Entre Dos Mundos Radioshow

Programa radial conducido por la licenciada Karla Ávila.

Demos

Distintos trabajos de locución realizados por la licenciada Karla Ávila.

Activismo Ciudadano

Poner en práctica el valor de la solidaridad es #CuestiónDeHumanidad

Centro de Justicia y Paz

Valores democráticos y Derechos Humanos que promuevan la cultura de paz, el respeto y el entendimiento.

#HeteroAliada que brinda una #MiradaDeRespeto

Orientación que ayuda a promover la igualdad de los Derechos Humanos para la comunidad sexodiversa.

Red Naranja Venezuela

Por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

lunes, 28 de junio de 2021

Les presento a Fundación Lucelia "Academia de solidaridad"

Así nació mi fundación

Fundación Lucelia “Academia de Solidaridad” nace de la inquietud de querer hacer algo más, es decir, desde muy niña he sido activista, recuerdo que la primera acción que llevé a cabo fue a mis 5 años de edad cuando mi maestra Carmen Rodríguez Brito, quien daba clases en el kinder del colegio Loyola Gumilla nos explicó que en el mundo habían niños que no tenían escuelas, ni comida, ni juguetes, que esos niños eran pobres. Recuerdo que ese testimonio me causó un  profundo sentimiento de tristeza, lo cual me hizo buscar en mi casa algo que pudiera donar para que se lo hicieran llegar a los niños pobres en África y así fue como empezó mi camino por la solidaridad hacia el prójimo.



Fundación Lucelia "Academia de Solidaridad" - Misión


Ahora bien, durante el año 2017 consumo la idea de hacer ese “algo más” y lo materializo en el nacimiento de mi fundación inspirada en mi abuela materna, la señora Lucelia Fernández De Morillo, mujer larense que vino a Guayana a formar familia junto a Bladimiro Morillo y ambos fueron forjadores de una ciudad que apenas nacía. La abuela Lucelia inculcó en mí los valores que hoy enseño, también me dio mucha fortaleza para sobrepasar las vicisitudes de la vida.

A principios del año 2018 comencé las actividades de la organización gracias a la invitación del artista plástico y educador Artemio Fierro, para participar en conversatorios educativos en la escuela Diego de Ordaz, la antigua anexa ubicada en la urbanización Campo A de Ferrominera.


Fundación Lucelia "Academia de Solidaridad"



Los mayores desafíos que enfrentamos como organización no gubernamental en un país en dictadura

El primer gran desafío era justamente dar ese primer paso a crearla, es decir, poder determinar qué era lo que quería hacer, entonces me tocó estudiar un poco cuál sería la misión, la visión, sinterizar todas mis ideas en una sola página para poder arrancar con bases sólidas.

Al principio hubo valiosas colaboraciones por parte de Gabriel Salicetti quien voluntariamente apoyó el perfeccionamiento de los cimientos de la fundación, igualmente Beatriz Borges de CEPAZ, Juan Carlos Mogollón de REDAC, el profesor Frank Jansen de la UCAB Guayana y Alí Daniels de Acceso a la Justicia quien es un gran maestro en todo sentido.

Luego se fueron presentando barreras que no dependen de mí, son aquellas que tienen que ver con la censura y coacción en contra de las Organizaciones de Sociedad Civil, sobre todo las que hablamos de derechos humanos en un país en emergencia humanitaria compleja, caos social y económico que no nos permite desarrollarnos libremente o como uno quisiera hacer las cosas.

En reiteradas oportunidades, desde Fundación Lucelia hemos hecho y seguiremos haciendo llamados de alerta y rechazo, ante el avanzado deterioro y amenaza a los derechos civiles de los venezolanos, así como la criminalización de las organizaciones de derechos humanos por parte del gobierno.

No aceptamos que se omita la existencia de normas constitucionales, leyes y resoluciones en Venezuela que protegen y regulan la actividad de las organizaciones conforme a su naturaleza sin fines de lucro y su carácter de asociaciones libres, autónomas e independientes.

El trabajo de las ONG en Venezuela es extraordinario, muchos trabajamos con pocos recursos materiales, sin embargo, considero que es el recurso humano lo que más valor tiene dado que todo lo que hacemos es prácticamente contra viento y marea, con un gran esfuerzo para lograr nuestros objetivos, que no son otra cosa que ejercer ciudadanía.

 Enfoques innovadores que han funcionado en Fundación Lucelia

Uno de mis lemas es: “Mientras más dificultades, mayor compromiso de salir adelante”. Con esto quiero decir que no nos rendimos, que aunque el camino sea largo, lo vamos a transitar con fe, ahínco, perseverancia y responsabilidad.

Otro lema que nos define es: “En todo, amar y servir” de San Ignacio de Loyola, lo que quiere decir que cada paso que damos lo hacemos con gran amor propio, por Venezuela y por el prójimo; si bien es cierto que no poseemos grandes sumas de dinero como para llevar a cabo nuestros proyectos, también es verdad que queremos brindar calidad humana y desde nuestras profesiones ponernos al servicio de la sociedad.

Esta época de confinamiento por la pandemia de la Covid19 siento que hemos crecido en cuanto a probar nuevos métodos para llegar a los demás, las redes sociales, las videoconferencias y aplicaciones móviles han sido claves para llevar a cabo nuestros proyectos y actividades.

Entre el 2020 y lo que va de 2021 participamos en más de 60 actividades entre  conferencias, cineforos, forochats, tuitazos, acciones para redes sociales y la más importante que es la campaña “Migración Segura” la cual está sonando en más de 15 emisoras de la zona andina de Venezuela y que pronto relanzaremos por instagram y otras emisoras que desean unirse. En esta campaña nos acompañaron las organizaciones nacionales: Acceso a la Justicia, Caleidoscopio Humano, Kapé Kapé, REDAC y Unión Afirmativa.

Retos que tiene por delante la organización en un momento en el que los derechos humanos por un lado toman fuerza y por otro son cuestionados

Es importante acotar que los derechos humanos no son una moda, estamos hablando que desde la Declaración Universal de los DDHH se han reconocido ampliamente por abrir el camino para la adopción de más de setenta tratados que se aplican desde 1.948 hasta hoy en día a nivel mundial.

Tal y como lo dice la DUDH, la libertad, justicia y paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca e inalienable a todos los seres humanos.

Foro on line de Fundación Lucelia


Todas las personas debemos entender que para ejercer ciudadanía con responsabilidad es primordial cumplir con nuestros deberes y respetar nuestros derechos, por lo tanto no deberían existir brechas que desconozcan y ni menosprecien los derechos humanos.

A mi juicio quien cuestione los derechos humanos, estaría cuestionando a la misma humanidad.

Los derechos de las mujeres en la sociedad

Trabajar por la equidad de género y en pro de los derechos de las mujeres es ir contra la corriente desde siempre, toda vez que se está luchando frente a conductas aprendidas machistas que van en perjuicio de ellas, por eso es indispensable reconocer el valor de las mujeres para promover el progreso social y elevar su nivel de vida, porque eso significa progreso para todas las personas.

No se trata de pensar que las mujeres son superiores que los hombres ni mucho menos entablar una competencia entre géneros sino más bien fomentar el reconocimiento de cada quien desde lo humano, desde el respeto como ser vivo que siente, padece, se desarrolla y desea evolucionar dentro de la sociedad.

Campaña #MantenteFirme - Foto: William Urdaneta


Derechos que no se exigen, se pierden, y en el caso venezolano las mujeres no solamente pierden derechos sino también sus vidas ante la desidia de un Estado y una sociedad que la ignora, basta con ver quiénes son las cuidadoras en los centros de salud públicos y privados para darnos cuentas que son mujeres las que están en la primera línea de batalla contra la Covid19, otro ejemplo es ver cómo cuando una mujer acude a los órganos receptores de denuncias de violencia de género son ridiculizadas y revictimizadas, siendo este el eslabón clave para poder obtener justicia pero está roto por la corrupción, falta de empatía y desconocimiento del prójimo; y así en muchos ámbitos de la vida diaria donde se normalizan ciertas conductas que hacen a la mujer invisible.

 

Valores, principios y derechos que promueve la Fundación Lucelia

Fundación Lucelia es una academia de solidaridad que educa en valores, principios y derechos humanos. Ofrecemos la oportunidad de formación complementaria en áreas de cultura de paz, interculturalidad, valores, educación, bienestar y derechos humanos para integrar dichos conocimientos a su vida personal y profesional.

Objetivos de Desarrollo Sostenible en Fundación Lucelia - ODS


Promovemos todos los derechos humanos pero hacemos énfasis en los derechos de las mujeres, pueblos indígenas, personas con discapacidades, personas LGBTI, derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Fomentamos la permanencia en una educación de calidad basada en humanismo a través de su vida personal y acción social, de manera que puedan tener influencia en sus colegios, hogares, comunidades, regiones.

KAM

Ver: Fundación Lucelia "Academia de Solidaridad" 


Esclavitud sexual en zonas mineras del estado Bolívar

La situación de esclavitud sexual se agudiza en zonas mineras porque es un círculo vicioso que depende de varios factores que lo alimentan.

Esclavitud sexual - Foto referencial - Cortesía


Desde hace varios años se escuchan testimonios de prostitución forzada bajo distintos tipos de coacciones psicológicas o abuso de poder de ciertos grupos armados que obligan a algunas mujeres a cometer actos de naturaleza sexual, del mismo modo la esclavitud sexual con fines de explotación mediante privación ilegítima de su libertad.

En las zonas mineras abunda la presencia de grupos irregulares que controlan ciertos sectores bajo violencia armada que obliga a los habitantes a seguir normas impuestas para poder sobrevivir lo que incluye el reclutamiento de mujeres, niñas, niños y adolescentes.

Nos han contado de casos en los que a las mujeres les quitan sus documentos de identidad para que no puedan movilizarse, por ejemplo.

Entonces, vemos como la vulnerabilidad de algunas mujeres en cuanto a las carencias económicas les empuja a aceptar ciertos ofrecimientos que no son del todo transparentes o simplemente creer en historias de éxitos efímeros que al final no son ciertas, es decir, en algunos casos van a estos lugares con falsas esperanzas; lo cruel y delicado de esta situación es que puede que no vuelvan más a la ciudad de origen.

Los ofrecimientos van desde obtener oro, conseguir ganar mucho dinero rápidamente y en muchos casos conquistar algún estatus dentro de estas comunidades mineras. Lo que se traduce en todo sentido en comercio con oro y control de grupos de delincuencia organizada.

La insatisfacción social lleva a las personas a arrojarse a estas aventuras que no siempre tienen un final feliz y a su vez este ambiente minero violento hace que sea caldo de cultivo idóneo para captar a mujeres incautas, de ahí la importancia de educar a niñas, niños y adolescentes para que no sean presa de personas con malas intenciones.

 

 ¿Qué está haciendo el Estado para erradicar la esclavitud sexual en zonas mineras?

Casi todo lo que sucede en las zonas mineras es un secreto a voces; entorno a estos lugares se ha creado una suerte de leyenda urbana sureña que indica que toda aquella persona que viaje y se instale en el arco minero, será millonario en un día. Y esta situación no es exclusiva del estado Bolívar, este tipo de pensamiento es recurrente en toda zona que viva de la minería, es lo que llaman la fiebre del oro venezolana, cuando ocurre esta migración apresurada y masiva en busca de riquezas, que gradualmente se está convirtiendo en oro de sangre debido a la extracción ilegal del mineral, el uso de la violencia armada para controlar territorios donde existan minas y finalmente la muerte de quienes solo buscan bienestar económico.

Ahora bien, para poder ingresar a estas zonas, no pasas menos de 10 puestos de control, entre los oficiales e irregulares, bien sean militares o de quienes cuidan estos sectores, adicionalmente tenemos un Ministerio de Desarrollo Minero Ecológico, otro Ministerio de Petróleo y Minería que en su visión profesa lo siguiente: “Garantizar la soberanía del Estado venezolano sobre el aprovechamiento responsable, sustentable, eficiente y sostenible de las riquezas minerales no renovables, con el mínimo impacto en el ambiente y su diversidad biológica, gracias al uso eficiente de la ciencia y la tecnología, con la participación equilibrada de todos los actores vinculados con la actividad minera”, contamos con un marco jurídico que va amparado desde la Constitución Nacional, pasando por leyes orgánicas, constitucionales, especiales, decretos presidenciales, resoluciones ministeriales, resoluciones del Banco Central de Venezuela, entre otros documentos; entonces todo esto lo que indica es que, no es el minero artesanal que lleva años trabajando esas tierras sino el Estado quien tiene el mayor poder de decisión sobre esas zonas.

Prácticas engañosas para llevar a las mujeres a prostituirse a zonas mineras  

¿Cómo no puede ser atractivo para cualquier persona que le ofrezcan riquezas cuando vive en carne propia una emergencia humanitaria compleja, lo que se traduce en: carencia de servicios básicos, poco acceso a la salud, a empleos con buena remuneraciones, educación de calidad, en fin, una vida digna.

La creencia popular de tener riqueza inmediata por trabajar en una mina de oro alimenta precisamente esa fiebre por el valioso mineral.

La omisión, la opacidad de información, el silencio, la censura y vox populi que solo se queda en la opinión pública como algo que sucede pero no hacemos nada, fomenta precisamente esa fantasía de querer irse a la selva y volver millonario a la ciudad.

Todo se basa en una relación de poder, quienes captan ofrecen beneficios y las mujeres vulnerables económicamente buscan solventar sus necesidades. Esta interrelación entre quienes ofrecen y quienes necesitan sobrevivir es lo que sigue sosteniendo el círculo vicioso.

Si les dijeran la verdad, obviamente no irían a arriesgarse, porque quedaría en evidencia que el riesgo es mayor a lo que posiblemente ganarían.

Es muy importante que se sepa, que no solamente son hombres quienes captan sino también pueden ser mujeres que fingen ser amigas para enamorar a personas incautas y dibujarles panoramas maravillosos, de ese modo convencerlas y llevarlas a las minas.

Lamentablemente algunos padres y madres también incentivan los viajes de sus hijos e hijas a las minas porque para ellos está normalizado soñar con un futuro mejor rápido gracias a la infinita e imaginaria bondad de la minería.

Exigencias al Estado venezolano

El exhorto para este y cualquier otro gobierno de turno es a que haga las cosas bien, a que deje de un lado las mezquindades y luchas de poder, que no solamente se interesen en los temas relacionados al respeto de los derechos de las mujeres y niñas sino que cumplan con el mandato constitucional en primer lugar, de proteger nuestro medio ambiente, de preservar y respetar la vida de los pueblos indígenas y finalmente erradicar la violencia contra las niñas, adolescentes y mujeres que se ven afectadas directa o indirectamente por las actividades ilícitas relacionadas al Arco Minero. No lo digo yo, lo dicen las leyes que ellos mismos aprobaron.

Ver: 

La esclavitud sexual: un fenómeno alarmante en las minas del estado Bolívar 

KAM

sábado, 12 de junio de 2021

Karla Ávila Morillo: Mi trayectoria y motivaciones

Sobre mi trayectoria y motivaciones, los antecedentes de algunos temas sobre los que escribo, el proceso editorial y el impacto de mi trabajo

Mi trayectoria

Comencé en la radio desde que era adolescente de 15 años, desde ese entonces me empeñé en ser locutora, pero en el camino hacia esa meta me di cuenta que para poder dedicarme a la radio con toda la formalidad que yo quería, debía tener una profesión, ya que uno de los requisitos en la Universidad Central de Venezuela para poder cursar el prestigioso curso de locución, era justamente ese, ser técnica superior universitaria o licenciada. Al no gustarme el ambiente universitario de la UCAB decidí cambiarme a la Universidad Católica Cecilio Acosta donde no solo me sentí más a gusto sino que culminé mi carrera con éxito e inmediatamente me inscribí en la UCV para tener mi certificado de locutora.



Por un buen tiempo detuve mi parte profesional porque decidí dedicarme a la crianza de mi hijo, soy madre soltera y sentí que lo mejor era acompañarlo en su crecimiento ya que es un chico especial; ya cercano a la culminación de sus estudios escolares fue cuando volví a la radio y empecé a escribir cuando comencé a estudiar sobre derechos humanos.

Desde hace más de seis años estudio, aprendo y enseño sobre derechos humanos a través de mi ONG llamada Fundación Lucelia “Academia de Solidaridad”, con especial énfasis hacia los derechos de las mujeres, la perspectiva de género, valores humanos, entre otros.

He tenido espacios radiales en importantes emisoras, en La Mega, llamada La Megaestación 88.9 FM en los años 90; luego en Circuito X 94.7 FM en Guarenas; Radio Pentagrama 107.3 FM en Puerto Ordaz; Unión Radio Noticias 88.1 FM y actualmente formo parte del Enlace Radial Informativo del Diario La Nación del Táchira, el cual suena en más de 30 emisoras de la zona andina y algunas del sureste de Venezuela.

Quienes me leen me manifiestan que a través de mis conferencias y escritos sienten que hago un periodismo más humano y cercano sin caer en la cursilería, considero que eso se debe a que me apasiona la comunicación y trabajar con calidad de servicio.

Soy activista ciudadana desde que era una niña, sucedió un día cuando mi maestra de kínder nos dijo que existían niños pobres, eso me conmovió tanto que al otro día llevé varias cosas mías y algo de comida para los niños pobres porque yo no podía creer que existieran personas que no tenía acceso a nada.

Cuando doy mis conferencias abordo los temas desde varias perspectivas haciendo que las personas que me escuchan desarrollen su propio criterio. Quienes me leen y me escuchan me identifican como una mujer fuerte, audaz y elocuente pero al mismo tiempo ven mi sensibilidad.



No tolero las injusticias, cuando veo algo injusto tomo esa causa como si fuera mía, la vivo de verdad, por eso me considero una persona servicial y apoyo las buenas causas previa comprobación que sea cierto cada caso.

Me destaco cuando propongo y participo en campañas que tienen que ver con DDHH, muchas de las que se hacen virales son mías pero nadie sabe que detrás de ellas estoy yo porque considero que es más importante el mensaje que se da, a que se sepa quién está detrás de eso.

Antecedentes de los temas sobre los que escribo:

Ángela Aguirre:

La primera vez que escuché un testimonio cercano sobre secuestro, explotación sexual, prostitución forzada y otros delitos contra una misma mujer, detonó en mí el interés por hacer algo más que escuchar. Es por ello que luego de un tiempo, al conocer el caso de Ángela Aguirre, conversar con sus padres pero con especial atención a su madre, sentí un compromiso profesional pero también humano en darle seguimiento a este femicidio.

Para este escrito en particular sobre Ángela, puedo confesar que pasé varios días muy afectada debido a las fotografías de su cadáver, las expresiones de las caras de sus padres y recordando las largas horas afuera de los tribunales.

Trabajadores de las empresas básicas de Guayana y presos políticos

Al conocer tantos testimonios de primera mano por parte de víctimas y familiares de personas a las cuales les han violado sus derechos, se puede decir que he visto de cerca el dolor y sufrimiento de quienes únicamente piensan distinto al régimen.

Mi abuelo fue un trabajador y luego jubilado de una de las empresas básicas, por eso cuando cubro las protestas de los trabajadores, jubilados y pensionados, veo en cada uno de ellos, el rostro de mi abuelo.

Es una gran injusticia que luego de levantar las empresas más importantes de Venezuela y hacer de Guayana una zona próspera, ahora muchos de ellos no tengan para comer suficiente, para ir al médico, tomar sus medicamentos y a la hora de su muerte algunos no tengan cómo cubrir gastos funerarios.

El impacto de mi trabajo, en algunos casos ha resuelto problemas que se denuncian, tanto así que lo que publico es tomado en cuenta por organizaciones, defensores de derechos humanos, activistas y organismos internacionales.

Proceso editorial

En cuanto al proceso editorial, por ejemplo, en Amnistía Internacional Venezuela confían en lo que hago, me apoyan muchísimo y yo siento que doy y recibo un gran respeto.

Es sencillo, una vez que me aprobaron como articulista, cada escrito se envía, lo revisan y luego autorizan. Además le dan difusión por todos sus canales.

Karla Ávila, Marcos Gómez director de Amnistía Internacional en Venezuela y Katiusca Salinas, directora de Fundación Grupo de Apoyo A Todo Pulmón


Lo mismo ocurre con mis publicaciones en: https://quepasaenvenezuela.org/ - https://www.termometronacional.com/ - https://www.amnistia.org/ - https://activistasciudadanos.org/ ; nunca he tenido llamados de atención sino más bien felicitaciones tanto de editores como de lectores.

Impacto de algunos de mis trabajos publicados

Los escritos han sido tomados en cuenta como fuentes de datos para monitoreo en el ámbito de derechos humanos, para generar campañas y como parte de la presión que se busca ejercer para que los responsables solucionen o sean debidamente sancionados.


sábado, 30 de enero de 2021

El barril de Anabel y Luis David

El barril de Anabel y Luis David

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

Comienza la particular escena del cortometraje “The Barrel” (2012) de Anabel Rodríguez Ríos con la mirada hacia una barca navegando aguas zulianas; muestra el recorrido de un niño llamado Luis David Villasmil en una embarcación azul que surca entre ciénagas boscosas y la descarga de los ríos Bobo, Bravo, Catatumbo y Escalante que traen sedimentos de los andes venezolanos.

Entre los manglares costeros se abre paso ese catire (rubio) que va rumbo a un pequeño gran sueño infantil; no es otro que conseguir un barril nuevo para poder disputar un buen lugar y ganar la competencia de barcazas improvisadas.

Luis surca el lago de Maracaibo, aprendió a pescar cuando tenía 11 años, luego trabajó arduamente para ayudar a dar de comer a sus siete hermanos, de vez en cuando se rebusca en el pueblo trabajando por trueques (intercambios) y así es feliz, se dibuja en su cara una gran sonrisa y sus ojos achinados se cierran aún más.

Escena del cortometraje "The Barrel"


La cineasta venezolana Anabel Rodríguez Ríos, junto a Robin Todd, Marianela Maldonado, Carmen Rivas, Sepp R. Brudermann, Waldemar D´Lima, Sergio García y Arcenio Hernández, entre otras valiosas personas, nos muestran la historia de un pueblo sobre el agua, el “Congo Mirador”, con exclusivo enfoque hacia un niño y el contraste de sus metas infantiles, por un lado la responsabilidad, perseverancia y compromiso con su trabajo como pescador, mientras que por otro lado ilustran la humilde meta de tener un bidón de plástico modificado para competir en la carrera de barquitos que flotan sobre las aguas que abrazan los palafitos de un lugar que comenzaba a presentar un impactante proceso de sedimentación, un sitio que dio aviso de estar muriendo pero nadie lo detuvo.

Escena del cortometraje "The Barrel"


A través de la extraordinaria fotografía que vemos en el corto admiramos un precioso colorido de imágenes sinceras que no oculta las precariedades de aquel pueblo, ni sus costumbres, ni los sueños de sus habitantes. Se escucha claramente el sonido de aquellas aguas que bañan la vida de los congoleños, los motores de las lanchas y el típico hablar cantado de los zulianos.

¿Por qué titulé “El barril de Anabel y Luis David”? porque es una historia que les pertenece a ambos pero que amablemente comparten con nosotros, tanto uno como el otro la vivieron, la mostraron, se entusiasmaron y se apasionaron por contarla.

Finalmente nos hace reflexionar sobre esa tierra productora de petróleo, la romántica pequeña Venecia, esa que ofrece riquezas pero que su pueblo nunca alcanza la bonanza de aquella actividad económica. Esa misma que siempre soñé conocer pero nunca pude y ahora simplemente no existe.


A mis lectores les invito a ver el cortometraje aquí: Video del cortometraje "The Barrel"


Gracias Anabel y a las personas que participaron en la realización de esta maravillosa producción audiovisual por mostrarnos parte de la historia de mis ancestros maternos.







Fotos: Archivos gráficos de la familia Morillo Fernández en las playas de La Rita, 
estado Zulia, Venezuela.










sábado, 21 de noviembre de 2020

Lo que me quitó la vaguada, lo que me trajo el mar.

Me complace mostrarles este escrito mío que va desde lo más profundo de mi alma. Es la historia de una amiga y su familia, desde el día que la escuché por primera vez me estremeció por lo emotivo, por esas palabras tan descriptivas de la persona que lo vivió y compartió conmigo esa historia de terror que se transformó en una lección de resiliencia, en un motivo para seguir adelante y estar mejor.

Lo escribí para participar en un concurso de "La Vida de Nos" pero no como no gané, decidí compartirlo en mi blog con la esperanza que lo lean muchas personas, conozcan una de muchas historias vividas en la tragedia de Vargas en Venezuela (1999) y además sientan motivación para resurgir desde las adversidades de la vida.


No todo está perdido.

KAM

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Lo que me quitó la vaguada, lo que me trajo el mar.

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

Era una noche calurosa en Macuto, Eli veía pasar las horas sin descansar, estaba embarazada y le costaba un poco dormir por lo que acomodó su postura hacia el lado izquierdo para ver si podía conciliar el sueño.

Así fue, de pronto cayó en un sueño profundo, pero volvía la misma pesadilla que se repetía una y otra vez, aquella gran ola pasaba sobre ella. Era inmensa, como un gran manto de agua salada que pasaba llena de gente, carros, animales y objetos. Situación que ella siempre relacionó con un tsunami porque en ese momento vivía en La Guaira, estado Vargas en Venezuela, en plena costa del Caribe.

Tanto la perturbaba esto que habló con un psicólogo quien le dijo que era posible que ese sueño fuera por la cercanía al océano; que vivir cerca del mar tal vez se relacionaba con algún miedo interno que ella tenía, miedo a lo profundo, al agua y que quizás eso se le estaba representando en las visiones mientras dormía.

“Pero lo extraño del sueño es que, era una ola inmensa y yo siempre me salvaba de una u otra manera. En unas oportunidades yo iba montada en un carro por la carretera y de repente volteaba, veía la ola que venía. Una ola colosal. Y yo «Dios mío, no puede ser». Luego pasaba sobre el carro. En otras oportunidades era que estaba parada en la orilla del mar y venía la ola, se levantaba inmensa, horrible, yo lo que hacía era que me agachaba y delante de mí se levantaba una gran piedra y pasaba sobre mí aquella ola”.

Eli insiste en que fueron tantas las veces que se repitió la pesadilla que llegó un momento en que ella sabía que a pesar de que viniera la gran ola, que apareciera llena de mucha gente, que a veces ella volteaba y veía gente, lo cual era terriblemente atormentante, ella tenía la certeza de que algo la iba a proteger.

Se levantaba súbitamente con la disforia que le provocaba la preocupación por ese sueño periódico. Entre la latencia de sueño, despertares nocturnos y sueño poco reparador transcurrieron los días hasta que pasó lo inesperado para algunas personas.

Era quince de diciembre de mil novecientos noventa y nueve, justo el día del cumpleaños de Ibrahim, su pequeño hijo mayor que arribaba a sus ocho añitos comenzaron los acontecimientos asociados a una gran tragedia nacional, una que marcaría para siempre a Eli, Ernesto, Ibrahim y la bebé Andrea que aún se mecía en el vientre de su madre, momentos que quedaron impregnados en cada venezolano con distintas historias pero de manera similar en cuanto a la emotividad de lo vivido en carne propia y lo que se podía ver en los medios de comunicación de la otrora Venezuela con mayor libertad de expresión.

“Ernesto y yo estábamos en el apartamento con Ibrahim cuando comenzó el deslave y la tragedia, todo empezó a suceder esa noche. Tuvimos que quedarnos allí encerrados, salvarnos como podíamos, poner cosas en la puerta porque sentíamos los gritos de las personas que estaban violando o matando, nosotros estábamos en un piso muy alto pero se escuchaba de todo, hasta se oían tiros en la noche. Ya a las cinco de la tarde era un pueblo sin ley porque lo peor de la tragedia fue la parte humana, lo malo que salió de aquellas personas que quedaron vivas, que comenzaron a saquear y a matar a la gente que había quedado viva dentro de sus casas o en casas con vecinos”.

Cuenta Eli que se metían en casas y apartamentos, las pocas estructuras que quedaban de pie, sobre todo durante las noches y hacían de todo, hace énfasis generalizando todo aquel acto de vandalismo y delito que pueda imaginarse un ser humano. Mientras tanto, Eli, su esposo Ernesto y su hijo Ibrahim de apenas ocho años recién cumplidos estaban arriba en el apartamento temblando de miedo, ese miedo que hiela los huesos, tapaban la puerta de su hogar con la nevera, le ponían objetos pesados encima por si acaso alguien se atrevía a querer entrar a hacerles daño. Así transcurrieron tres días durante los cuales esperaban poder salir sanos y salvos.

El pequeño Ibrahim hacía muchas preguntas, obviamente no entendía lo que pasaba ni cuándo iba a terminar aquella pesadilla que se había vuelto una agobiante realidad, a lo que ella con su gran fe en los ángeles, le respondía que estuviera tranquilo, que aunque estaba lloviendo mucho los ángeles iban a ir a sacarles de allí, que les iban a ayudar, por lo cual se juntaban a rezarle al ángel de la guarda para que viniera por ellos y les ayudara con prontitud.

Puntualmente y sin descanso, cada día, cada larga jornada diaria de incertidumbre, Eli le daba fortaleza a su familia tanto en la mañana como en la  noche, así pasaron tres días infinitamente largos, pero ese acto de rezarle al ángel de la guarda para que los acompañara en aquel momento era la gran roca de fe que los aferraba a la vida.

Un día, su esposo Ernesto se armó de valor y salió a ver dónde estaba su familia. Ese día Eli lo rememora claramente, le viene a la mente la cara de él aterrorizado por todo lo que había visto en el camino, el panorama no era nada alentador y fue eso precisamente lo que le hizo tomar la decisión de salir de allí. Entonces le dijo: "Tenemos que sacarte de aquí Eli, yo te tengo que sacar de aquí como sea porque La Guaira se acabó, esto se terminó, no hay carreteras, esto está horrible, no quedó nada".

A Ernesto le tocó caminar entre cadáveres y escombros para poder llegar a la casa de su mamá que vivía en La Guaira, se trasladó de Macuto hasta allá para saber cómo estaba su familia, en el camino de regreso ya venía con el propósito de sacar a Eli e Ibrahim del apartamento. Entonces, ese día les avisan que obligatoriamente tenían que salir de ese sitio y llevarse algo pequeño, tal vez un bolso chico que ella pudiera cargar sin molestias por su embarazo y además, en su caso, andar con un niño pequeño. No era conveniente que llevara tanto peso.

“Decidí guardar en un bolso las fotografías, los documentos del apartamento, los documentos de mi salud, lo que yo llevaba del embarazo, de todas las pruebas que me había hecho y todo eso, los exámenes y un suéter. Me acuerdo que mi hijo me dijo que se llevaba la enciclopedia porque ahí estaban todos los países del mundo. Más nada, es decir, realmente yo no cargué con muchas cosas. Pensé que eso era lo imprescindible porque yo decía que de alguna manera u otra tenía que probar que yo vivía ahí y debía llevarme los recuerdos en fotografías, por lo menos. Más nada, ¿qué tanto? Ropa podía comprar en cualquier lugar, lo demás era como para cargar cosas por cargar, no sé, no me importó”.

Antes de salir de su hogar le volvieron rezar al ángel de la guarda y le dijo firmemente a su hijo Ibrahim que no se separara por nada del mundo de su lado, que siempre estuviera pendiente de dónde estaba ella mientras caminaban y de ese modo se dispusieron a bajar rumbo a la salvación de aquel infierno de Dante.

Comenzaron a bajar por las escaleras del edificio, la familia vivía en un piso veinte. Iban sin mirar atrás lo que dejaban sino con la convicción de huir de la tragedia. Para ese momento ya había salido el sol, estaba pasando la lluvia intensa y perenne, ahí empezaron a ver los helicópteros que llegaban frente al edificio, un sitio que llamaban "El Babero", en Macuto.

“El Babero” era una cancha deportiva donde practicaban beisbol. Un sitio con un centro de bateo y unas arquerías de fútbol que ya no estaban a la vista porque habían quedado tapadas por el lodo y los escombros que bajaron de las montañas. Justo en ese lugar era que estaban llegando los helicópteros para rescatar a las víctimas de aquella vaguada de Vargas.

“Cuando nos habíamos alejado del edificio, más o menos como una cuadra de distancia, para poder llegar a «El Babero», comenzó a llover de nuevo. Yo comencé a temblar terrible, era horrible porque ya no me podía devolver y mi miedo era que viniera otra vez el lodo, que se viniera otra ola, bueno, todo lo que habíamos visto desde arriba. Entonces me aferré mucho más a mi hijo y a Ernesto y bueno, seguimos adelante pues. Vi largas colas de muchas personas, había heridos, había viejitos, era muchísima gente y finalmente, mi esposo logra hacer que me monten en un helicóptero porque ya eran las seis de la tarde y no iban a salir más aeronaves”.

Ernesto la montó con el niño por la puerta de atrás del helicóptero y le dijo al piloto "llévatela porque está embarazada". Cuando comenzaron a elevarse en el cielo fue que pudo ver el lugar donde estaban metidos. Ella afirma, que no es lo mismo ver desde el sitio de los acontecimientos, en el entorno, a ver todo el panorama desde el aire. Cuando se fija bien dónde estaban metidos, lo vio como si fuera una novela de las más dramáticas. Vio alejarse a su esposo, quien quedó en el lodo, allí en la tierra, mientras ellos se iban y lo dejaban atrás.

Volando hacia el aeropuerto de Maiquetía, al darse cuenta de cómo estaba la situación con aquella tragedia, agarró a su hijo de la mano porque su bebé Andrea empezó a darle muchas patadas en el vientre. Sentía mucho miedo a que les pudiera pasar algo, a que su hijo se quedara con una cantidad de extraños en ese helicóptero, entonces, con angustia le decía a Ibrahim: "Dime dónde vive tu abuela, te voy a dar la dirección de tu abuela, la dirección de tu abuela es esta…" y se la repetía hasta más no poder.

Hacía que el niño le repitiera una y otra vez lo mismo, le seguía haciendo hincapié: “El número de teléfono por favor dímelo, dímelo", y si se equivocaba lo agarraba y le indicaba "mi niño, te lo tienes que aprender, el número de teléfono te lo tienes que aprender. Si tú no me ves, si tú ves que no estoy o me pasa algo, prométeme que tú vas a sobrevivir. Tú tienes que salir adelante. Tú tienes que sobrevivir, esté yo o no esté. Tú tienes que prometerme que vas a buscar a tu abuela".

Al llegar a Maiquetía todas las personas se bajaban del helicóptero, pero la aeronave no se posaba en el suelo sino que quedaba flotando medio estática. Eli no se podía bajar rápidamente porque un mal salto la ponía en riesgo de parto prematuro, fue entonces cuando a su hijo lo bajaron del helicóptero y se lo llevaron. Fue un militar  quien lo hizo, pero el niño empezó a patear y gritar: "Mi mamá, mi mamá". Ella, a su vez, insistía en que no podía saltar porque su pánico ante todo lo que estaba pasando la paralizaba.

Finalmente Eli pudo bajarse, y ya estando en la pista del aeropuerto, se encontró con una vecina que tenía tres niñas. La amiga le dijo: "Quédate aquí conmigo, está rota la autopista Eli, no hay aviones para subir a Caracas". A lo que ella se preguntaba: "¿Cómo no va a haber un avión para Caracas?”, perpleja, no comprendía la magnitud de los daños producidos por la vaguada. Llegó a pensar que la emergencia era a nivel nacional porque todavía, en ese momento, ella no tenía total conocimiento de lo que realmente estaba pasando.

“A medida que mi vecina me venía diciendo eso, yo la percibía a ella pero veía al fondo; ella estaba como en un segundo plano, me hablaba y yo no la enfocaba porque atrás venía caminando un hombre muy alto, blanco, con una serenidad increíble. Precisamente creo que eso fue lo que me llamó la atención de él, que la gente corría, estaban todos nerviosos, pero en cambio él venía caminando, tan sereno. Llegó donde estábamos nosotros e inmediatamente yo empecé a temblar, era una cosa así como si tuviera mucho frío, es más, es una sensación como la que siento cuando vuelvo a contar la historia”.

El alto hombre blanco llegó justamente donde estaba Eli con Ibrahim, la vecina y las tres niñas, pero fue directo con Eli le agarró el bolsito y le dijo: "Dos personas conmigo" a lo que ella responde tajantemente: "No, pero es que no somos dos solamente, aquí estamos entre cinco y siete personas". Ella intentaba contar nerviosamente la cantidad de personas en total pero nunca terminaba de hacerlo, entonces él replicó: "Solamente tengo espacio para dos".

El piloto tomó el bolso y comenzaron a caminar por la pista hasta llegar a una pequeña avioneta donde solamente cabían unas cuatro personas. Era tan pequeñita que parecía de juguete. De la aeronave se bajó un señor que tenía un estetoscopio en el cuello, lo que le hizo deducir a Eli que era un médico.

Volaron a Caracas el piloto, el presunto médico, Eli con Andrea en el vientre e Ibrahim a su lado. Nerviosa, preguntaba para dónde iban, pero el piloto la calmaba dándole seguridad de ir rumbo a un sitio donde no correría peligro, le repetían: “Quédate tranquila que tú vas con nosotros”. Para calmarla aún más le expresaban: “¿Y ese bebé cómo va?, ese bebé parece que es una niña ¿verdad?, ya tienes el varón, bueno, eso es una nena lo que tienes allí, ¿Cómo te sientes?”.

El médico la escuchó pacientemente, sin embargo ella estaba muy alterada, por lo cual el doctor la examinó y la invitó a respirar profundo porque, en efecto, ya no estaban en peligro. Arribaron a La Carlota y cuando se bajó de la avioneta el piloto le dio la mano, la ayudó a bajar y le dijo que cuidara mucho a esa nena, abrió una maletica y le regaló una cobija rosada: "Toma, es para la nena", mientras que al niño le daba otras cosas.



Allí quedó ella, un poco desorientada pero a salvo, no comprendía mucho lo sucedido pero a esa hora de la noche él piloto levantó vuelo en su avioneta y partió para nunca más toparse con ella. No supo su nombre, solo le dio un profundo agradecimiento que se tradujo en un simple “gracias”. Seguidamente pudo llamar por teléfono a su padre para que los fueran a buscar. Ese fue uno de los abrazos más emotivos de su vida.

Al llegar a casa de sus padres, por curiosidad abrió la cobija que le había regalado el piloto, era de color rosado pastel con una imagen de un pesebre en el centro, es decir, las figuras de Santa María, San José, el niño Jesús, la mula y el buey, en las puntas tenía cuatro ángeles y en el borde de la cobija decía: "Dios con nosotros" que por cierto viene a ser la traducción de su nombre real del hebreo al castellano. Lo curioso de todo esto es que nadie sabía si la criatura en su vientre iba a ser hembra o varón, tiempo más tarde coincidió la predicción del piloto con el sexo de la niña.



Lo que parecen ser casualidades de la existencia, se convirtieron en causalidades que conectaban con detalles muy precisos de la vida de Eli y su familia, quienes luego de pasar por estos momentos tan duros, lograron volver a estar juntos como casta de amor y perseverancia por salir adelante. 

Recibieron ayuda para poder comenzar de cero ubicándolos en un apartamento que iban a poder pagar poco a poco e igualmente un buen empleo fijo donde Eli pudo lucirse como profesional, no solamente del diseño gráfico reconocida a nivel nacional sino también de la publicidad impregnada del valor que mejor la define: la solidaridad, pudiendo socorrer a través de la ayuda social a miles de personas que como ella, quedaron sin nada, gente que aquella vaguada les había arrancado todo.

Hoy en día, Eli, Ernesto, Ibrahim y Andrea son una familia sólida que gracias al trabajo en equipo, perseverancia, amor y sobre todo resiliencia, pueden ver atrás y darse cuenta que el camino recorrido, aunque doloroso, los hizo crecer y renacer del lodo pero como buenos alfareros convirtieron aquel barro en vasijas de fe.

Entonces aquel sueño sí resultó ser premonitorio, además el tan pensado ángel de la guarda los salvó en avioneta convertido en un piloto y asimismo les llevó la buena nueva de la futura niña que nacería, mensaje que dio a través de aquella cobija impregnada con la frase: "Dios con nosotros". 

Es por eso que para Eli la vaguada se llevó cosas materiales, pero salir hacia el mar le trajo ventura y prosperidad.



“Miradas Diversas” llega para fomentar los Derechos Humanos a través del cine.

“Miradas Diversas” llega para fomentar los Derechos Humanos a través del cine.

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM


Gran Cine, Movies That Matter, People in Need y Provea, con el financiamiento de la Unión Europea, presentan la unión cinematográfica con los Derechos Humanos, cita que permitirá al público regresar a las salas de cine. Al mismo tiempo, continuará la modalidad streaming, a través del Trasnocho Web, del Trasnocho Cultural, Mestizo Films, Ticketmundo Plus y de la plataforma “Películas de impacto", que estrena Gran Cine.

La gran protagonista de la programación será la película “Érase una vez en Venezuela, Congo Mirador”, de Anabel Rodríguez, postulada al Oscar 2021. 



“Miradas Diversas”, es el segundo Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos que tendrá todos esos formatos: streaming, a través del Trasnocho Web del Trasnocho Cultural, de Mestizo Films, Ticketmundo Plus  y “Películas de impacto”, la plataforma streaming que estrena Gran Cine, con una selección de filmes que hacen honor al nombre del servicio. El evento traerá también cine al aire libre a través del Gran Cine Móvil con puntos de proyección en diversas locaciones de  los municipios Chacao, Baruta, El Hatillo y Cine Foros en su mayoría como eventos presenciales en el interior del país, específicamente en ciudades como Maracaibo, estado Zulia, Mérida, estado Mérida, Valencia, estado Carabobo, y La Asunción, estado Nueva Esparta. 

Además de la programación en espacios que se suman a esta cita cinematográfica como el Autocine Caracas y la Sala Cabrujas de Los Palos Grandes, perteneciente a Cultura Chacao, entre otros.  

Gracias a las organizaciones Gran Cine, Movies That Matter, Provea y People in Need con el financiamiento de la Unión Europea es posible el encuentro. Sus impulsores y voceros principales son: Bernardo Rotundo, presidente de Gran Cine, María Helena Freitas, directora general de la organización, Iván Zambrano, director del Festival Miradas Diversas, Rafael Uzcátegui, coordinador general de Provea, Anabel Rodríguez Ríos y Claudia Lepage, directora y productora, respectivamente, de la película “Érase una vez en Venezuela, Congo Mirador”, uno de los platos fuertes de la programación de “Miradas Diversas”.   

Tanto en Caracas como en el interior del país se llevarán a cabo varios cines foros, tanto de forma presencial como vía online con películas que tocarán temas diversos. En Caracas serán el Trasnocho Cultural, el Centro de Estudios Políticos de la UCAB y la Sala Cabrujas los espacios destinados para tales fines. Mientras las sedes de los Centros Venezolano-Americanos de Mérida, Valencia y Margarita son los puntos de encuentro regional. En Barquisimeto será el CIECA el organizador y en Maracaibo lo harán el Teatro Baralt, Cíngaro Cine y el Cine Club LUZ.

Más de 60 películas

En esta oportunidad el prestigioso catálogo de “Miradas Diversas” lo componen 62 películas, compartidas entre largometrajes, cortometrajes, documentales y ficción, todas seleccionadas para ofrecer una visión  reflexiva a temas como los Derechos de la Mujer, Derechos de los Niños, la preservación del ambiente, la Libertad de Expresión, el Derecho de Acceso a la Información, la inclusión y los derechos civiles de la comunidad LGBTIQ+, el empoderamiento de la mujer y sus luchas ante una sociedad opresora y agresiva, los juicios injustos a reporteros, el drama de los balseros cubanos, las víctimas de las estafas de poderosos, entre otros, son los temas que abordan, mediante diversos géneros como la comedia, el thriller, el drama o el relato biográfico o fantástico, los 27 largometrajes de ficción de la muestra.  

Asimismo, en el género de cortometrajes se abordarán temas como la discapacidad, la problemática del agua o de la educación, así como las protestas sociales o la lucha ecológica, mediante los recientes documentales producidos por los jóvenes realizadores Fábrica de Cine IV (programa social de Gran Cine) y la oferta programática de las otras casas productoras involucradas en el festival como La Faena Films, entre otras. 

La trata de personas, las violaciones a la privacidad vía digital, las víctimas de regímenes totalitarios, la juventud enfrentada a los poderes del Estado, el drama de las cárceles venezolanas, las consecuencias del narcotráfico, la tragedia por la falta del servicio eléctrico, la situación de la mujer en la sociedad venezolana, la devastación de la selva, son los temas que se despliegan en los 13 documentales que forman parte de esta edición de “Miradas Diversas”

Películas de Alemania, Argentina, Colombia, Cuba, Estados Unidos, España, Francia, Polonia, Reino Unido, República Checa, Suecia, Uruguay y por supuesto Venezuela, algunas de reciente producción y reconocidas en importantes festivales como Cannes, San Sebastián, Berlín o Venecia, entre otros. 

Entre los estrenos más importantes, además de “Érase una vez en Venezuela”, se encuentran filmes  de otros directores venezolanos como “Mujeres del caos venezolano”, de Margarita Cadenas, “La Causa”, de Andrés Figueredo, “Infección”, de Flavio Pedota, “La Fortaleza”, de Jorge Thielen Armand, “Venezuela en cuarentena”, de Sergio Monsalve y “Maracaibo: oscuridad y resistencia”, de Orángel Lugo, además de títulos criollos anteriores a 2019. 

Entre la selección internacional de mayor renombre están: “Preso”, de Ana Tipa, “El oficial y el espía”, de Roman Polanski, “Kill Chain: la ciberguerra en las elecciones de los Estados Unidos”, de Simon Ardizzone, Russell Michaels y Sarah Teale, “Retrato de una mujer en llamas”, de Céline Sciamma, “Who Am I”, de Baran bo Odar, “Selfie” de Thomas Bidegain, Marc Fitoussi, Tristan Aurouet, Cyril Gelblat y Vianney Lebasque y “Seberg”, de Benedict Andrews.

La mirada en el Congo 

“Érase una vez en Venezuela, Congo Mirador”, es el laureado documental de Anabel Rodríguez Ríos, que tras su estreno en el célebre Festival de Sundance 2020 ha tenido un brillante recorrido internacional y recientemente ha sido postulado por una Comisión Especial en Venezuela para representar al país en la próxima contienda de los premios Oscar 2021. 

Anabel Rodríguez en tras cámaras "Érase una vez Venezuela". Foto: Robin Todd
Anabel Rodríguez en tras cámaras "Érase una vez Venezuela". 
Foto: Robin Todd

Rodríguez hace una crónica de la paulatina desaparición de un pueblo lacustre del lago de Maracaibo, víctima no solo de la sedimentación, sino además de la desidia, el conflicto político y, especialmente, la corrupción. 



La película ha contado con elogios en reseñas de medios como The Hollywood Reporter, la revista española Fotogramas, el diario El País de España y la agencia Reuters, entre otros medios foráneos. En estas tierras obtuvo el premio al Mejor Documental del Festival de Cine Venezolano 2020, así como el Premio Especial de la Prensa, en el mismo evento. “Érase una vez en Venezuela: Congo Mirador” (Once upon a time in Venezuela es su título internacional) es una película distribuida por el Circuito Gran Cine.

Fundación Telefónica Movistar y Fundación La Caixa se unen a UNICEF a través de ProFuturo

 

Fundación Telefónica Movistar y Fundación La Caixa se unen a UNICEF a través de ProFuturo

Por: Karla Ávila Morillo / @LaTuristaKAM

El programa de educación digital “ProFuturo” de la Fundación Telefónica y Fundación la Caixa reivindica la importancia de garantizar el derecho a la educación de todos los niños y niñas del mundo.



Con el objetivo de contribuir a mitigar el impacto de la pandemia en la educación y de facilitar el aprendizaje fuera de las aulas, “ProFuturo” ha permitido que más de 5 millones de niños, niñas y adolescentes de todo el mundo pudieran terminar el curso escolar a pesar de la contingencia y confinamiento por la pandemia causada por la Covid19.

Para lograrlo, el programa abrió en abril sus contenidos digitales de manera gratuita a docentes, estudiantes e instituciones y adaptó sus materiales para llegar a los desconectados. Además, durante este tiempo ha formado a 500.000 docentes de 50 países.

De acuerdo con información publicada por la UNESCO, aún un 12,8% de la población mundial en edad escolar de 23 países está afectada por el cierre de escuelas y 23,8 millones de niños y jóvenes podrían abandonar el sistema educativo el año que viene. En el pico de la pandemia, el cierre de escuelas dejó a 1.200 millones de estudiantes sin clases en 143 países del mundo. Esta es una realidad que afecta, una vez más, a la población más vulnerable, que no dispone de los recursos necesarios para seguir estudiando desde casa.

Por eso el programa “ProFuturo” puso a disposición de estudiantes y docentes de todo el mundo 1.800 horas de contenidos de lengua, matemáticas, ciencia, tecnología y habilidades para la vida a través de su plataforma de aprendizaje, que abrió a la comunidad educativa mundial. De esta misma forma, durante este tiempo, el programa ha reforzado la formación docente brindando 160 cursos en 4 idiomas. 

En las zonas más remotas donde el acceso a dispositivos electrónicos y la conectividad a Internet es limitada, ProFuturo hizo el esfuerzo de llegar a los niños y niñas a través de sus profesores, por ejemplo a través WhatsApp con el envío de links a las actividades. De esta forma se pudo establecer una comunicación bidireccional, para que también los niños y jóvenes pudieran comunicarse con sus profesores y hacerles llegar dudas y preguntas.

También han puesto a disposición de gobiernos e instituciones internacionales sus contenidos y se ha sumado a la coalición mundial que ha puesto en marcha la UNESCO para combatir el impacto que está teniendo la crisis sanitaria de la Covid19 en el sector educativo en entornos vulnerables.

Magdalena Brier, directora General de ProFuturo señala lo siguiente: “La educación digital ha logrado dar cierta continuidad a la educación lejos de las aulas, y ha permitido que más de 5 millones de niños de todo el mundo terminen el curso escolar a pesar de la pandemia. En ProFuturo creemos que la educación es la herramienta más poderosa para transformar el mundo y, sin duda, lo que está pasando con el Covid19 es una oportunidad sin precedentes para reducir la brecha educativa y digital”, también indica que la importancia que ha cobrado la educación ahora es una ventana abierta a la esperanza y está siendo un estímulo para elevar la calidad educativa en línea.

El programa de educación digital se vio en la necesidad de desarrollar soluciones creativas e innovadoras para llegar a quienes carecen de conectividad. Así, durante este tiempo ha transformado sus contenidos digitales en workbooks, podcast, programas de televisión, mensajes de texto y una app offline con formación docente.

ProFuturo en Venezuela logró atender a más de 5.000 docentes e impactar alrededor de 25.000 niños, niñas y adolescentes gracias al desarrollo de distintas alternativas de capacitación como “Innova ProFe”, en la que por medio de la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp, en la modalidad de foro-chats, 4.000 pedagogos recibieron orientación por parte de especialistas en el uso de herramientas digitales.

Finalmente en conmemoración del Día Mundial de los Niños, Fundación Telefónica Movistar en Venezuela se une a la campaña de UNICEF “Reimaginamos el futuro” para celebrar el treinta y un aniversario de la “Convención de los Derechos del Niño” y los avances conseguidos, pero también para poner foco en la situación de los infantes más vulnerables, darles espacios para expresar sus puntos de vista, apoyarlos en reimaginar el futuro y actuar por un mejor mañana.

martes, 12 de mayo de 2020

Artistas unidos cantarán en homenaje al personal de salud.


En la unión por el canto está la fuerza para amar al prójimo

Por: Karla Ávila M. / @LaTuristaKAM
12/05/2020

Con el fin de dar tributo musical al personal que labora en los sistemas de salud a nivel mundial y que hacen frente en la primera línea de atención a las personas que padecen Covid19, varios artistas venezolanos en su mayoría pero también de otras nacionalidades, se unieron para realizar una versión de la canción “Rise up” (2015) de la artista Andra Day con la traducción de Mayré Martínez, quien en el año 2006 fuera triunfadora de Latin American Idol.

De esta manera, de la cantautora y activista venezolana Nerymar Sanó, surgió la iniciativa de rendir homenaje hacia la comunidad y personal sanitario que lucha día a día por salvar miles de vidas. Desde los hogares de cada colaborador con mucho esfuerzo y compromiso fueron concretando el trabajo colaborativo que se requirió para dar los toques técnicos al producto musical final.
Nerymar Sanó


Nerymar, nació en Ciudad Bolívar al sur de Venezuela, cuenta con una larga trayectoria profesional en el mundo de la música; comenzó a cantar cuando era adolescente, a los 14 años formaba parte de la banda Rosa Negra, agrupación que se dio a conocer en el programa de radio “megamanía” y que con frecuencia abría las presentaciones de los conciertos en el Centro Italo Venezolano de Guayana durante la época de oro del rock regional. Tiempo más tarde pasó a lucirse vocalmente a nivel nacional en programas como “Cuánto vale el show” con Guillermo Fantástico González, luego se alzó como ganadora en “Fama y Aplausos” transmitido en el canal RCTV.

En la producción musical del cover que presenta Nerymar junto a sus amigos está a cargo el famoso Eduardo Stanbury; en la masterización y mezclas se encuentra el ingeniero de grabación Jesús Leonides de Estudios 24bits; en cuanto a los músicos de todas partes del mundo, se unieron Eliezer López desde Brasil para tocar el bajo la edición del video; en el piano y teclados está David Blanco desde España; en las guitarras se encuentra a Benjamín Amaru de Argentina.

Entre los artistas que participan están Aldrey, Paris Aguilar, Keyen López, Linda Rakell, Alejandro Viscalla, Jennifer Stanbury, Nerymar Sanó, Sharon Sanó y Sury Faría.

La invitación es a que se unan al nuevo canal de YouTube “Nerymar Sanó Music” el día viernes 15 de mayo de 2020 a las 5:00 p.m. (GMT-5) hora de Ciudad de México para que disfruten del lanzamiento del cover “Rise Up” y ayuden a que dicho homenaje llegue a los héroes de la salud.

Cover "Rise Up" en el canal de YouTube "Nerimar Sanó Music" en homenaje al personal de salud