espectadores, quienes llenos de sed de conseguir un lider mesiánico, creen sin análisis alguno en perfectos manipuladores.

Bien vale la pena recordar que no siempre los acosadores tienen el estereotipo que venden las películas o las novelas, casi siempre se espera que los depredadores sexuales sean feos, con cara cortada, tatuajes, cabello grasoso, con defectos físicos, pero lo cierto es que ninguno de estos fenotipos representan por sí solos a personas malas o negativas, no tiene nada que ver. En la vida real, los acosadores pueden ser de aspecto pulcro, con alto poder adquisitivo y vocabulario educado.

Debido a esto, porque las intenciones de una persona no se ven a simple vista, es que debemos abrir bien los ojos, analizar un poco más las situaciones que se nos presentan y sobre todo, aprender a hacerle caso a las señales que se van apareciendo en las relaciones interpersonales. En esta oportunidad la víctima pudo escapar de toda esa pesadilla, pudo avanzar mediante un gran esfuerzo y ayuda psiquiátrica, pero ¿Cuántas no pudieron?, ¿Cúantas mujeres han muerto?... Son voces que ya no existen, como dice la canción: "Si no lo recuerdo, no pasó". Si no lo comentamos, no existirá.

#OrangeTheWorld


#MeToo #YoTambién #TimesUp #NiUnaMenos



jueves, 13 de octubre de 2016

¿Ni con el pétalo de una rosa? Las mujeres no somos flores




Como dijo William Shakespeare en su obra Hamlet: “Ser o no ser, ésa es la cuestión”.

Redactar una ley para luego aplicarla cuando conviene y a discreción según intereses personales, es lo que sucede en algunos países; lo vemos con frecuencia en distintos sucesos a nivel mundial.

En Venezuela existe la “Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia” desde el año 2007, precepto que muchas féminas tomaron con entusiasmo ya que supone la garantía y promoción del Derecho a la Mujer Libre de Violencia donde se erradicaría la agresiones contra las hembras en cualquiera de sus manifestaciones, impulsando cambios en los modelos socioculturales que sustentan la desigualdad de género y las relaciones de poder sobre ellas, para favorecer la construcción de una sociedad justa, democrática y participativa.

En su Artículo 2, numeral 2, el cual hace referencia a los Principios Rectores habla de: “Fortalecer políticas públicas de prevención de la violencia contra las mujeres y de erradicación de la discriminación de género”. En el Artículo 3, numeral 2, también expresa lo siguiente: “La protección a la dignidad e integridad física, psicológica, sexual, patrimonial y jurídica de las mujeres víctimas de violencia, en los ámbitos público y privado.”; como también indica el numeral 4 del mismo: “La protección de las mujeres particularmente vulnerables a la violencia basada en género.”

Cuando percibo desequilibrio entre hombres y mujeres, recuerdo un relato de la sabiduría popular que comparte mi colega Eleonora Zuleta en uno de sus maravillosos talleres donde comenta sobre la capacidad de atención del hombre y la mujer, en el cual señala que el proceso evolutivo del individuo viene dado desde la  época de la prehistoria, cuando en el caso de los hombres, ellos se tenían que enfocar en una sola cosa, callados y orientados a cazar sus presas. Esa práctica hizo que el cerebro del hombre se mantuviera fijo en una sola actividad. En el caso de la mujer, se dice que tiene la habilidad de ser “multitasking” (hacer diversas cosas al mismo tiempo) ya que durante la prehistoria tenía múltiples funciones a cubrir, por ejemplo, ellas debían permanecer dentro de la cueva, mantener el fuego encendido, cuidar a sus crías, tanto propias como ajenas, además de eso estar pendiente de los cultivos, a su vez estar atentas a que ningún depredador entrara en la caverna que habitaban; entonces ellas eran agrícolas y ellos cazadores.

FOTO: http://mihistoriauniversal.com/prehistoria/primeras-formas-organizacion-humana/

Hoy en día, no es diferente, la mujer desempeña un sinfín de actividades, Venezuela no es la excepción, a lo largo del territorio nacional vemos como la dama “multitasking” evolucionó a la hembra “cuatro por cuatro”, concepto que divide la opinión de algunos quienes consideran que la mujer pierde su femineidad si toma roles del hombre; mientras otros admiran a aquellas que siguen adelante contra viento y marea, sea cual sea el compromiso que se le presente. Lo irrefutable es que a lo largo de la historia, hemos visto miles de ellas dando la cara públicamente ante injusticias, mientras otros callan; ejemplos, hay muchos en nuestro país, son 17 años luchando contra la corriente de un sistema desequilibrado donde se hace creer que se le da poder a quien ya lo tenía pero no lo había descubierto, una especie de minusvalía mental.

Los hechos de la vida real ponen en duda la suprema felicidad de las que hablan algunos cuando observamos casos como el de Elinor Montes quien luego de las agresiones sufridas por parte de una guardia nacional en el año 2004, tomó el camino de la defensa de los Derechos Humanos de las mujeres por lo cual dirige el Instituto Metropolitano de la Mujer en Venezuela, labor educativa indispensable para llegar a una conciencia colectiva que conozca sus derechos y deberes; en el año 2013, la diputada María Corina Machado, fue golpeada por otra parlamentaria en plena Asamblea Nacional, otrora sitio respetado donde más allá de discrepancias típicas de la política, no se veían dichas trifulcas y mucho menos personas heridas. Impacta un poco que no sólo ha sido esta vez, sino otras donde también ha tenido que enfrentar acciones similares; Marvinia Jiménez quien de igual forma fue brutalmente agredida por agentes de seguridad nacional, en febrero de 2014; y más recientemente, en agosto de 2016, de igual forma los ataques a Lilian Tintori, mientras acudía el Consejo Nacional Electoral para exigir el cronograma del referendo revocatorio; es de admirar como esta maestra cambió su pequeño salón de clases por el aula más grande, Venezuela entera, para educar en valores, amor, paz y perseverancia. 

Todas ellas y muchas otras que no son populares, han sido víctimas de abusos físicos, psicológicos, sexuales y laborales en nuestro país. Puedo decir con toda responsabilidad que yo misma lo he vivido, pero ese tema lo tocaré en otro escrito. Las estadísticas al respecto son altas y al parecer, esa violencia va en aumento.

¿Qué hacer al respecto?

No quisiera abordar solamente el tema de la violencia como quebrantamiento de una Ley que está de adorno durante algunas circunstancias. Voy a ir más allá de lo reglamentario.

Gracias a las dificultades de la vida, han existido y estoy segura que seguirán existiendo, grandiosas mujeres, muy fuertes, que han sabido sobreponerse sobre las bases de sus valores y convicciones. ¿Ejemplos? Son miles, puedo mencionar a la Madre Teresa de Calcuta, la Santa contemporánea que dedicó su vida a los pobres y que ganó con el sudor de auténticas acciones el premio Nobel de la Paz en 1979. Por aquellos mismos lares estaba Indira Gandhi, partícipe del movimiento independentista de India, basta con leer su historia para saber lo mucho que luchó por su país y su familia. En nuestra patria, por mencionar sólo algunas, tuvimos a Teresa Carreño, insigne cantante, pianista y compositora quien rompió paradigmas machistas de aquellas épocas remotas, tanto así que fue la primera personalidad de sexo femenino en aparecer en una estampilla venezolana. Asimismo existió Luisa Cáceres de Arismendi, heroína y mártir independentista, quien fue presa en un calabozo donde dio a luz una niña que falleció al nacer bajo precarias condiciones.

Ahora bien, me gustaría comentar un poco sobre el protagonismo de la mujer en la actualidad y la primera persona que me viene a la mente es la guatemalteca Gloria Álvarez, con su discurso en el Parlamento Iberoamericano de la Juventud “Democracia y participación política” en Zaragoza, España, llevado a cabo en el año 2014. Alocución que se hizo viral y reproducida en YouTube más de 1.300.000 de veces. Ella es una persona fuerte, decidida y si bien es cierto que genera afanosos comentarios, tanto en contra como a favor, lo indiscutible es que se hace escuchar por muchos a nivel mundial.

En Venezuela surgen muchas iniciativas a favor de la mujer, tal es el caso de Feminismo Inc., Organización No Gubernamental (ONG), sin fines de lucro, que trabaja por el empoderamiento femenino para que accedan al poder económico, político y social en sus ámbitos de influencia. Me gusta eso de “Mujeres de carrera que quieren ayudar a otras a no quedarse atrás”, sobre todo cuando vivo en una de las ciudades más machistas y deshumanizadas del país.

En el estado Bolívar, específicamente en Ciudad Guayana, hay un espacio importante para las mujeres que se sienten vulnerables, este es liderado en la región por la abogada Jackeline Fernández para la Red de Amnistía Internacional Venezuela, el cual se enfoca en la equidad de género y el empoderamiento de mujeres y niñas, porque más que defenderse luego de ocurrido algún ataque, todos los ciudadanos debemos prevenir sucesos desagradables que atropellen a la humanidad, asunto que se puede mermar al educar a la sociedad.

En el Amazonas venezolano, por ejemplo, existe Wanaaleru, organización integrada por mujeres indígenas, con una larga trayectoria en la lucha por los Derechos Humanos de las etnias. Ellas sienten que su compromiso es con la construcción un mundo inclusivo donde se respete el principio de la igualdad de género intercultural, impulsar a que otras encuentren la fuerza para cambiar situaciones injustas por razones de género, etnicidad y clase. 

Asimismo, existe el Observatorio Venezolano de los Derechos Humanos de las Mujeres, quienes promueven e informan sobre la situación de los derechos humanos y vigilan el cumplimiento de los compromisos locales, nacionales, regionales e internacionales asumidos por el Estado venezolano para la protección de tales derechos.

Gran fortaleza siento cuando leo a Mujeres Venezolanas en Acción quienes amplifican las voces de las sobrevivientes de violencia de género y apoya la defensa de los derechos de la mujer. Recomiendo entrar a su página, seguirlas en las redes sociales y de paso apoyar la campaña #MeCuadroConEllas

Significativa labor cumple también Voces Vitales Venezuela, organización comprometida con el progreso de las féminas en nuestro país potenciando el liderazgo a través de programas de formación con enfoque de género destinado a fortalecer las capacidades de las damas de esta nación.

“Rosie the riveter”, ícono cultural de la mujer fuerte e independiente
Es indispensable que nosotras tengamos amor propio, alta autoestima, esto garantiza en gran medida que seamos buenas ciudadanas, amigas, hijas, hermanas, tías, esposas, madres y abuelas; no debemos olvidar que la mujer venezolana, en la mayoría de los casos, es quien lleva las riendas del hogar, de la crianza de nuevas generaciones, situación que no debe restarle responsabilidades al hombre venezolano, ya sea como padre, pareja, líder político, religioso o social. Cada persona, sea varón o hembra, aún más, al formar parte de la estructura familiar, tienen sus roles y deben cumplirlos. No es una responsabilidad exclusiva de ellas. Algo de este pensamiento queda representado en la película “La sonrisa de Mona Lisa” con Julia Roberts, la cual se desarrolla en 1953, una época en la que las mujeres no tenían la oportunidad de decidir por sí mismas sobre su futuro.  

Una buena educación, no me refiero a lo académico solamente, es la que puede llevarnos a dejar un lado la cultura del descarte, esa donde si no me afecta directamente, ignoro y se evaden realidades o responsabilidades. Hace falta la voluntad individual para darle forma a la conciencia ciudadana venezolana; coincido con el psicólogo Jonathan Olivera, pienso que sería positivo dejar de  formar niñas y niños resignados, dependientes ante líderes sociales opresores. Debemos dejar de criar niñas para que les sirvan de mucamas al príncipe azul; ojo, no quiero decir bajo ningún sentido que casarse es malo y que hay que rebelarse contra los hombres, para nada. Se supone que una pareja que se une en matrimonio es para construir una comunión, dentro de un hogar, es cuestión de dos, no de uno solo.

Todos y cada uno de los seres humanos somos responsables y copartícipes de lo que sucede en el mundo. No podemos seguir viendo los toros desde la barrera, ni creyendo que lo que pasa a nuestro alrededor no nos afecta. Siempre recuerdo las palabras de la colega Valentina Quintero: “Es que todo importa, todo nos tiene que importar”. No creo que exista alguien que se haya arrepentido de haber hecho lo correcto. Alcanzar nuestras metas con paso firme y confianza es la clave para una memoria colectiva saludable, no obstante, aunque la perfección no existe, siempre se puede vivir mejor de lo que estamos. Como dice el doctor neurocientífico, Facundo Manes: “La educación favorece el conocimiento del otro y eso promueve la tolerancia a otras culturas, religiones y grupos étnicos”.

FOTO: @pictoline

Así que, mujer venezolana, te hablo a ti… No esperes que venga algún líder mesiánico a decirte que sí vales para manipular tus emociones, no esperes a ese alguien imaginario que te empuje a ser mejor persona. Date el valor que mereces, camina adelante siempre de la mano de un buen proceder y cuando caigas, cosa que es normal, vuelve a levantarte, no te consideres sola, busca ayuda cuando sientas que lo necesites. 


En nuestro país, gracias a Dios, hay muchas otras personas, organizaciones y líderes, que pueden apoyarte a seguir progresando. Evalúate a ti misma, si sientes que vas por mal camino, reflexiona y busca mejores vías para cumplir tus metas. Lo importante es que nunca te quedes paralizada, recuerda que la vida está llena de altibajos, jamás será todo feliz, ni todo triste. Es normal que tengamos situaciones fáciles y difíciles, de eso trata la vida. Toma las riendas de tu destino y sigue adelante, porque la motivación es una decisión propia de cada quien, sólo tú sabes lo que es mejor para ti y los tuyos.


A los caballeros les digo, amplíen su conciencia, no olviden nunca que fueron concebidos en la unión de un hombre y una mujer, pero fue ella la que durante nueve meses te llevó en su vientre, quien decidió el compromiso de traer una nueva vida a este mundo. El respeto hacia ellas es un valor primordial que forja el reconocimiento hacia este género. Por lo tanto, en honor a esta reflexión, corresponde respetar a todas por igual, desde todos sus roles, el de padre, hermano, primo, tío, novio, amigo, etc. Asumamos la responsabilidad de nuestros actos, lo que decimos, hacemos y sentimos, para mejorar la calidad de vida de este mundo que habitamos.



KAM